El viernes celebramos en el Museo Reina Sofía el cierre de una MBFWMadrid que nos deja una sensación bastante clara: algo está cambiando en la capital.
Algo está pasando en Madrid. Sí, lo sabemos, lo hemos repetido varias veces durante esta edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, pero no nos cansaremos de hacerlo. Quizá porque llevábamos demasiado tiempo esperando poder decirlo. Después de una semana recorriendo la ciudad de desfile en desfile, el viernes por la noche volvimos a sentirlo en el Museo Reina Sofía, donde estuvimos presentes en la fiesta de clausura del calendario de diseñadores consagrados —el sábado todavía quedaba EGO, donde también estuvimos— y en la entrega de premios de esta edición.
Llegábamos al final de una semana especialmente intensa, entre diseñadores, prensa, compradores y muchas caras conocidas, pero con una sensación bastante compartida: hay ilusión. Durante años hemos hablado de la necesidad de sacar los desfiles fuera de un único recinto, abrirlos a Madrid y conseguir que la ciudad también formase parte de todo esto. Esta semana, por fin, lo hemos visto suceder. Los esfuerzos de Valentina Suárez-Zuloaga, Asier Labarga y todo el equipo de MBFWMadrid están dando frutos. Y esto acaba de empezar.
En todo este cambio, El Corte Inglés también ha querido estar presente sumándose como patrocinador principal de MBFWMadrid, y el viernes se vistió de gala para celebrarlo. ¿El lugar elegido? El Museo Reina Sofía. Photocall en pleno Atocha, entrega de premios y una fiesta posterior en NUBEL. Probablemente sea lo más cerca que hemos estado en Madrid de esas grandes noches de la moda que vemos desde hace años en otras capitales.
La convocatoria también estuvo a la altura y, durante la noche, nos fuimos encontrando con muchas caras conocidas y amigos. Milena Smit, Valeria Castro, Juanjo Bona, Martin Urrutia, Blanca Suárez, Marina Reche, Eugenia Silva o Nieves Álvarez fueron algunos de ellos, junto a invitados internacionales como Adriana Lima, Olivia Palermo o Chiara Ferragni.
Por supuesto, había que repartir premios. Redondo Brand recibió el Premio Mercedes-Benz a la Mejor Colección después de presentar su propuesta en los jardines de la Finca Vista Alegre, mientras que Calafat, que había llevado Burnt Rose Garden al Hotel Palace, recogió el premio NARS Icon. Dos de los grandes reconocimientos de la noche fueron precisamente para diseñadores que esta semana eligieron sus propios escenarios dentro de Madrid.
Rolf Schrader fue reconocida con el premio a la Mejor Modelo, otorgado por El Corte Inglés, con Adriana Lima encargándose de entregarlo, y después llegó el momento de bajar a NUBEL. Allí continuaron los brindis hasta que Guitarricadelafuente apareció por sorpresa para poner música a la noche. Todo un privilegio poder verle así de cerca, más aún en una semana en la que no ha parado con la promoción de La bola negra, un proyecto que tantas alegrías está dando al cine español.
Más allá de los premios, durante la noche se respiraba una energía de celebración muy real. Se notaba que los compañeros se alegraban de los reconocimientos de los demás y, sobre todo, que había ganas de celebrar que la semana había salido bien. Muy bien. Después de tantos años hablando de todo lo que podía cambiar, esta vez la sensación era diferente. Quizá este sea, ahora sí, el comienzo de ese cambio que llevábamos tanto tiempo esperando.
Y si algo nos ha dejado claro esta edición de la Semana de la Moda de Madrid es que el talento patrio nunca fue el problema. Faltaba construir alrededor de él algo a su altura, conseguir que Madrid entrase realmente en la conversación y atraer las miradas que merece. Queda muchísimo camino, pero esta semana hemos visto cómo varias de esas piezas empezaban a encajar. Fue un gusto poder estar allí y celebrar un momento tan especial. Que sean muchos más. Por nuestra parte, seguiremos remando a favor para que así sea.















