¿Pero quién está detrás de ese ‘nos’? Pues el colectivo Loom, integrado por más de treinta personas cuyas profesiones están, generalmente, ligadas a las industrias creativas y culturales (fotógrafos, diseñadores, promotores y agitadores culturales, estilistas, etc.). Cada uno ha aportado su granito de arena para crear no un desierto, sino un oasis dentro del panorama cultural y festivalero en Barcelona.
En la primera edición, muchos de los que asistimos estábamos boquiabiertos al ver lo que estaba pasando: algunos miembros del colectivo Transspecies Society, como los ciborgs Neil Harbisson, Moon Ribas, o Manel Muñoz, se estaban implantando un chip en vivo y en directo (camillas, personal médico, bisturís y sangre incluidos); Serbian Bacon, en una sala pequeñísima, realizó una performance tan íntima como bestial en la que acabó con el cuerpo entero cubierto en cera; o la familia Woolman, que se paseaba montando jaleo con pancartas reivindicativas sobre el género, el machismo, o la libertad. Y como guinda del pastel, los espectaculares conciertos y sets de Shygirl o Coucou Chloe, entre otros. No sabíamos si estábamos en una fábrica abandonada a las afueras de Berlín, o si seguíamos en Barcelona.

Además, Loom Festival incorpora muchas novedades en su segunda edición. La primera, el Loom by Day, un “sneak peak gratuito del festival dentro del programa de Open Day de Poblenou Urban District”, en la que el público podrá disfrutar “de todas las instalaciones, actos de música experimental y ambient de la mano de Alien Transmissions, Low Money, Gayoncé Rose, los directos urbanos de Demmy Sober x Nico Miseria y Las Ninyas del Corro, una charla sobre la identidad y un workshop organizado por ESDesign”, nos explica el cofundador. También se presenta Loom Cinema, “que explora temáticas de identidad mediante una selección de cortos experimentales”.
Loom Festival promete ofrecer una experiencia tan rompedora como la última vez, y estamos preparados para ello. En una ciudad donde los festivales vienen y van, una apuesta hecha por y para un público tan concreto, que se ahoga en un panorama cerrado y al que le parece estar viendo siempre lo mismo, Loom es una bocanada de aire fresco. Listos para oxigenarnos este sábado.












