Agosto es, para muchísima gente, ese mes en el que al fin tenemos vacaciones, nos despreocupamos de las obligaciones y la rutina, y podemos dedicarnos a holgazanear, viajar, cocinar fresco cada día sin pensar en hacer tuppers y ponernos al día con pelis o libros que hemos ido aplazando debido a los imprevistos del día a día. Pues bien, si eres de esos que busca títulos para leer estas semanas, estás en el lugar perfecto, porque parte de nuestro equipo te trae algunos de los libros que nos han obsesionado últimamente.
ANTONIO ALFARO: Mercurio retrógrado, de Emily Segal
Mercurio retrógrado ha sido uno de los descubrimientos más estimulantes que han caído en mis manos este año. Emily Segal, artista y consultora de tendencias, entrega un híbrido brillante entre autoficción, ensayo cultural y sátira corporativa que retrata el delirio de las startups y del arte contemporáneo a finales de la década de 2010. Este libro, publicado por Cielo Santo (que se ha convertido, sin duda, en mi editorial independiente favorita del año), disecciona el cruce entre publicidad, tecnología, dinámicas de trabajo absurdas y cultura de internet con una lucidez tan ácida como adictiva. Todo articulado a través de una historia buenísima que, claro, nada tiene que ver con astrología. Si te interesa leer sobre el colapso cultural en el que vivimos, estoy seguro de que te va a encantar.

ARNAU SALVADÓ: El cielo de la selva, de Elaine Vilar Madruga
El mejor libro que me he leído en lo que llevamos de año; es brutal, violento, sofocante, imaginativo, tenebroso. Una vez empiezas, cuesta soltarlo. Con el calor agobiante de agosto, tal vez meterse en una historia situada en un no-lugar igual de asfixiante, una selva que es un dios caprichoso y hambriento de sacrificios, y que rodea una casa-refugio donde viven lxs protagonistas, no sea la mejor idea, pero no puedo pensar en otra lectura que me haya marcado tanto en los últimos meses. El terror caribeño en su máximo esplendor.

BELLA SPRATLEY: El hombre rebelde, de Albert Camus
Una de las grandes ventajas de la teoría es que puedes sacarla a pasear al hablar de casi cualquier cosa. Además, los textos densos ofrecen una gran relación calidad-precio por página. De Hegel a Nietzsche, Camus cuestiona y critica las estructuras de poder y opresión. Lo que más se me ha quedado es la idea de abandonar la aspiración de convertirse en el Amo e imaginar, en cambio, cómo podrían colaborar las personas como iguales. Inspirador y revolucionario, este libro (mi regalo de cumpleaños número dieciocho) merece una relectura desde hace tiempo.

JORGE LORENZO: Dorayaki, de Durian Sukegawa
Con una delicadeza inusual, Durian Sukegawa transforma la sencilla preparación de un dulce tradicional japonés en una profunda reflexión sobre la vida en los márgenes. La novela pivota sobre el improbable encuentro entre un vendedor callejero atrapado en la apatía y una anciana que custodia el secreto para elaborar la pasta de judías perfecta. Lejos de quedarse en la simple anécdota culinaria, Sukegawa despliega una prosa limpia y contemplativa para diseccionar temas como los estigmas sociales, el peso del pasado y la redención a través de los oficios artesanales. Es una lectura luminosa y desprovista de artificios que reivindica el valor de la pausa y la conexión humana.

NATALIA ANDREA PÉREZ HERNÁNDEZ: Black Paradox, de Junji Ito
El terror y el misterio son dos géneros que en mi cabeza van muy unidos a la época estival. No sé exactamente la razón. Puede tener que ver con que no me gusta nada pasar calor y el verano puede llegar a ser una auténtica pesadilla para mí, pero sea como sea, considero ideal una lectura en la que lo extraño, lo visceral y lo repugnantemente divertido se cuelan en cada escena para pasar estos días.
Junji Ito, el maestro japonés del manga de terror, cuenta con decenas de historias y libros que encajan en la anterior descripción, pero mi recomendación esta vez es específicamente Black Paradox, una historia donde un grupo de cuatro extraños individuos se reúne para planear un suicidio colectivo, sin saber que sus doppelgangers, unas extrañas piedras preciosas llamadas Paradnight y múltiples situaciones más extrañas que ellos mismos, alterarán el curso de sus vidas y de sus muertes. Acompañado de las extraordinarias y repulsivas ilustraciones de Ito, es un manga que te consume en una sola sentada.
Junji Ito, el maestro japonés del manga de terror, cuenta con decenas de historias y libros que encajan en la anterior descripción, pero mi recomendación esta vez es específicamente Black Paradox, una historia donde un grupo de cuatro extraños individuos se reúne para planear un suicidio colectivo, sin saber que sus doppelgangers, unas extrañas piedras preciosas llamadas Paradnight y múltiples situaciones más extrañas que ellos mismos, alterarán el curso de sus vidas y de sus muertes. Acompañado de las extraordinarias y repulsivas ilustraciones de Ito, es un manga que te consume en una sola sentada.

ORIOL ROBERT: Tan poca vida, de Hanya Yanagihara
Antes de venirme a Italia me compré Tan poca vida, de Hanya Yanagihara, con la intención de ponerme al día, por fin, con una de esas novelas de las que todo el mundo parece haber hablado en los últimos años. La historia sigue durante décadas la vida de cuatro amigos que se conocen en la universidad y se mudan a Nueva York, aunque poco a poco el relato se concentra especialmente en Jude, un personaje marcado por un pasado traumático, y en los vínculos de amistad, amor, dependencia y cuidado que construye a su alrededor.
Sin embargo, sospechaba que el ruidoso Nápoles no iba a ser precisamente el escenario ideal para concentrarme en una lectura de casi mil páginas y emocionalmente bastante intensa, así que acabé dejándolo en Barcelona, bajo la custodia de mi madre, que es también una auténtica devoradora de libros. Me pareció además una buena oportunidad para dejarle descubrir una historia atravesada por relaciones y afectos queer, algo un poco alejado de sus lecturas habituales. Así que, técnicamente, mi recomendación de verano es también una recomendación pendiente: ella lo leerá primero y yo lo recuperaré a mi vuelta.
Sin embargo, sospechaba que el ruidoso Nápoles no iba a ser precisamente el escenario ideal para concentrarme en una lectura de casi mil páginas y emocionalmente bastante intensa, así que acabé dejándolo en Barcelona, bajo la custodia de mi madre, que es también una auténtica devoradora de libros. Me pareció además una buena oportunidad para dejarle descubrir una historia atravesada por relaciones y afectos queer, algo un poco alejado de sus lecturas habituales. Así que, técnicamente, mi recomendación de verano es también una recomendación pendiente: ella lo leerá primero y yo lo recuperaré a mi vuelta.
