Un claro ejemplo de su mentalidad vanguardista es su autorretrato subido en la primera moto de Cusco. Chambi trasladaba la versatilidad de su vida en su fotografía, y es por esa modernidad y fuerza visual que se mantiene vigente. Muchas de las fotografías, si no estuviesen contextualizadas, podrían parecer tomadas en la actualidad. Además, aprendió a utilizar bien la luz, las técnicas del retrato y de la fotografía de exteriores, y a eso le sumaba una visión empresarial. Todo lo que aprendió en Arequipa lo aplicó en la ciudad de Cusco, y allí era visto como un fotógrafo del futuro por su gran entendimiento de la imagen. De allí viene su éxito: de su mentalidad globalizada, su visión mestiza y su formación múltiple.
La muestra presenta ochenta fotografías de Martín Chambi –procedentes de la Colección Jan Mudler– que dialogan con cuarenta y dos de otros catorce fotógrafos contemporáneos que visitaron los Andes peruanos en el mismo período que Chambi. Entre ellos, encontramos a Irving Penn, Robert Frank, Luigi Gismondi o Pierre Verger. Las diferentes perspectivas permiten entender en mayor profundidad a la cultura andina de la época, y esta amplia elección viene de la mano del comisariado de Andrés Garay y Stefano Klima.
Esta exposición deja claro que Martín Chambi es un emblema de la fotografía contemporánea y documental de América Latina en la primera mitad del siglo XX. Y lo bueno es que la colección intenta ir más allá que una mera exhibición de los Andes, y muestra las inquietudes y la manera de retratar ese legado cultural desde las diferentes miradas de los fotógrafos, siempre situando como protagonista a uno de sus máximos exponentes: Chambi.











