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Los caminos de Alejandra Conesa y Eric Turró se cruzaron en el momento perfecto. Ambos tenían ganas de un cambio y, además, una visión común. Inspirándose en las personas auténticas, la cultura club y el mundo nocturno, le dieron forma a Aft-r Barcelona, su marca de calzado con la que, a través de plataformas vertiginosas, llamativas y sin género, hacen un guiñó a la belleza no convencional.

Las plataformas de Aft-R nacieron de una necesidad que tuvo el propio Eric: como amante de los zapatos de plataforma, a menudo le gustaban diseños que no estaban disponibles en su número. Algo que refleja que, en realidad, a pesar del avance y la progresión de los últimos años, la industria de la moda no siempre es tan inclusiva y diversa como debería o dice ser. Con la necesidad de cambiar y romper las convenciones, Ale y Eric crearon Aft-r Barcelona, un proyecto dispuesto a generar cambio y, sobre todo, a animar a atreverse a ser “ese atributo que nos haya podido acomplejar o por el que se han reído de nosotros, posiblemente, sea nuestra singularidad y lo que nos hace únicos”.
Empecemos por el principio, ¿cómo surgió la idea de este proyecto? ¿Teníais algún tipo de experiencia previa en los campos del diseño y de la comunicación de moda?
Eric: En mi caso, yo acababa de aterrizar en Barcelona después de cinco años viviendo fuera, donde me formé en moda y trabajé en diversas marcas diseñando calzado, como por ejemplo, 3.1 Phillip Lim, Coach y Hogan. En el verano de 2018 tenía muchas ganas de un cambio a lo grande y empezar un proyecto en el que tener libertad creativa total, especialmente para crear un buen zapato de plataforma. Justo en esa misma época nos reencontramos con Ale, que también se encontraba en un momento de cambio, y empezamos a compartir las primeras ideas de lo que sería Aft-r Barcelona.
Ale: Yo venía del mundo de las agencias de comunicación y tenía claro que me apetecía volver a vivir el trabajar una marca desde dentro. ¡Lo que nunca me hubiera imaginado es que iba a terminar emprendiendo! Aft-r Barcelona surge tras empezarnos a reunir en casa de Eric en sesiones puntuales donde él me enseñaba sus primeros bocetos y yo le ayudaba a dar forma a su universo de marca. Estas sesiones cada vez fueron más apasionantes y el binomio Aft-r se consolidó de manera orgánica. Fue un proceso muy bonito y enriquecedor del que siempre destacamos que mientras nosotros intentábamos dar forma a Aft-r, Aft-r nos la acabó dando a nosotros.
Con vuestros zapatos de plataformas vertiginosas y destinados a personas de cualquier género (o no género) os alejáis de las propuestas de calzado más convencionales. ¿Creasteis Aft-r con el objetivo de romper una lanza a favor de la diferencia?
Totalmente. Para empezar, las plataformas de Aft-r nacen de una necesidad que tiene el propio Eric como consumidor de calzado y amante de los zapatos de plataforma: a menudo le gustaban diseños que no estaban disponibles en su número. Creemos que a pesar de que por suerte se ha ido avanzando, especialmente gracias a proyectos, revistas y artistas independientes de la industria, falta mucho para que la moda sea realmente diversa e inclusiva. Queremos recalcar que cuando hablamos de inclusión y diversidad nos referimos a todos los niveles: género, sexo, etnia, edad y condición física.

Además de los diseños, otro de los sellos distintivos de vuestro proyecto es el nombre: Aft-r. ¿Son el mundo de la noche y la cultura de club fuentes de inspiración tanto de vuestros zapatos como de la filosofía y valores de la marca/empresa?
Eric: Desde muy pequeño me ha fascinado la cultura club. Siendo un niño, la electrónica, especialmente el género makina, era mi música favorita. Siempre me ha parecido muy inspirador todo el concepto de producirse para salir, el momento previo en el que preparas la mejor versión de ti mismo para darlo todo. Sin embargo, este es solo uno de los conceptos tras el nombre. El otro hace referencia a la definición más literal de la palabra after (después). El ‘después’ del que hablamos desde Aft-r es aquel que aparece cuando decides tomar las riendas de tu vida y ser quien realmente eres sin miedo a los prejuicios o el qué dirán. Aft-r es todo lo que viene cuando trasciendes las normas establecidas.
Ale: Como dice Eric, aparte de los referentes que podemos tener dentro del mundo nocturno, gran parte de la inspiración de la marca surge de todas esas personas anónimas que deciden dar este paso de romper con lo establecido y vivir más allá de las ‘normas’. Por ejemplo, una de las suertes que nos ha dado el proyecto ha sido conocer a Gaëlle, un espíritu libre a quien le apasionan las plataformas. Camina con una pierna ortopédica y, debido al peso, le resultaba imposible consumir plataformas en general. Conectamos los tres desde el primer momento cuando nos conocimos en La Casa de la Pradera y le invitamos a que nos contara su historia en el estudio. Fue un subidón verle caminar con las Aft-r Sol Candy. Sin duda, Gaëlle es un referente para nosotros.
¿Qué más inspira vuestras creaciones? ¿Hay alguien que también haya trabajado a quien admiréis especialmente?
Las personas auténticas creo que son nuestra mayor inspiración. Casos como el de Gaëlle, además de inspirarnos, dan sentido a nuestra marca y lo que hacemos. Durante los meses previos al lanzamiento, Joss Jaycoff, defensora de los derechos LGTBQ+, fue parte del equipo. Por otro lado, a lo largo del viaje Aft-r hemos tenido la suerte contar la colaboración y el apoyo de diferentes estilistas, artistas, fotógrafos, etc. a los que admiramos y con los que ha sido un honor poder trabajar. Es imposible nombrar a todos, pero algunos de ellos son Juan Camilo Rodríguez, Judit Melis, Ana Álvarez, Ángela Ibañez, Genís Mitjans, Arden, Leo Adef, Cami Alberti, Júlia Falgàs, David Macho, Sebastián Ayala, Georgia Palmer, David Oliver o Amara Caruncho.
Justamente, hace poco inauguramos #aftrsoulseries, una nueva sección en la que podréis conocer en mayor profundidad a cada uno de ellos desde un punto de vista personal y creativo vía entrevista y autorretratos. La primera serie la protagoniza la estilista Alba Miquel y Tigre, su gato.
Otra de las singularidades de la marca está en el método de trabajo: optáis por crear cápsulas en vez de colecciones y, además, fabricáis el calzado en Alicante. ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de este tipo de producción? ¿Queréis que todo sea Made in Spain o, al menos, hecho en países cuyos derechos laborales sean mejores que en otros?
Ale: Consideramos que el calendario de la industria de la moda actual sigue un ritmo de creación frenético y, por supuesto, imposible para empresas pequeñas como la nuestra. Somos enemigos del ‘crear por crear’. Apostamos por lanzar nuevas propuestas cuando resulten realmente interesantes y aporten un valor añadido a nuestros consumidores tras haber sido muy maduradas por todo el equipo.
Eric: Creo que en España somos muy afortunados de tener una industria del calzado muy consolidada y creo que es vital que se siga apoyando. Personalmente, creo que son todo ventajas el trabajar con una producción de proximidad. La calidad de los artesanos con los que trabajamos es excepcional, además, desde un punto de vista sostenible, al trabajar únicamente con proveedores de la zona se reducen bastante las emisiones asociadas al transporte. En cuanto a la comunicación, es mucho más directa e inmediata y, por último, tenemos la seguridad de que los valores éticos y condiciones de trabajo que predica nuestra marca son los mismos para todos los trabajadores que forman parte del proceso de producción.

Y en lo que al proceso creativo se refiere, teniendo en cuenta que sois dos personas (cada una con sus preferencias, sus tiempos, etc.), ¿cómo os organizáis? Y, sobre todo, ¿cuándo os disteis cuenta de que trabajabais bien juntos?
Efectivamente, somos dos perfiles muy diferentes, pero la verdad es que desde el primer día nos hemos entendido muy bien. Siendo dos personas nos vamos distribuyendo las tareas y priorizando el trabajo. Eric se encarga más del área de diseño y desarrollo de producto y Ale de la comunicación y el universo de marca. No obstante, como os podréis imaginar, acabamos haciendo los dos de todo y nos vamos ‘cambiando el sombrero’ según convenga. Al final, todas las decisiones, tengan más o menos trascendencia, pasan por la aprobación de ambos. Tenemos muy claras las bases y la dirección del proyecto y esto facilita mucho las cosas en el día a día.
El colectivo LGTB+ ha sido una fuente de inspiración y os lleva acompañando desde hace tiempo y, además, son también personas que pertenecen a este colectivo las que protagonizan vuestras campañas. Habladnos más sobre esta relación estrecha entre miembros de la comunidad LGTB+ y Aft-r.
Nuestra relación con el colectivo es, efectivamente, muy estrecha, principalmente porque ambos somos parte del colectivo. Desde dentro, las barreras sociales y prejuicios se viven de manera real y a pesar de lo que piensa parte de la sociedad (en especial la parte no LGTB+) todavía queda mucho trabajo por hacer. Nuestra comunidad, de la que admiramos su pluralidad y sentido de superación constante, tiene una abundante genialidad creativa que es muy estimulante. Este proyecto es nuestro pequeño altavoz con el que queremos dar voz a la aceptación real y validación social de todo aquello que se sale de la norma.
Además de la comodidad y la durabilidad, la ‘excentricidad’ o la capacidad de destacar es otro de los valores de este proyecto. Aunque son muchos los que asocian a este concepto connotaciones negativas, ¿qué veis vosotros en él para convertirlo en uno de los principales valores de la marca?
Tanto a nivel personal como desde Aft-r queremos justamente darle la vuelta a este concepto. Nosotros abogamos porque cada individuo se atreva a ser. Ese atributo que nos haya podido acomplejar o por el que se han reído de nosotros, posiblemente, sea nuestra singularidad y lo que nos hace únicos, por este motivo, destaquémoslo en vez de taparlo. No se trata de chafar al de al lado, pero sí de pisar fuerte y con la cabeza bien alta. Si te flipan las plataformas, ¿por qué no te las vas a poner? Súbete a ellas y al que no le guste, ¡qué te mire!

Aseguráis que Aft-r se trata de “un guiño a la belleza no convencional”. Sin embargo, no todo el mundo logra ver belleza más allá de los cánones impuestos. Desde vuestra experiencia, ¿cuáles diríais que son las claves para deshacerse de la concepción de belleza más normativa? ¿Cuál es la consecuencia de que sean muchos los que aún se sienten cohibidos por ella?
De entrada, creemos que el primer paso es abrir bien los ojos y mirar más allá de nuestras zonas de confort. Nuestra educación, muchas veces de manera inconsciente, nos ha impuesto ciertos cánones sin sentido que nos impiden disfrutar al 100% de la realidad. Diana Vreeland lo dejó muy claro con su frase ‘the eye has to travel’, si no reeducas tu mirada, te vas a perder cosas maravillosas. Con nuestras plataformas, justamente, queremos apelar a aquellas personas que tal vez no se atrevan con un zapato tan llamativo. Queremos que se las prueben, que las disfruten, y que sientan el subidón de salir de lo conocido.
Para las plataformas de Aft-rBarcelona habéis tratado de incluir el mayor número de tallas de pie para que cualquier persona pueda subirse a ellas. A pesar de que vosotros trabajáis para romper con lo normativo, ¿creéis que la industria de la moda es suficientemente inclusiva o, por el contrario, aún está regida por muchas convenciones?
Por suerte, cada vez más marcas apuestan por eliminar las barreras de lo binario y lo normativo. Sin embargo, es importante recalcar que estas decisiones afectan a todos y cada uno de los procesos: diseño, producción, comunicación, etc. En nuestro caso, los pies son una parte de nuestro cuerpo complejísima y además diferente en cada persona por lo que, desde el principio, tuvimos que trabajar con una horma especialmente fabricada para nosotros. Esta horma ‘genderless’ sobre la que diseñamos nuestros modelos nos aseguraba que el abanico de clientes podía ser el más amplio posible.
Tras haber conseguido, con Aft-r Barcelona, crear calzado que fusiona estéticas y valores tan contemporáneos como necesarios, ¿de qué manera os plateáis el futuro de vuestra marca? ¿Qué filosofía de trabajo esperáis poder seguir poniendo en práctica en las próximas creaciones?
Teniendo en cuenta que somos una marca muy joven, de apenas seis meses de vida, nuestro objetivo más inmediato es continuar dando a conocer el proyecto. Queremos que nuestras plataformas, así como nuestros mensajes y valores, lleguen al mayor número de personas posible. Pensando en un futuro más lejano, nos gustaría poder complementar nuestra cápsula existente con nuevas combinaciones, nuevos modelos e incluso nuevos productos que no fuesen calzado y pudiesen transmitir el universo Aft-r.
Teniendo en cuenta la situación actual y con la seguridad de tener un proyecto con unos valores sólidos, creo que de cara a futuras creaciones será importante prestar atención a las necesidades de nuestra sociedad y ofrecer productos que realmente digan algo nuevo y generen una reacción, un cambio para mejor.

Texto
Claudia Luque

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