Belén: Yo soy Belén Coca, soy también Directora Creativa freelance además de cantante – tengo un grupo que se llama Niña Vintage. Como ha dicho Emma fue algo hablado entre todas, a pesar de lo que se suele decir de que las mujeres no hacen panda entre ellas nosotras ya teníamos una pandilla y fue cuestión de añadir ese sentimiento que nacía en toda la comunidad.
Eva: Yo soy Eva Conesa, soy Directora Creativa y desde hace casi ocho años dirijo una agencia que se llama Twoelf –un pequeño híbrido/hub creativo. Creo que con Más Mujeres Creativas Emma y Belén recogieron un sentimiento que estaba latente en el escaso colectivo de mujeres que ocupamos puestos directivos o de relevancia en la creatividad española. Nos dimos cuenta que realmente éramos muy pocas cuando las que quieren acceder son muchas más. Cuando me comentaron el proyecto me uní desde el primer momento.
Patricia: Yo soy Patricia Luján, tengo una boutique creativa desde hace ocho años que se llama Carlitos y Patricia. Me interesa la plataforma porque creo que en la unión de las mujeres está la fuerza, tengo una hija de seis años y yo quiero que su futuro esté mucho más despejado y sea todo más fácil –rectifico, que sea normal.
Belén: Para conseguir esa igualdad de oportunidades y también de salarios lo que necesitamos es empoderar a las mujeres, porque de alguna manera cuando los perfiles sean más relevantes y tengan puestos de más responsabilidad van a ayudar a cambiar la dinámica del mercado. Nosotras sabemos que no tenemos un gran despliegue de fuerzas más que nuestro tiempo, entusiasmo y unión pero sí pensamos que ayudándonos entre todas y haciendo visibles los datos que se quedan por el camino podemos abrir un vector de cambio.
Eva: Esta profesión es muy vocacional, todos los que nos dedicamos a esto normalmente lo sentimos muy dentro, es algo que nos atrapa e ilusiona. Intentemos hacerla mejor.
Emma: Sí, si no lo haces por un bien común y por una sociedad mejor, hazlo por que tus hijas lo tengan menos difícil. Al final cada uno sabrá las motivaciones que tiene, y todas son válidas por igual, pero defender que el ‘status quo’ que existe ahora es justo para las mujeres es absurdo.
Belén: Eso tiende un puente que está muy bien, porque a través de esa iniciativa muchas de nosotras que igual no estábamos tan conectadas empezamos a estarlo. Es una vía de comunicación para posibles oportunidades de trabajo, para creación de equipos multidisciplinares para distintos proyectos… Lo ideal y utópico sería que MMC fuese un organismo vivo que tuviese muchas células independientes, de hecho nos han contactado muchos países de Latinoamérica y una de las cosas que queremos hacer es crear un Tool Kit para explicar cómo lo hemos hecho nosotras y que de esta forma desarrollen el proyecto allá donde quieran –si le quieren poner otro nombre que se lo pongan, y si quieren formar parte de Más Mujeres Creativas fenomenal, el objetivo común es mejorar la situación en otro sitio al que nosotras no tenemos alcance.
Emma: Como decía Eva un gran incentivo en MMC es la conexión a nivel humano. Somos muy pocas mujeres creativas, y menos si miras en puestos de responsabilidad, y sí que nos conocemos por nombres pero no hay un tejido, no hay una vida social en común. Creo que quizás también se deba a cómo somos las mujeres y lo que escogemos, somos menos partícipes del mundo del networking y otros ambientes donde se tejen estas relaciones. Pienso que más allá del cambio y de todos los progresos que consigamos, a nivel humano y personal hay un incentivo claro, de hecho he conocido a muchísimas más personas inspiradoras –y no inspiradoras también– en este año que en cinco.
Patricia: También hay una cosa interesante que habéis comentado que es el compartir conocimiento. Me parece otro de los puntos importantes y bonitos de la plataforma. Que las zorras viejas ayuden a abrir ojos a las zorras jóvenes es de cajón, es fácil y ayuda mucho al crecimiento de la profesión.
Eva: Referente a lo que comenta Belén sobre la educación que reciben las mujeres hay una cosa importante para las chicas que están estudiando y empezando a profesionalizarse, y es que tenemos que atacar el miedo. Hemingway cuando escribía repasaba mucho y tiraba mucho material a la papelera –algo que hacemos en nuestra profesión habitualmente: poner las ideas a prueba, descartar algo que no te gusta… –lo llamaba ‘shit detector’, el detector de mierda. Creo que deberíamos usar este detector para los pensamientos que te cortan las alas, sabemos que podemos, tenemos que poder, tenemos la capacidad y si tenemos el talento y las ganas lo tenemos todo. El miedo es una mierda que nos acompaña muchas veces y hay que combatirlo, porque no te ayuda en nada y te hace dudar de ti misma.
Emma: Totalmente de acuerdo. Así a modo de balance del primer año creo que lo hemos hecho bastante bien con chicas jóvenes, porque ya hay un interés natural en ellas y además hemos hecho acciones para involucrarlas y para crear esta conexión entre seniors y juniors. Puntos a mejorar: involucración de los hombres, sin duda.
Eva: Claro, en cierta manera están invitados a compartir y poner encima de la mesa lo que nos parece evidente. En el evento que organizamos de coaching en Barcelona vi a bastantes hombres, sobre todo chicos jóvenes, que incluso te preguntan –esto es algo que posiblemente debamos aclarar– si pueden asistir a estos encuentros, y es imprescindible. Nosotras ponemos encima de la mesa algo que ya no podemos dejar de hablar de ello, no puede ser que si el talento es el mismo no sea al final el mismo puesto o las oportunidades. Puede parecer incluso una moda, ¿no? Parece que en muchos sectores el foco esté puesto en este tema y esto puede llegar a frivolizar la causa. Pero esto no es cosa de un año, es algo que está a la orden del día y no va a parar, y en esa medida necesitamos también la complicidad de los hombres, cuanto más seáis mejor.
Patricia: En cualquier caso es cierto que más allá de hacer un trabajo profundo en las nuevas generaciones, habría que ver cómo podemos hacer que el 1% de mujeres en puestos directivos hablen y trabajen con ese otro 99% de hombres para que se unan a lo normal. Respecto a lo que comentaba Eva, no creo que se trate de una moda ni una tendencia, simplemente ha ocurrido, hemos empezado una nueva etapa, una nueva era. Las mujeres pensando en lo que pueda venir hemos empezado a hablar y ha ocurrido en todo, en música, fotografía, cine…
Patricia: En realidad el cambio está en la acción, porque todo el mundo podríamos pensar lo mismo, pero coger una bandera, montar una plataforma y mover a tantas mujeres sí es valiente.
Emma: Sí, nosotras lanzamos esto sin una gran estrategia detrás, de hecho el nombre de Más Mujeres Creativas fue porque necesitábamos poner un nombre al grupo de Facebook y como la aceptación fue muy buena fuimos creando más cosas, no hay acción sin la reacción, y todo ha ido rodado.
Patricia: Yo considero que todas nosotras estamos fenomenal, hay problemas muy graves en términos femeninos en el mundo. Pero eso no quita para que todas las que estamos fenomenal no lo estemos dentro de nuestro paradigma. No hemos nacido en una aldea de África donde nos pueden mutilar los genitales, hemos tenido la fortuna o desfortuna de nacer aquí y la mejora realmente es necesaria.
Emma: Cuando hay gente que dice que estamos pesadas o que nos repetimos mucho, que estamos sonando mucho porque es un tema está de moda, yo digo que ojalá no tuviésemos que existir. Lo hacemos porque realmente hay una injusticia que hay que cambiar pero nuestro fin último es dejar de existir.
Belén: Al final nuestra tranquilidad también era saber que no teníamos una agenda secreta detrás, no hay una empresa ni una política a tener en cuenta, realmente lo hacemos de corazón y con la ilusión de hacer algo para todas las mujeres de nuestra comunidad.
Eva: Yo recuerdo perfectamente que cuando empecé en la profesión me consideraba afortunada por gustarme el fútbol porque mis jefes eran absolutamente futboleros –de hecho Patricia y yo compartimos un jefe que para soltarse necesitaba hablar de fútbol. Con esta metáfora me refiero a que yo tenía la sensación de que qué suerte tenía al saber hacer chistes de hombres, y que sabía hacer guiones de tíos, que sabía hacerles gracia igual que los otros redactores, en definitiva, que sabía moverme en ese entorno masculino. Aunque no me quejo porque me lo he pasado bomba, aprendes a sobrevivir en un entorno masculino con gracia, sin machacarte. Si veían que tenías las aptitudes para estar en ese equipo no te repudiaban, pero tú tenías que trabajar muy duro para que tus ideas fueran las elegidas, eso es así.
Patrícia: Recuerdo por ejemplo la campaña que dirigiste para Evax: La mujer de rojo. Un anuncio hecho por mujeres para mujeres pero con una visión nada ñoña sino con una campaña muy clara.
Belén: Además funcionó muy bien y es una campaña que difícil hubiese sido que se le ocurriera a un hombre porque no lo ha vivido. Tenía gracia porque te sentías totalmente identificada.
Eva: De hecho fue la primera vez que en España se mencionaba la regla vendiendo un producto de higiene femenina –que para los que conocíamos el proyecto era un gran paso, porque ya no se hablaba de ‘esos días’ o ‘el líquido azul’. Eso estuvo bien, porque ellos –los directores– estaban dispuestos a un cambio pero no sabían muy bien cómo, y tener ese punto transgénero en la publicidad era necesario. El concepto transgénero me interesa mucho porque me encanta meterme en la cabeza de quien sea.
Belén: Sí, yo lo que me refería con la menstruación es que en concreto ese tema es muy tabú y es un tema que posiblemente una mujer está mucho más cerca de tratar con naturalidad que un hombre que lo ve como algo ajeno, eso no significa que no pueda dar con esa idea pero nosotras somos las primeras que tenemos que hablar con naturalidad sobre las cosas que nos conciernen. Por otra parte hay muchos argumentos de hombres que dicen que las mujeres también pueden ser machistas y obviamente pueden, estamos educadas de tal manera que solo las mujeres concienciadas con la causa serían capaces de quitarse la capa. De hecho tú misma tienes contradicciones constantemente porque recurres a estereotipos y fórmulas que vienen dadas por el imaginario colectivo patriarcal, y tú misma tienes que romper esos estereotipos para cuestionar el mundo que te rodea.
Eva: Estoy de acuerdo con Belén, tengo la sensación de que la gente joven que se quiere dedicar a nuestra profesión se cree con ciertos derechos adquiridos, y a veces es complicado cruzar eso con la realidad de la publicidad en España. Tampoco es un problema, porque viene gente muy preparada y con una cultura visual increíble –antes a las clases ibas con cuatro referencias y te hacían la ola y ahora tienes que hacer la referencia de la referencia–, pero es verdad que con toda esa preparación les confunde. Vienen con unos derechos adquiridos y luego se pegan una hostia monumental porque en la publicidad no hay nada adquirido para nadie. Además como está en constante reinvención todo lo que has aprendido antes te sirve para intuir ciertas cosas, no para mucho más.
Patricia: Ahora mismo hay tanta información y hemos visto tantas cosas que la gente tan joven da la sensación de que tienen la capacidad de ser creativo pero en realidad lo que falta es experimentación, ni siquiera experiencia. Todos hemos visto las mejores tendencias, pero en realidad yo no quiero ver eso, quiero que lo hagas, y eso solo se consigue trabajando. Yo a las chicas de ahora las veo super poderosas, me parece que la juventud en general tiene el poder de tener un montón de oportunidades y no tener que estar en ningún lugar fijo ni para trabajar, ni para vivir ni para ser.
Emma: Yo creo que las chicas en concreto tienen actitud, determinación y saber lo que hay que hacer. La parte mala es que en cuestiones de género, el mundo de las agencias es el que es– y tardará en cambiar– y si no has estado dentro unos años es difícil darte cuentas de según qué cosas. En general mi sensación es que cuando hablas con ellas no entienden el problema, creen que ya vivimos en la misma igualdad de condiciones.
Patrícia: Sí, porque todos los que no han entrado en la estructura tradicional de agencia han experimentado con la forma de crear, de comunicar y de hacer. El que ya no quiera trabajar en una agencia –que definitivamente es algo caduco– ya es gente que tiene una visión que va más allá.
Eva: Bueno, en el caso de Playground sí que han coqueteado con la estructura de agencia tradicional, no han hecho la máxima inmersión pero sí que hacen entradas y salidas. Es interesante que hayan fórmulas diferentes, que se democratice la creatividad y las agencias más clásicas se pongan las pilas. No tenemos que tener miedo de hacer creatividad desde la estructura que nos dé la gana, lo imprescindible es que tengas la capacidad de ofrecer el servicio sabiendo que lo puedes hacer bien, y que haya alguien como cliente que confíe en ti, esto mueve el suelo del sistema clásico. De hecho me sorprende que agencias nuevas y pequeñas quieran parecerse a las agencias de toda la vida, es muy raro porque son menos creativas en su manera de formarse, ¿por qué querrías ser otra agencia más? Si lo divertido es hacer lo que te dé la gana.
Emma: El digital es algo vital tratándose de un proyecto descentralizado. También nos contactan universitarias cada cierto tiempo diciendo que se han enterado del proyecto y quieren montar una conferencia en su universidad, y nos invitan a que vayamos o nos piden si podemos hacer un taller. Es muy abierto, no hay unas guías de qué es lo que queremos hacer y lo que no, siempre y cuando compartamos el punto de vista y la idea en común que hay. Qqueremos que la gente se sume al proyecto desde lo que ellas quieran hacer.
Eva: Una cosa que me ilusiona mucho de este proyecto es todo lo que podamos hacer para ayudar a romper miedos en las mujeres creativas nuevas y jóvenes. Sí se puede, y si quieres y tienes el bicho dentro, no debes asustarte.
Belén: La creatividad está hecha de libertad y confianza y eso es lo que nuestra plataforma intenta inspirar en las que ya formamos parte y las que vienen detrás. Mujeres más libres y más seguras de sí mismas son las que van a conseguir que el futuro sea ‘female’, como dice Patricia.
Emma: El cambio que tiene que suceder está tan fuera de nuestro sector, es tan cultural y tan global, que intentar aspirar al cambio drástico en un corto plazo es bastante estúpido. Como decía antes, nosotras trabajamos en dar visibilidad a los problemas en varios registros:
Sensibilización, conexión, herramientas… Por ahora hemos optado por una visión año a año –creo que es útil y pragmático, no idealista. Este primer año ha sido de explosión y de ver cómo crecía el proyecto y cómo se arraigaba, y ha tenido muy buena recepción. El segundo año consistirá en pensar cómo poder hacer la plataforma más sostenible y, manteniendo el espíritu, trabajar para que esto siga adelante por muchos años más.






