En general ha sido una experiencia única y distinta con cada uno de ellos. Viven en regiones diferentes unos de otros, y ya solo el contacto con las comunidades es algo interesante. Ver el contraste de sus vidas te da una perspectiva diferente, muchos habitan en zonas retiradas de sus pueblos, alejados totalmente de cualquier aspecto de la vida moderna. Entrar en estas realidades y poder establecer una relación con estas personas es algo que nos ha enseñado mucho sobre su cultura y su forma de vida. Son personas muy auténticas, cada uno con una historia distinta de cómo llegó a dedicarse al oficio de la artesanía.



Con cada artesano se desarrolló una serie distinta de trabajos. Una de estas fue con José de la Cruz, que se dedica a hacer las tradicionales máscaras del carnaval de su pueblo, Monte Cristi, en República Dominicana. La idea fue intervenir pintándolas personalmente con la intención de crear una colección de máscaras distintas, inspiradas en su trabajo.
Por otro lado hicimos una colección de esculturas de madera. Estuvimos trabajando en un taller de carpintería local, ubicado en la zona colonial de la ciudad de Santo Domingo, donde recopilamos diferentes partes de muebles y tipos de madera. Fue un trabajo basado en la interacción de las formas, el color y los tonos, que al mezclarse con el movimiento adquiere diferentes matices.
Y luego tenemos productos de tejidos naturales en palma cana, con accesorios como sombreros y varios diseños de bolsos y mochilas.
Por otro lado, queremos documentar el trabajo de los artesanos de la mejor manera posible, sus procesos y la historia de cada uno para que el público conozca a las personas detrás del proyecto. Poder mostrar el gran trabajo manual que hay detrás de cada pieza y quién la crea transmite de forma más completa sus valores en otros contextos culturales.






