Oasis Sound superó el primer reto (posiblemente también el más grande hasta llegado el momento de deleitar a los asistentes con la música) y demostró que su propuesta iba en serio. Un cartel extremadamente potente como carta de presentación, unas redes sociales cuidadas a través de las cuales informar a todas las personas interesadas en saber más sobre este proyecto en tiempo real, y unas ganas más que demostradas por hacer del festival un nuevo epicentro de la música en nuestro país. Eran muchas las herramientas, resultado del trabajo incansable y la unión entre socios y colegas, que prometían hacer de esta cita algo grande. Y después de haberlo vivido en primera persona, podemos concluir que efectivamente así ha sido.

El viernes, primer día de Oasis y en el que más nervios se sentían en el ambiente, Valeria Castro sorprendió con un increíble directo definido por la calidad vocal, la emoción puesta en cada letra y la capacidad de conectar con un público totalmente entregado. Nena Daconte recogió el testigo de la joven artista para cantar junto al público en su totalidad algunos de sus temas más célebres –por supuesto no faltó Tenía tanto que darte. Pero el momento álgido de la noche llegó de manos de Reclycled J, a quien pudimos ver hace unas semanas en Mad Cool y que paró en La Solana antes de dirigirse a Soria, donde le veremos esta misma semana en Covaleda. Ya es sabido que Jorge lo da todo sobre el escenario, y esta vez volvió a demostrar que su éxito es fruto de una fórmula equilibrada en la que personalidad, música y estética van de la mano.

El sábado, segundo y último día del festival, prometía. Mali demostró su potencial (aún por explotar) sobre el escenario, antes de que Urfabrique –a quienes entrevistamos en 2019– animasen a todo el público con sus enérgicos ritmos y su buen rollo. Con tan solo 19 años, Maren nos sumergió en una atmósfera onírica siendo casi imposible apartar la mirada del escenario, todo un descubrimiento al que le auguramos una prometedora carrera. Y llegó el turno de la cabeza de cartel, Natalia Lacunza, acompaña de Tere (Ganges) y Paula, entre otrxs. Después de haber comido un delicioso pisto manchego justo a su equipo y haber aprovechado la piscina de la finca en la que se celebraba el festival, la pamplonica estaba lista para emocionar a sus fans con sus últimos temas. Y, evidentemente, volvió a hacerlo.

¿Qué le deparará a este nuevo festival manchego? ¿Cómo será Oasis 2023? ¿Acabará por convertirse en una de las grandes citas con la música española? El tiempo lo dirá, pero lo que está claro es que van por el buen camino para conseguirlo.








