Los estampados, a los que su artífice se refiere como “un modo de expresión”, desaparecen entre la vegetación que abraza el Espacio XC a medida que las salidas de las modelos se suceden. Un fenómeno que evoca cierta nostalgia y que evidencia de dónde procede la inspiración de eikō ai, la naturaleza. Ya lo adelantaba Gloria en su vídeo de presentación, donde reconocía sentirse especialmente atraída por los juegos con tejidos. La delicadeza y la sofisticación recorren su nueva colección de principio a fin, pero siempre dejando un lugar destacado a piezas que aportan una dosis extra de fuerza, brillo y energía, en un plausible ejercicio de equilibrios.
“Queremos humanizar el medio digital”, reconocía la última vez que hablamos con ella, después de presentar su colección Blooming Earth. Y aunque su forma de entender el fashion film recuerda en gran medida a los desfiles físicos, prescindiendo de performances o espectáculos donde la danza o la música se sitúan al mismo nivel que la moda, es precisamente en el minimalismo (potenciado por la estructura arquitectónica en la que se desarrolla la presentación) donde encuentra su fórmula efectista. La suya es una colección fantasiosa y mágica que, partiendo de la artesanía y aterrizando en la naturaleza, no acaba de despegarse del plano terrenal permitiéndole de este modo conectar con su audiencia.




























