De manera que pudiésemos comprobar todas las funciones del nuevo producto, Fujifilm preparó un recorrido por Ikono –un espacio pensado para las fotos sin ningún tipo de duda–, y preparó un pasaporte para todos los invitados de modo que pudiésemos llevarnos nuestras instantáneas de recuerdo. El espacio y las actividades rozaron lo futurista, y es que mientras nos adentrábamos por las diversas salas de inmersión 3D, llenas de luces y colores neón, nos seguía un pequeño perro robótico manejado con control remoto. Nos bailaba y pedía caricias. Eso, actividades al más puro estilo cyberpunk.
Sí, Fujifilm nos preparó un pasaporte para almacenar nuestros recuerdos, pero igual de fácil habría sido con la otra novedad que nos presentó, su nueva aplicación Instax Up!. Aparte de estar pensada para todos los usuarios de Instax, brinda la opción de escanear y digitalizar las fotografías físicas, haciendo más fácil compartirlas en redes sociales sin esos brillos (a veces molestos) del papel satinado. Además, y al más puro estilo del pasaporte físico, dichas fotos pueden ordenarse en listas o desordenarse en lo que simula una caja de recuerdos.



















