Es una idea quimérica intentar definir SUOT Studio sin utilizar la palabra ‘experimental’. Es precisamente por esta vocación compartida por la que la marca de Marta Tous ha elegido dejarse acompañar por el artista Carlos Sáez, cuya práctica multidisciplinar dialoga con el universo de la firma para expandir el imaginario de su última colección, Pepita. El artista ha sido el encargado de intervenir el escaparate de la flagship de SUOT Studio en la calle Colón de Valencia, ampliando el territorio creativo de la marca.
En un contexto en el que los objetos parecen desprenderse cada vez más de su dimensión simbólica, las marcas capaces de crear piezas que hablan de quiénes somos (o queremos ser) adquieren una relevancia especial. Frente al auge del minimalismo, SUOT Studio apuesta por una expresión más singular y vanguardista. Fundada en 2021, la firma de Marta Tous no ha traicionado ese propósito inicial: construir un universo de autoexpresión y libertad creativa.
Con su última colección, Pepita, cuya premisa se centra en la exploración de la materia en su estado más puro, SUOT Studio encuentra la belleza en las formas orgánicas y rústicas además de abrazar un proceso de constante transformación. Recientemente, y en consonancia con ese estado natural de metamorfosis, la firma decidió ampliar la colección, dilatando su lenguaje formal sin perder la esencia de las primeras piezas de la línea. Un ejercicio de expansión que también se traslada al contacto con otras disciplinas de la mano de Carlos Sáez (Valencia, 1988). SUOT Studio ha brindado al artista la posibilidad de aportar su propio prisma sobre el universo Pepita, lo que ha dado lugar a una instalación escultórica que explora las posibilidades de distintos materiales y técnicas, y que refleja, al mismo tiempo, la voluntad de la firma de desdibujar las fronteras entre vertientes creativas.
En palabras de Sáez: “Pepitas nace del diálogo entre disciplinas digitales y artesanales, pero también entre texturas y dualidades: lo mineral y lo industrial, lo orgánico y lo tecnológico, el peso del cemento y la naturaleza cambiante del cromado. Me interesa entender todas esas aparentes contradicciones como parte de una misma realidad”. Una concepción que conecta directamente con el mensaje de Pepita, en el cual la tensión entre materiales y formas se convierte en un recurso expresivo que tanto el artista como la firma exploran desde sus respectivos lenguajes.
La instalación está formada por tres esculturas realizadas en cemento y acabadas con superficies cromadas. La combinación de ambos materiales enfrenta la solidez y la opacidad del cemento con el brillo del cromado, reflejando así el entorno de las piezas y modificando constantemente su apariencia según la luz y el ángulo. El resultado final es una serie de volúmenes escultóricos en los que materiales, formas y acabados aparentemente opuestos conviven para transformar constantemente la percepción que generan.
Es así como SUOT Studio encuentra una fórmula para expandir su universo artístico sin alterar su esencia. Con Pepitas, la firma y Sáez exploran, desde sus correspondientes códigos creativos, las posibilidades de la experimentación y las materias orgánicas como nuevas vías de expresión.










