¿Qué nos dice el nombre de una persona sobre ella? Tantos nombres se ponen de moda y caen en desuso como nombres hay que parecen inventados, o de otro tiempo. El nombre que no escogemos es nuestra primera seña de identidad. Algunos artistas prefieren cambiarlo por uno más comercial para que las masas lo recuerden y hay personas que prefieren que les llamen con un diminutivo afectuoso. Obviamente, Marina es un nombre que nos acerca al mar. En los pueblos del norte de la Costa Brava todavía se utiliza la expresión ‘anar a marina’ (que significa ir a la playa, veranear) y a la vez hace referencia a la idea de ‘pintar marinas’.
Le pregunto a la IA cuál es el origen del nombre de la entrevistada, Marina Enrich, y me responde aplicada: “El nombre Marina tiene origen latino, procede de la palabra marinus, que significa ‘del mar’ o ‘relacionado con el mar’. En un principio era un adjetivo, pero con el tiempo pasó a utilizarse como nombre propio. Está asociado al mar, al agua, a la calma y también a la fuerza y la profundidad. De forma simbólica, suele relacionarse con personas sensibles, intuitivas y con una fuerte conexión con la naturaleza.”
Marina Enrich llega puntual a Casa Orlandai, la torre del colegio de mi infancia que hoy es un centro cívico. El día es invernal y nos acomodamos en una de las aulas donde aprendí a leer, a escribir y a atarme los cordones. La fuerza interior de Marina se hace evidente en su sonrisa. Habla rápido y seguido, como en el podcast de actualidad informativa que presenta en WATIF TV los martes y los jueves de ocho y media a nueve y media de la mañana, dirigido a todos aquellos que queréis estar conectados con lo que pasa pero preferís que os lo cuenten con un lenguaje coloquial y entretenido.
¿Siempre te ha interesado la actualidad?
Siempre me han importado mucho las injusticias, las desigualdades y entender cómo funciona el mundo. ¿Cómo será, cómo construimos un mundo mejor? Quería meterme en Global Studies pero no me llegaba la nota. Me fui a la Pompeu Fabra a hacer Relaciones Internacionales y desde el inicio de la carrera estuve muy vinculada a la asociación AIESEC, la organización liderada por jóvenes más grande del mundo que me ha hecho ser quien soy.
¿Cómo y cuándo conoces a Emilio Doménech, el artífice de WATIF TV?
A finales de carrera, en el 2020. Emilio estaba en laSexta, en Twitch, en todas partes y me parecía increíble cómo cubrió las presidenciales entre Biden y Trump. ¡Ahí lo petó! Me enteré de que tenía una comunidad en Discord y pensé, quiero entrar ahí. Entro en la comunidad desde el inicio, y como soy muy pesada, le mandaba mensajes de cómo mejorarla, qué cosas se podían hacer, gamificamos la comunidad y creamos un sistema de roles.
Estudiaba Relaciones Internacionales y me encantaba formar parte de una comunidad con una persona tan cercana como él. Al poco tiempo, Emilio me dice que me quiere contratar para que gestione la comunidad online. Era en pleno confinamiento, por lo que las comunidades online tenían mucho más peso que ahora. Al principio me ocupaba de la comunidad de Discord, luego TikTok, newsletters, streams y hasta hoy. Lo conocí en persona como a los dos años de trabajar con él. Fue rarísimo.
Estudiaba Relaciones Internacionales y me encantaba formar parte de una comunidad con una persona tan cercana como él. Al poco tiempo, Emilio me dice que me quiere contratar para que gestione la comunidad online. Era en pleno confinamiento, por lo que las comunidades online tenían mucho más peso que ahora. Al principio me ocupaba de la comunidad de Discord, luego TikTok, newsletters, streams y hasta hoy. Lo conocí en persona como a los dos años de trabajar con él. Fue rarísimo.
¡Manteníais una relación profesional online y tardáis dos años en veros físicamente! ¿Cómo se configuran las relaciones humanas en el espacio virtual?
Me pasaba horas y horas en la comunidad de Discord, hasta las cinco de la mañana. Estábamos en casa confinados. Jugábamos a un juego que estaba muy de moda, Among Us, escuchábamos música, había canales para hablar de cualquier tema, películas, política, animales. Compartes mucho con toda la gente que está ahí y la comunidad de Emilio es gigante. Había un nivel de relaciones parasociales muy bestias. Había compartido tanto y había pasado tantas horas trabajando con él, que sentía que ya conocía a Emilio. No me hacía falta conocerle en persona.
¿A qué se debe tu curiosidad por entender la geopolítica y la sociedad? ¿Cómo lo explicarías?
No sé a qué se debe. Más que la geopolítica, me importa mucho la justicia social y la lucha contra las desigualdades. Desde muy pequeña aprendí que todos somos iguales, que soy española pero podría no haberlo sido. Por eso, hace un tiempo me fui de voluntaria a Túnez y viví en casa de una familia que tenían dos hijos de mi edad. Aprendí que es una cultura muy cercana a la nuestra. Mis amigos tunecinos son idénticos a mis grupos de amigos de Barcelona, idénticos. Los mismos comentarios, bromas, valores. Iría bien que todo el mundo aprendiera un poco de árabe para acercarnos a una cultura con tantos prejuicios. A mí me parece maravillosa, con muchos problemas, igual que la nuestra, no somos aquí nadie para hablar. Solo aprendiendo una lengua entras a un mundo que parecía tan lejano y que no lo es para nada. Me vuelve loca.
“Mis amigos consideran que soy muy idealista. Es lo que he vivido. He crecido rodeada de gente implicada que hace cosas buenas, le importa el mundo y es abierta de mente. Esa es mi realidad.”
Existe la idea preconcebida de que la gente joven vais cada uno a lo suyo y que sois unos nihilistas. Tú eres el caso opuesto.
He crecido rodeada de gente a quien le importa el mundo, que está implicada, que quiere currar, quiere ser voluntaria y hacer mil cosas. Para mí es natural y me cuesta creerme lo otro. Mis amigos consideran que soy muy idealista. Es lo que he vivido. He crecido rodeada de gente implicada que hace cosas buenas, le importa el mundo y es abierta de mente. Esa es mi realidad. La gente joven sí que se implica, y se implica mucho. Luego es verdad que hay gente que no.
En mi casa me han inculcado la idea de que si quieres que el mundo mejore, tienes que hacer tú algo al respecto. Todos tenemos una responsabilidad gigante, no para el mundo, sino también en casa. La responsabilidad que tenemos como seres humanos para hacer de este mundo un lugar mejor. Criticar sin hacer nada no tiene ningún sentido. El que hace cosas no critica. Simplemente hay que asumir las limitaciones que tiene el hacer.
En mi casa me han inculcado la idea de que si quieres que el mundo mejore, tienes que hacer tú algo al respecto. Todos tenemos una responsabilidad gigante, no para el mundo, sino también en casa. La responsabilidad que tenemos como seres humanos para hacer de este mundo un lugar mejor. Criticar sin hacer nada no tiene ningún sentido. El que hace cosas no critica. Simplemente hay que asumir las limitaciones que tiene el hacer.
¿No te genera frustración?
Claro, pero soy muy entusiasta. Tenemos la responsabilidad de ser optimistas y de creer en un mundo mejor. Fundamental, obligado. ¡Tienes que creértelo! (risas). Si no, es imposible dar el paso. Si tú no crees que lo que estás haciendo sirve para algo, ¿para qué? De más joven pensaba en cómo arreglaría el mundo y que llegaría a ser secretaria general de la ONU (risas). Pero luego ves que lo importante es lo local y colaborar con tus asociaciones de barrio, o cultivar un huerto urbano, o ayudar a tus amigos y estar ahí para ellos. El mundo es lo que tenemos a nuestro alcance. Asumir las limitaciones es parte del crecimiento humano.
En WATIF TV creéis que otra manera de contar lo que pasa es posible. ¿Cuál es esta otra manera de explicar la realidad?
Igual que me pregunto cómo resuelvo el mundo y miro mi entorno, aquí hacemos el mismo ejercicio. ¿Quién consume información entre la gente joven? Entre mis amigos solamente los periodistas o los que por su trabajo tienen que seguir la actualidad. En general, mis amigos no consumen actualidad. ¿Y por qué no la consumen? Creo que a los medios tradicionales les cuesta mucho adaptarse a los nuevos formatos. Aunque hagan vídeos para redes, siguen siendo muy rígidos. No cambian el cómo hacen las cosas ni el lenguaje. Para nosotros eso es muy importante.
Nos acercamos a la gente joven a través del lenguaje, en ser muy cercanos, hacer preguntas estúpidas y de contexto porque a veces los medios asumen que sabemos cosas que no sabemos, o si las sabemos las hemos olvidado. Necesito que los medios me recuerden cosas porque si estás leyendo un artículo y te sientes estúpido, a nadie le gusta sentirse estúpido. Tú lo que quieres es sentirte listo y sobre todo lo que buscamos en WATIF TV es que te sientas listo y que, en el bar con amigos, tengas algo de que hablar. Los temas de los que hablamos tienen mucho que ver con la gente a la que nos dirigimos. Esa curación es una parte importante de nuestro trabajo. No pretendemos ser mejores que nadie, pero sí que es verdad que, al ser todos jóvenes, ponemos el ojo en temas que otros medios no tienen la libertad de hacer. Jugamos con ese equilibrio entre tratar temas más ligeros y densos. Que los densos no suenen tan densos y que lo ligero tampoco suene tan banal.
Nos acercamos a la gente joven a través del lenguaje, en ser muy cercanos, hacer preguntas estúpidas y de contexto porque a veces los medios asumen que sabemos cosas que no sabemos, o si las sabemos las hemos olvidado. Necesito que los medios me recuerden cosas porque si estás leyendo un artículo y te sientes estúpido, a nadie le gusta sentirse estúpido. Tú lo que quieres es sentirte listo y sobre todo lo que buscamos en WATIF TV es que te sientas listo y que, en el bar con amigos, tengas algo de que hablar. Los temas de los que hablamos tienen mucho que ver con la gente a la que nos dirigimos. Esa curación es una parte importante de nuestro trabajo. No pretendemos ser mejores que nadie, pero sí que es verdad que, al ser todos jóvenes, ponemos el ojo en temas que otros medios no tienen la libertad de hacer. Jugamos con ese equilibrio entre tratar temas más ligeros y densos. Que los densos no suenen tan densos y que lo ligero tampoco suene tan banal.
¿Es compatible la información con el entretenimiento?
Nosotros te decimos cien por cien que sí. Hay que saber jugar. Piensa que estás publicando en redes sociales. Mi vídeo de Venezuela compite contra el de María Pombo anunciando que ha dado a luz, o el de cualquier persona enseñando un outfit. Es muy complicado luchar contra eso. No compites contra artículos en un diario, compites contra el entretenimiento puro y duro. Jamás a alguien le va a interesar escuchar hablar de Venezuela si puede ver outfits o coches de carreras. Hay que rebajar el lenguaje, hacerlo divertido y entretenido. No solamente por la competencia, sino también porque hay una densidad en el ambiente y todo es tan serio y tan preocupante que también es una manera de defenderse de ello. A nosotros no nos gusta eso. A la gente la enganchas mucho más cuando te equivocas y cuando dices tonterías.

¿Pero el objetivo final es informar o entretener?
Es informar a través del entretenimiento. Lo interesante que tiene el formato es que dura menos de una hora y te permite profundizar sobre temas que en un clip de tres minutos en redes sociales es imposible. ¿Hasta qué punto puedes profundizar en tan poco tiempo? En cambio, con una sección de quince o veinte minutos puedes profundizar mucho más en ello. Utilizando un lenguaje de entretenimiento, distendido, de tono cercano, de preguntas y de contexto.
¿Denunciáis las fake news?
Tenemos muy interiorizado la importancia de la verificación de noticias, de revisar muy bien las fuentes, de comprobar por qué dicen lo que dicen, de escuchar a fuentes con autoridad, y sobre todo, lo más importante, si nos hemos equivocado, decirlo, porque a veces lo hemos hecho y no pasa nada, es inevitable. Nadie tiene la verdad absoluta.
Un medio de comunicación privado es una empresa que tiene que ser rentable. ¿Lo vivís con presión? ¿Cuál es la finalidad de un medio de comunicación actualmente?
Partimos de la base de que aquí nadie se está forrando (risas). Nuestro objetivo es ser útiles. Debe ser la misión de cualquier medio de comunicación. Cómo eres útil con tu expertise y cómo aportas algo a este mundo. ¿Esto sirve para la gente? ¿Cómo digo algo interesante? ¿Cómo aporto algo? Ese debería ser el fin, y para nosotros sin duda lo es.
¿Tenéis en cuenta la opinión del espectador?
Para lo bueno y para lo malo tienes que ser muy flexible. Ahora funciona tal cosa pero el día de mañana no funcionará y no pasa nada. El tema es estar donde la gente está y de la manera en la que está. Se debería hacer mucho más hincapié en que da igual el formato, lo importante es que tu mensaje llegue a la gente. Ya verás después el cómo. Si llegas con la tele, pues tele. Llegas con el vídeo, pues vídeo. Newsletter, pues newsletter. Hay que desprenderse de la rigidez de los formatos porque no importan, solo importa el mensaje. En WATIF TV estamos pendientes de lo que está pasando, de cómo se consume la información y de cómo eso va cambiando.
“El mundo es lo que tenemos a nuestro alcance. Asumir las limitaciones es parte del crecimiento humano.”
¿Cuál es tu relación con el poder?
¿Qué quieres decir?
El poder invisible. ¿Tienes una relación condescendiente con el poder asumiendo que existe y hay que acatarlo, o eres rebelde? ¿Frente a una imposición, o frente al poder establecido, te creces?
Una tía mía me dijo que soy muy irreverente (risas). Es verdad que tengo muchos privilegios y que igual por eso estoy convencida de que se puede cambiar el poder. Soy muy optimista. Sé que hay un big power ahí en el fondo de los tentáculos del poder, pero desde mi idealismo y mi ingenuidad creo que las cosas se pueden cambiar. La gente implicada en política es normal y solo quiere hacer lo mejor posible, pero a veces se equivoca. Desde esa perspectiva veo el poder como algo muy cercano. Que hay chorizos por todas partes, por supuesto, pero la gente en general es buena gente. No me impone mucho porque creo que todo el mundo está ahí para intentar escuchar a los demás. No lo veo como algo tan lejano y creo que podemos cambiarlo.
¿Qué preguntas le harías a Pedro Sánchez?
Me gustaría que el presidente del gobierno y cualquier ministro tuvieran menos miedo de ser honestos y admitieran errores. Esto no ha sido como nos esperábamos, esta persona ha salido rana, es corrupto, estamos preocupados, es verdad que tenemos problemas con la vivienda. Es necesario para conectar con la gente y no hablar siempre de lo maravilloso que es todo y de que somos la cuarta economía de la Unión Europea. Vale, sí, fantástico. Entiendo que tienes que hacer esa campaña porque si todo está mal, no te va a votar nadie. Todos los partidos tienen que ser mucho más honestos. Esa será la manera de llegar a la gente joven.
En nuestra forma de hacer WATIF TV es muy importante la autenticidad y el ser nosotros mismos. Eso es lo que la gente joven busca. Esperamos la cercanía de los políticos. Veo a Pedro Sánchez como una persona normal y corriente que hace su trabajo. Va, seamos honestos, háblame de tú a tú, dime lo que piensas, dime lo que no va bien de verdad. Partiendo de la base que los dos queremos hacer lo mejor para este país y para el mundo. Me gustaría tener esa conversación honesta.
En nuestra forma de hacer WATIF TV es muy importante la autenticidad y el ser nosotros mismos. Eso es lo que la gente joven busca. Esperamos la cercanía de los políticos. Veo a Pedro Sánchez como una persona normal y corriente que hace su trabajo. Va, seamos honestos, háblame de tú a tú, dime lo que piensas, dime lo que no va bien de verdad. Partiendo de la base que los dos queremos hacer lo mejor para este país y para el mundo. Me gustaría tener esa conversación honesta.
¿Qué esperas del futuro inmediato?
Me preocupa mucho la polarización y que nos separemos tanto como sociedad. Somos muy intolerantes y no lo entiendo. Todo el mundo tiene familiares o amigos de todo el espectro político. ¿Por qué tratamos al otro con tanta condescendencia? Como alguien que no sabe. En cambio, ¿tú sí entiendes todo? No funciona así. Es algo que todos podemos practicar en nuestro día a día, ser más abiertos, no juzgar tanto. Además, cuanto más juzgas, más se radicaliza el otro. Hemos de luchar contra esa polarización y entender más al otro. Ahora mismo, mi lucha es contra la desinformación a través de WATIF TV y también en contra de los discursos de odio, que destrozan nuestra democracia.
Dices que eres optimista pero el mundo, el país, es el que es. ¿Cómo te relacionas con la realidad?
Todos tenemos que vivir el momento, estar mucho más presentes. Vivimos muy evadidos de la realidad. Las redes sociales y los móviles nos hacen estar muy alejados. En cualquier momento puedo estar distraída y si tengo tres horas muertas, me las paso en TikTok como si hubieran pasado tres segundos. Hace falta más que nunca ese contacto humano. No lo estamos haciendo bien. Tampoco quiero decir, buah, los jóvenes estamos todo el día con el móvil, no es verdad. También la gente mayor está todo el día con el móvil.
El móvil está siendo una cárcel para todos. Está haciendo que no salgamos de nuestra persona, que no veamos tanto a nuestros amigos, que no escuchemos opiniones distintas, que perdamos muchísimo tiempo de calidad, no con personas, sino con nosotros mismos. Tenemos la sensación de que el tiempo pasa volando porque lo perdemos muchísimo, no somos nada conscientes. Estamos muy dispersos. Me preocupa mucho que perdamos el saber estar en el presente y el saber relacionarnos. Si estoy esperando en la cola del bar, ¿por qué saco el móvil? ¿Por qué no estoy presente? ¿Por qué no escucho? Te vuelves una persona insoportable, muy egocéntrica. La vida en comunidad no es eso. El móvil nos hace egoístas porque pasas mucho tiempo contigo mismo y ausente. Hemos de ponernos límites. No sé cómo ponérmelos ni cómo me los pondré, pero bueno, estoy en ello.
El móvil está siendo una cárcel para todos. Está haciendo que no salgamos de nuestra persona, que no veamos tanto a nuestros amigos, que no escuchemos opiniones distintas, que perdamos muchísimo tiempo de calidad, no con personas, sino con nosotros mismos. Tenemos la sensación de que el tiempo pasa volando porque lo perdemos muchísimo, no somos nada conscientes. Estamos muy dispersos. Me preocupa mucho que perdamos el saber estar en el presente y el saber relacionarnos. Si estoy esperando en la cola del bar, ¿por qué saco el móvil? ¿Por qué no estoy presente? ¿Por qué no escucho? Te vuelves una persona insoportable, muy egocéntrica. La vida en comunidad no es eso. El móvil nos hace egoístas porque pasas mucho tiempo contigo mismo y ausente. Hemos de ponernos límites. No sé cómo ponérmelos ni cómo me los pondré, pero bueno, estoy en ello.
El filósofo Byung Chul Han nos dice: “La percepción se ha vuelto extremadamente voraz. Carece de toda dimensión contemplativa. Su actitud es el consumo. Hay una expresión que refleja acertadamente su voracidad: ‘atracón de series’. La percepción se ceba con basura: basura de información y comunicación, basura de sonidos y de visiones. Nos estamos convirtiendo en ganado consumidor. La percepción se guía por los estímulos y la adicción. Puesto que solo se centra en comer, ya no puede mirar. El alma que sigue comiendo sin mirar pierde capacidad de contemplación. La atención contemplativa es esencial para mirar.” ¿Qué te sugiere esta afirmación?
Consumimos demasiada información. El trabajo de detox hemos de hacerlo todos y consumir mucho menos. No es tan importante que sepas lo que ha pasado en ciertos lugares del mundo, o la vida sentimental de un jugador de fútbol. Es muy fácil interesarte por estas cosas. Es la distracción. Hemos de reducir considerablemente lo que consumimos, hace que no te importen tanto las cosas. Es lo que veo a mi alrededor. Me intereso pero nada me parece tan grave, tan exagerado ni tan interesante. Ah, bueno, sí, ha habido un bombardeo. Es heavy, pero hay muchos. Ese sobreconsumo de información lleva a esa deshumanización total.
Han también apunta: “Otra de las razones estructurales de la crisis de la religión, más allá del declive de la atención, es el enorme fortalecimiento del yo. En la actualidad nuestra atención gira única y exclusivamente en torno al yo. Celebramos el culto, oficio religioso del yo, en el que cada cual es sacerdote de sí mismo. En el lenguaje del régimen neoliberal, el sacerdote de uno mismo es el equivalente del empresario de uno mismo. Cada persona se produce y se presenta a sí misma. Cada persona es empresaria de sí misma”. ¿Estás de acuerdo?
Totalmente, sobre todo para trabajos como el mío. Vivimos de nuestra imagen y tienes que tener una marca personal que te defina, que te diferencie de los demás. Eres tu propia marca. Eso es tremendo y preocupante. A veces me gustaría ser dentista (risas). Tener un oficio, sacar caries, y ya está. No tienes que estar obligada a mantener una presencia online. ¡Es una cárcel eso! Tienes que estar produciendo, consumiendo, sabiendo de todos los temas y publicando constantemente.
Me parece muy valiente que un artista diga de este conflicto no sé y no voy a hablar de eso. ¡Claro que no sabes! ¿Cómo vas a saber? ¿Estamos locos? Y no te tiene que interesar todo. A mí me incomoda que ahora en redes todo el mundo comparte de todo y tiene que saber de todo. ¡No hace falta!
Me parece muy valiente que un artista diga de este conflicto no sé y no voy a hablar de eso. ¡Claro que no sabes! ¿Cómo vas a saber? ¿Estamos locos? Y no te tiene que interesar todo. A mí me incomoda que ahora en redes todo el mundo comparte de todo y tiene que saber de todo. ¡No hace falta!
“Todo el mundo tiene familiares o amigos de todo el espectro político. ¿Por qué tratamos al otro con tanta condescendencia? Como alguien que no sabe.”
¿Desde WATIF TV podéis provocar la reflexión del espectador?
Intentamos hacerlo lo mejor que podemos, a veces mejor, a veces peor. El enfoque siempre es lo más importante para no caer en la banalidad. Hay que hacer un equilibrio importante porque además yo llevo las redes sociales y me cuesta mucho añadir ese enfoque diferencial e interesante. Dejo solo la parte banal porque sé que, si pongo la parte más densa, no funcionará. Todos hemos de ser conscientes de consumir contenido largo. Seguir por stories la captura de Maduro no es suficiente. Léete un par de artículos. Parece una obviedad, pero no lo es en la práctica. Ves un par de titulares en un post y dices, ya sé lo que ha pasado. Somos conscientes de las limitaciones de las redes sociales, que no pueden llegar a todo, es imposible. A mí que me importa el mundo y quiero hacerlo lo mejor posible. Cuando hago clips en las redes sociales sé que son mucho más vacíos que el contenido real.
¿Cómo os medís con el uso indiscriminado que mucha gente hace de la IA, incluso para estar informado?
La IA te explica, pero tú buscas saciar una necesidad de saber un dato. ¿Cómo funciona esto? ¿Esto es verdad o no? ¿Es verdad que esta palabra viene de esta otra? Con los datos no llegas a entender las cosas. Lo mismo pasa con WATIF TV. Con nuestro programa tampoco llegas a entender la complejidad de los temas. Es un podcast de una hora y hablamos de bastantes temas. La idea de nuestros contenidos es que sea interesante, que te aporte y que quieras aprender más y que tú continúes tu búsqueda. Con la IA también puedes aprender mucho pero no la utilizamos como deberíamos, la utilizamos solamente como algo rápido, pim-pam. Es la cultura de la inmediatez, de aquí y ahora ya sé esto, pero en realidad no.
Simone Weil nos recuerda que la atención es la forma más rara y pura de la generosidad. ¿Estamos perdiendo la capacidad de ser generosos con el otro, con los demás? ¿Te rebelas, o lo aceptas?
No me rebelo. Soy una persona muy egoísta con el tiempo. Me enfado si me mandas audios de WhatsApp, pienso ¿quién te crees tú?, no voy a parar la música que estoy escuchando para que me sueltes tu rollo. Me vuelvo lo peor del ser humano. Por eso nuestra manera de comunicar siempre es con el infoentretenimiento. O te lo hago ligero o no me vas a escuchar, porque ni yo escucharía esto. Una chapa muy densa no la voy a escuchar y tampoco espero que tú lo hagas. En un mundo ideal podemos escuchar una masterclass de tres horas de una voz monótona y extraer ideas. Si a la práctica no puedo, seamos útiles. Si somos útiles siendo cercanos y riéndonos y haciendo cualquier tontería, pues hagámoslo.
Luego está la escucha interpersonal. Me refiero a la escucha que tiene que ver con un interés genuino por el otro.
También soy víctima de ello, y es culpa de la impaciencia. Como puedo saber cualquier cosa del mundo al instante, esperar a que mi vecino me cuente sobre su fin de semana y que tarde una hora, no tengo la capacidad de aguantar eso. Personalmente me gustaría tenerla, pero no la tengo. Es por culpa de que en el móvil tenemos todo al instante, que cuando ChatGPT tarda dos segundos en contestarme, pienso, ¿qué te pasa? ¿Puedes espabilar? ¿Qué haces? Imagínate si tarda cinco. Igual con tres ya pienso, te está pasando algo. Con cinco digo, me estás traicionando. Imagínate en una interacción humana en la que por supuesto hay pausas más largas y la gente no va directa al grano. Porque a ChatGPT le puedo pedir que vaya al grano; a mi vecino, no. Es muy maleducado. Lo hago fatal. No sé gestionarlo.

¿Te identificas con lo que se dice de tu generación?
No me identifico con que no nos importa el mundo y somos pasotas. Sí que nos importa, y mucho, pero lo vemos todo muy chungo. Si comparamos la vida que han tenido nuestros padres con la que tenemos nosotros… ¡No podemos acceder ni a una vivienda! Las generaciones mayores deberían ser mucho más compasivas con la nuestra, en vez de señalar que queramos exigir horas extras remuneradas o que vayamos con aires de superioridad. Miradlo en positivo, mirad qué guay que valoren tanto su tiempo privado y que quieran asegurarse que la gente respeta, que no significa no trabajar, significa respetar el tiempo laboral.
Te doy un dato: desde el 2010, las tasas de depresión y ansiedad entre adolescentes se dispararon un cincuenta por ciento. Las de suicidio lo hicieron en un treinta y dos por ciento. Los miembros de la generación Z (nacidos a partir de 1996) empezaron a padecer ansiedad, depresión y otros trastornos mentales, alcanzando niveles más altos que cualquier otra generación en la historia. ¿Qué está pasando?
¿Cómo no vamos a tener más depresión y ansiedad si tenemos a nuestro alcance muchísimo más conocimiento del mundo? Si veo todo ese sufrimiento y además también veo otra gente con vidas maravillosas, grupos de amigos increíbles y los regalos que reciben por su cumpleaños, ¿cómo no voy a sentirme amargado? Podría tener una vida mucho mejor.
Las redes sociales nos liberan porque nos permiten ver más mundo del que jamás hubiéramos podido imaginar, pero a la vez nos aprisionan porque hacen que sufras mucho más con tu vida. Con lo que tienes y con lo que no. Hemos de darle mucha menos importancia a la vida de los demás. Pero ojo, digo esto sabiendo que es imposible porque tengo el móvil al alcance y veo la vida de cantidad de influencers que están en Bali, que viven una vida maravillosa y ¿cómo no voy a querer yo eso? Son chicas o chicos que han subido unos vídeos, los han viralizado y lo han conseguido. Y pienso: ¡yo también podría hacer eso y tener esa vida! Es fácil sentirse mal, tener ansiedad, vivir con depresión o con ecoansiedad. Sabes lo mal que está el mundo y la gente que sufre. Ahí hay que hacer eso que dice Han, desconectarse más de la realidad porque si no, no podemos asumir todo lo malo que pasa en el mundo.
Las redes sociales nos liberan porque nos permiten ver más mundo del que jamás hubiéramos podido imaginar, pero a la vez nos aprisionan porque hacen que sufras mucho más con tu vida. Con lo que tienes y con lo que no. Hemos de darle mucha menos importancia a la vida de los demás. Pero ojo, digo esto sabiendo que es imposible porque tengo el móvil al alcance y veo la vida de cantidad de influencers que están en Bali, que viven una vida maravillosa y ¿cómo no voy a querer yo eso? Son chicas o chicos que han subido unos vídeos, los han viralizado y lo han conseguido. Y pienso: ¡yo también podría hacer eso y tener esa vida! Es fácil sentirse mal, tener ansiedad, vivir con depresión o con ecoansiedad. Sabes lo mal que está el mundo y la gente que sufre. Ahí hay que hacer eso que dice Han, desconectarse más de la realidad porque si no, no podemos asumir todo lo malo que pasa en el mundo.
¿Te has atrevido a preparar el bizcocho catorce quilates de Rosalía?
No me he atrevido.
¡No te creo!
¿Sabes qué pasa? Confío mucho en ella pero no soy muy fan de poner naranja a las cosas, no me he atrevido por eso. Es verdad que confío en ella y creo que va a salir bueno porque tú no das un pastel a la gente si no crees que va a gustar.
¡Te da miedo que el postre de Rosalía te decepcione!
Sí, debería confiar más en ella… (risas).
¿Cómo puedes explicar esta devoción?
Aparte de por mi familia, solo siento devoción por Rosalía, me parece una tía increíble. Me encanta la gente que es su oficio y ella es música, lo vive. Solo podría ser música. Es como Silvia Pérez Cruz, a quien también adoro. Los artistas que son músicos como podrían ser actores, o cualquier otra cosa, no me interesan tanto. La gente que vive su oficio me encanta. Y Rosalía es así. Encima es muy currante. Me gusta mucho la música que hace, cómo lo hace, el proceso, cómo piensa, todo. Me parece una tía muy humana, muy real. Va a entrevistas y no pretende ser nada ni va con aires de nada. Me gusta mucho ver personas normales y corrientes que solo están ahí haciendo su trabajo.
Ha sido muy polémica últimamente por no posicionarse como feminista, por no posicionarse con Gaza, pero yo la disculpo. La gente me dice que, si no fuera Rosalía, no la disculparía. Igual tienen razón, pero a la vez, me gusta que me pase esto con ella. Me gustaría defender a cualquier tipo de persona. Va mucho más allá. Lo que me importa de ella es lo que hace, no lo que no dice.
Ha sido muy polémica últimamente por no posicionarse como feminista, por no posicionarse con Gaza, pero yo la disculpo. La gente me dice que, si no fuera Rosalía, no la disculparía. Igual tienen razón, pero a la vez, me gusta que me pase esto con ella. Me gustaría defender a cualquier tipo de persona. Va mucho más allá. Lo que me importa de ella es lo que hace, no lo que no dice.
“El móvil nos hace egoístas porque pasas mucho tiempo contigo mismo y ausente. Hemos de ponernos límites.”
¿Esa fascinación tiene que ver con tu carácter? ¿Sientes pasión por todo lo que haces?
Puede ser (risas). La verdad es que cuando me gusta alguien, me gusta mucho, mucho, mucho. Siempre se me dice que para mí todo es lo mejor. Soy muy entusiasta pero cuando defiendo algo, lo defiendo hasta el fondo de mi ser porque creo que merece la pena Y ojo, si el día de mañana cualquier persona o cualquier Rosalía me falla, no pasa nada. Soy muy fan pero tengo asumidas sus limitaciones. Sé hasta dónde puede llegar y hasta dónde no. Igual que, aunque sea muy fan de mi madre, sé qué limitaciones tiene, o de mí misma.
¿Eres muy exigente contigo misma?
No tanto.
¿Eres indulgente?
Sí, porque soy muy consciente de las limitaciones en general. Sé a lo que llego y a lo que no, y si no llego, sé que lo he intentado lo mejor posible y eso es suficiente para mí. Igual debería ser más exigente pero creo que no es realista ser tan exigente con uno mismo porque no podemos ser perfectos. Tengo asumido que no lo somos. Ni yo, ni Rosalía, ni el presidente del Gobierno.
¿Eso te ayuda a ser más feliz?
Probablemente me ayude a ser feliz. Veo a gente alrededor muy perfeccionista que no son felices porque nunca nada es perfecto. Yo edito un vídeo de una manera que me divierte muchísimo y no paro de compartirlo. ¡Mira qué increíble cómo me ha quedado este vídeo! Es real que no necesito abuela (risas). No soy nada buena con las manualidades pero me gusta hacerlas, me gusta coser, me gusta pintar, pinto fatal, pero no me importa, me divierte. A mí cualquier dibujo mal hecho me gusta porque si lo he hecho con cariño, ¿qué más quiero?
¿Dónde te proyectas dentro de un tiempo?
Me he dado cuenta de que nada de lo que estoy haciendo ahora es algo que hubiera podido prever. Cuando estudiaba Relaciones Internacionales pensaba que trabajaría en alguna organización internacional, o en una ONG y, de repente, a través de Discord acabo copresentando un programa. ¡Yo que no quería hacer esto para nada!
¡Pero si estás como pez en el agua!
A mi madre lo único que le importaba de mi etapa en la escuela eran las presentaciones orales. Se sentaba conmigo y hasta que no pronunciara todo bien y proyectara bien la voz, no lo daba por bueno. Lo que le importaba de verdad era eso. Es verdad que esto está muy metido en nuestra casa y en nuestra educación. En el podcast, o en redes, a la gente le llega lo que digo y cómo lo digo, y como me importa ser útil, continúo haciéndolo. De primeras yo prefería mi vida completamente privada, sin marca personal ni nada, pero bueno, igual llega un punto en el que digo hasta aquí hemos llegado (risas).
¿No sigues un plan establecido?
Debería tenerlo porque te ayuda a saber qué pasos das y por qué los das. Presenté un podcast de fútbol hace nada. Otra cosa que jamás hubiera imaginado. Si cada paso que doy es tan importante para mi futuro, no voy a dar ninguno. Qué agobio, qué nervios. Mi filosofía es continuar haciendo lo que hago y las cosas encontrarán su camino. No tengo un plan. Mi plan ahora mismo es que WATIF TV funcione muy bien y podamos emitir diez horas diarias de lunes a sábado. Y que lo petemos mucho. Que llegue a la gente y que sea muy útil. Que la gente que antes no se informaba, se informe gracias a nosotros y siga la actualidad y el entusiasmo que ponemos en todo. Porque, ante todo, WATIF TV es entusiasmo por los temas. Solo te contamos lo que realmente creemos que es importante.
Ese es el plan. ¡Ya lo tienes!
Que sea útil. Ojalá.

