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¿Vender pantalones a cuarenta euros y camisetas por menos de treinta siendo una marca independiente emergente? Sí, es posible. Reparto Studio, firma fundada en 2018 por el mexicano Margil Peña y la vasca Ana Viglione (ambos graduados por el IED Madrid), tiene la respuesta. ¿Su antídoto? La reutilización de retales y desechos, la customización y el upcycling, y una firme apuesta por el formato colaborativo como forma de combatir la precariedad laboral y la insuficiente solvencia económica imperante en las generaciones más jóvenes.

Su piso es su showroom, e Instagram su principal canal de venta. El dúo de diseñadores detrás de Reparto Studio no tiene miedo de decir las cosas tal y como las siente, de forma explícita y directa. “Si alguien quiere una chaqueta con una sastrería o un patronaje perfecto, quizás esta no sea su firma. Será el cliente de otro mercado” afirman con contundencia. Y es que la sinceridad, unida a un discurso resultado de escuchar las preocupaciones y necesidades de sus compañeros, amigos e iguales, constituye una de las fortalezas principales de la marca independiente. “Nosotros hablamos del día a día y de las cosas sencillas, y creo que es nuestro deber comunicarlo a través de la marca” recalca Ana, quien conoció a Margil (su otra mitad, tanto en el ámbito profesional como personal) en su etapa universitaria.

Desde que presentasen su primera colección completa, Episodio piloto, en julio de 2019 en un desfile OFF coincidiendo con la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, Reparto Studio no ha dejado de trabajar a partir de personajes creados expresamente para cada propuesta. Individuos con características únicas que persiguen un objetivo común: empatizar con el público. Mucha mierda, su segunda colección, presentada hace tan solo unas semanas en formato vídeo, es una extensión de su presentación debut elevada exponencialmente. “Siento que la marca empieza a tomar un poco más de forma. Esta colección es mucho más completa” comentan, después de destacar los avances en lo que a complementos y accesorios se refiere. Y es que en esta nueva propuesta, han colaborado con una de las marcas de calzado más prometedoras del panorama actual: Aft-r Barcelona.

“Una de nuestras reglas primordiales es que tenemos que pasárnoslo bien”. Ana y Margil no están dispuestos a renunciar a la diversión y el disfrute del proceso creativo a pesar de las dificultades y los obstáculos que emprender una marca de moda conlleva. Reconocen abiertamente estar disgustados con la escena de la moda española y tienen claro cuál es su objetivo final a largo plazo: vivir de Reparto Studio.

Antes de pasar a hablar de vuestro proyecto, me gustaría que os presentaseis de manera individual ¿Quiénes sois, de dónde venís y hacia dónde vais?
Somos Ana Viglione y Margil Peña, fundadores y conductores de Reparto Studio. Eso es lo más individual que podemos aportar, ya que desde que emprendimos nuestro proyecto personal nuestros objetivos siempre han sido los mismos. Somos personas muy soñadoras y estamos convencidos de que nuestras intenciones compartidas hacen un buen pack.
Adentrémonos en vuestra marca. ¿Cuándo y de qué forma surge Reparto Studio?
Reparto Studio nace en el momento en el que nos planteamos qué queremos hacer para nuestro TFG. No parábamos de pensar en el hecho de que la etapa universitaria estaba a punto de acabar. Todxs los amigxs, las fiestas, las movidas… no queríamos que se quedaran en fotos de carrete. Fue entonces cuando decidimos materializar todas esas vivencias, dotándolas de un cuerpo físico con pies y cabeza. Y con un nombre propio. Poco a poco empezó a surgir la idea de crear personajes. Por eso el nombre, ‘Reparto’.
Entiendo que os conocisteis mientras cursabais la carrera pero, ¿qué visteis el uno en el otro para decidiros a emprender un proyecto conjunto?
Efectivamente, nos conocimos en segundo de carrera, no en la uni sino de fiesta. Desde entonces no nos separamos. Vivimos juntos durante un tiempo y compartíamos prácticamente todo. Nunca lo pensamos demasiado, pero decidimos probar con el TFG y ver si funcionaba. Y la verdad es que desde entonces estamos de puta madre. No nos gusta pensar si hacemos la pareja perfecta o no, si tiene que acabar en algún momento pues acabará. Pero hemos decidido apostar por esto y pasárnoslo bien. Nos complementamos mutuamente y encontramos el equilibrio entre el orden y el desastre, intercambiándonos los papeles de vez en cuando.

¿Por qué optasteis por el nombre Reparto Studio?
Porque, al fin y al cabo, todo esto es un reparto de personajes. Es como el cast de una película.
Vuestra nueva colección, la segunda desde que os lanzaseis a emprender vuestra firma propia en 2018, se titula Mucha mierda. ¿Por qué?
Margil: Por dos razones principales. La primera y la más obvia es que nosotros siempre hacemos un reparto de personajes, y decir ‘mucha mierda’ en el mundo del espectáculo tiene que ver con desear suerte. Pero además cuenta con un segundo significado. Toda esta colección nace en el confinamiento, cuando no había ninguna tienda de telas abierta. Tuvimos que tirar de todos los retales y de las cosas que teníamos por casa, y el inicio de la colección empezó a partir de la ‘mierda’ que teníamos alrededor.
¿Partís de un concepto, idea o leitmotiv a la hora de desarrollar vuestras colecciones, o es este el resultado del propio proceso creativo?
Ana: El nombre no suele ser lo primero, es el resultado de lo que vamos generando. Por una parte fue lo de los personajes, y por otro lado hicimos la colección con restos.

En vuestra nueva propuesta presentáis diez personajes distintos, pero en un principio iban a ser más… ¿A qué responde esta reducción en el número de caracteres?
Ana: Sí, iban a ser diecisiete. Nos presentamos a Samsung EGO pero no nos cogieron. Por cuestiones de tiempo y económicas, decidimos reducir el número de personajes. Nos da un poco de pena porque había personajes muy especiales para nosotros, mucho más abstractos y escultóricos, pero el tiempo y la economía no nos han permitido sacarlos.
Margil: Todos los personajes que han muerto en el camino surgen de una visión muy personal y los queremos como a un hijo. Todos son experiencias y vivencias. En esta colección experimentamos con un concepto con el que nuestro público puede empatizar, como cuando ves una serie o una película. El objetivo es que, cuando veas nuestra colección, te identifiques con alguno de los personajes.
Todos y cada uno de estos personajes cuentan con una serie de características únicas reconocibles. ¿Cómo se llaman? ¿Cuáles son sus rasgos más representativos?
Ana: Teniendo en cuenta todo lo que ha pasado en esta cuarentena, el personaje de Doctor Internet ha sido muy importante para los dos, tanto en el proceso como en el concepto. Yo soy hipocondriaca y cada vez que me pasaba algo lo magnificaba, y este personaje nace de la hipocondría digital. Me duele el pie, tengo cáncer, me voy a morir… Creo que es algo que le pasa a mucha gente. Son camisetas de propaganda, de segunda mano, de marcas que sueles llevar en casa para dormir, etc. Está todo hecho con patchwork de cuadraditos de diferentes camisetas, que al final es un curro.
Margil: Es como ponerle pies, cabeza y un poco de estructura a ese doctor al que todo el mundo consulta en Internet, que acaba diciéndote cosas súper trágicas.
Episodio piloto, vuestra primera colección presentada en el IED Madrid en un desfile compartido con Andres Zurru, supuso vuestro debut sobre la pasarela. ¿Qué diferencias advertís entre vuestra primera propuesta y Mucha mierda?
Margil: Seguimos trabajando con los personajes como ya veníamos haciendo, pero en esta colección hemos avanzado en el desarrollo de accesorios. Hemos colaborado con Aft-r Barcelona, quien nos ha dejado uno de sus modelos de zapatillas y hemos hecho un pequeño muestrario donde las hemos customizado con piercings. La colección pasada trabajamos en base a personajes, y en esta lo seguimos haciendo, pero siento que la marca empieza a tomar un poco más de forma con la colaboración de calzado y los accesorios. Es mucho más completa.

¿Todos los complementos son obra vuestra? ¿Los habéis hecho a partir de materiales y sobrantes que teníais en casa?
Margil: Sí, hemos metido todo lo que teníamos por casa en resina y a ver qué salía. Hemos utilizado monedas de céntimo, pelo, tabaco…
¿Creéis que la moda tenderá a aprovechar más los desechos a partir de ahora? ¿Vaticináis un cambio real en la industria, o pensáis que la dinámica de hiperconsumo se mantendrá?
Margil: Creo que para que el consumidor llegue a hacer un cambio, nuestra labor como diseñadores es solucionar un problema. Y pienso que el hecho de que todo sea reciclado, que nuestra parte comercial sean prendas de segunda mano y que la colección esté formada por piezas que hemos customizado o rehecho completamente a través del upcycling, es un buen síntoma. Tenemos que llevar nuestro mensaje como bandera y esperar a que se vea ese cambio.
Ana: Nuestra forma de trabajar no es el resultado de una manera de pensar. Es algo que se fue adecuando a nuestra economía, no era algo premeditado. En ese momento no teníamos dinero y sabíamos que nuestro público tampoco. A mí me gusta tener ropa, pero también quiero ser consciente y respetuosa con el medio ambiente. Me parece que las prendas de segunda mano y la customización, que aporta un toque especial y diferente, nos favorecen tanto a nosotros como a nuestro consumidor porque es más asequible.
Si hubiese hecho una chaqueta desde cero no podría venderla a veinticinco o trenta euros, tendría que hacerlo a cien porque hay un proceso mucho más largo detrás. Si queremos una camisa para la nueva colección, la podemos customizar o cortar, pero no vamos a hacer una de nuevo porque si ya existe es absurdo. No creo que ese sea nuestro fuerte. Nosotros apostamos mucho más por el concepto, y nuestro cliente también. Si quiere una chaqueta con una sastrería o un patronaje perfecto, quizás Reparto Studio no sea su firma. Será el cliente de otro mercado.
Me resulta muy interesante el efecto económico que percibe el cliente al adquirir prendas que han sido customizadas o transformadas. Son pocos los que se atreven a hablar de beneficio que recae en el consumidor final en relación al precio final, optando en su lugar por un discurso basado en la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.
Ana: Los dos intentamos ser lo más sinceros posibles, tanto en la parte conceptual como en la comercial de la marca. Yo no te voy a decir que nuestra colección se ha inspirado en una idea única porque nuestra forma de trabajar se basa en inspiraciones del día a día, que surgen espontáneamente. Y es lo que hay. Los personajes son super naturales. Nosotros hablamos del día a día y de las cosas sencillas y naturales, y creo que es nuestro deber comunicarlo a través de la marca.
Margil: De repente, estamos en la cama y decimos, ¿por qué no hablamos de esto? Y nos ponemos manos a la obra.

Mucha mierda se ha presentado a través de un video, evitando de este modo un desfile presencial convencional. Y habéis comentado que vuestra candidatura a Samsung EGO fue rechazada por el jurado. ¿Fue este formato una decisión premeditada, o una reacción ante la negativa de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid?
Margil: Para presentarnos a EGO tuvimos que mostrar cuatro prototipos, de los cuales estábamos super contentos y seguros. Al final esto es tiempo y trabajo, por lo que decidimos sacar otros seis personajes. Tuvimos que ‘matar’ a siete de ellos y ver la forma en la que podíamos hacerlo. Afortunadamente, tenemos un equipo formado por amigos y colegas que nos han ayudado a lo largo de todo el proceso. Desde el contenido de Instagram hasta los estilismos con Martxel Montero. Mdraft Studio con las fotos, Clara Asouik con el vídeo, Fab Skum con el maquillaje, Lucas Margarit, lxs modelxs… Para nosotros era primordial que lxs modelos fuesen de nuestro rollo.
Ana: Sin ellos no habría colección ni marca. Tenemos la suerte de haber formado un grupo en Madrid en el que todo el mundo está super motivado.
Es cierto lo que comentáis. Cuando se habla de vuestra marca, se tiende a relacionar con una escena creativa emergente con sede en Madrid. ¿Creéis que esta nueva crew acabará revolucionando los cimientos de la moda en España?
Ana: No hay una intención detrás. Cada uno tiene que hacer lo que quiere y lo que siente. A mí me favorecería muchísimo que la gente pensase como nosotros, pero no sé si se va a revolucionar o no. Creo que tiene que cambiar un poco, pero va muy despacio.
Margil: Ojalá algún día tener la solvencia para poder pagar a cada una de las personas que nos ayudan a dar vida a nuestras colecciones. La gente que colabora con nosotros nos ayuda porque tienen tiempo libre y porque están dispuestos a echarnos un cable desinteresadamente, pero el día de mañana tal vez uno suba un poquito y arrastre a todos.
Por vuestra forma de trabajar, entiendo que encontráis en las colaboraciones con otros artistas y profesionales una forma de enriquecer y nutrir vuestro trabajo, además de aprovechar el ahorro económico que conlleva el formato.
Ana: Sí, creo que es el resultado de tener muy buena compañía en tu proceso creativo y una consecuencia de no tener el dinero para poder permitírtelo. Algo negativo acaba llevándote a algo muy positivo, que es rodearte de gente super creativa que quiere apoyarte y que tiene ganas. No tienen nada que perder.
Margil: Una de las reglas primordiales que tenemos es que hay que pasárselo bien. Hablamos de nosotros, nos exponemos a través de personajes y, aunque tengamos muchas broncas internas, tenemos que pasárnoslo bien.

Primavera-verano, otoño-invierno, crucero, pre-fall… e infinidad de colecciones cápsula y colaboraciones puntuales ¿Qué opinión os merece el calendario de temporadas instaurado desde hace décadas?
Creemos que el calendario tiene sentido en términos de temporadas primavera-verano y otoño-invierno, pero sentimos que desde hace unos años se está convirtiendo en algo absurdo que fomenta el consumismo de manera negativa. No solamente el calendario, sino la industria en general, quien junto a los peces gordos solo piensa en hacer dinero.
¿Dónde se pueden adquirir vuestras prendas? ¿Contáis con algún punto de venta físico?
Vamos poco a poco. Ahora estamos empezando a mover nuestra página web y la parte de shop. De momento, estamos más a tope en Insagram. Aún no contamos con punto de venta físico, nuestro piso es showroom, estudio, bar de copas… y no damos para más. Pero si alguien está interesado en alguna pieza en concreto, que nos escriba y que se pase.
En cuanto a vuestros planes a corto plazo, ¿tenéis intención de volver a presentaros a Samsung EGO?
Ana: Creo que sí. Al final, a nosotros nos viene muy bien el calendario de EGO porque nos obliga a tener una disciplina y seguir presentándonos. Si no te cogen, te lo sacas por tu cuenta como buenamente puedas con el dinero que tengas. Pero siempre hay que intentar sacar algo.
Margil: Ahora todo está difícil en términos económicos. En esta edición esperábamos poder financiar parte de nuestra siguiente colección con las ventas en el stand del showroom de EGO. Pero como no ha habido apenas gente, nos hemos quedado un poco asustados. Lo seguiremos intentando, buscaremos basura y algo haremos.
Y pensando en el medio y largo plazo, imagino que vuestro objetivo final es poder vivir de vuestra marca, ¿no es así?
Margil: Eso es lo primero. Siempre lo hemos hablado y creo que vivir de Reparto sería un sueño, cumplir nuestro mayor objetivo. Pero también poder presentar en otro tipo de plataforma, crear un equipo, poder pagarle a todxs aquellxs que nos han ayudado desde un principio. Y vender en Dover Street Market. Si nos ponemos a soñar, nos ponemos a soñar.
Ana: Creo que todos estamos un poco disgustados con la escena de la moda en España. Falta mucho dinero, y eso quiere decir mucha inversión. La realidad es un poco triste y eso no lo podemos negar, y creo que llegar a vivir de tu propia marca en estos momentos es muy difícil. Aunque suene muy Mr. Wonderful, la ilusión es imprescindible. Si te quieres dedicar a esto y de verdad te gusta, échale ganas y a por todas. Y si tenemos que compaginarlo con otro trabajo mientras tanto, lo haremos y seguiremos hasta que no haya otra forma.

Texto
David Alarcón
Fotos
Daniel Paramio

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