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Derretidos por la peor ola de calor que recordamos (y ya vamos teniendo muchas en la memoria, ¡gracias cambio climático!), es muy refrescante tener el privilegio de ser invitados a visitar Ámsterdam y conocer de primera mano el espíritu fundacional de un proyecto como Moco. The Modern Contemporary Museum abrió sus puertas en 2016 en una de las zonas más vivas para el arte de la ciudad, la Museumplein, espacio público próximo a las grandes pinacotecas: el Rijks, el Van Gogh y el Stedelijk. Y no solo la zona sino la propia villa que acoge el museo exuda arte por los cuatro costados al tratarse de una villa diseñada en 1904 por Eduard Cuypers.

En plena temporada de festivales de música, es también fascinante sumergirse en un proyecto cuya línea expositiva apela directamente a exhibir artistas que han tenido, tienen y tendrán el mismo estatus que estrellas de rock. ¿Sus promotores? Lionel y Kim Logchies, propietarios de LionelGallery, con más de dos décadas a sus espaldas en busca de un público joven, amplio e internacional al que mostrar la obra de pioneros y protagonistas contrastados de la creación contemporánea moderna. Club al que pertenecen de Picasso a Koons, de Hirst a Basquiat. “Usamos la voz de la calle y el poder del arte para desafiar lo establecido, apoyar lo auténtico, abrir mentes y cuestionar el mundo que nos rodea”.

Porque todo en Moco tiene un sentido, una energía que nace de un propósito de inclusión, inspiración y esperanza. Moco se presenta como un imán para aquellos que nunca han visitado un museo y que entienden el arte como un motor de transgresión cultural y de colaboración entre todos para cambiar el futuro. No es sólo contemplar y reflexionar sobre la obra sino generar opiniones que nos lleven a actuar. Un ejemplo práctico es el Moco Boat, un barco sostenible y eco-friendly que surca los canales de Ámsterdam, que se combina con la entrada al museo y nos acerca a la idea de que una visita puede ir mucho más allá del tiempo que pasamos en la propia galería. Nada más movilizante que exposiciones como The Future Is Old, donde el artista hiperrealista The Kid cuestiona la historia política y social actual y la postura que la juventud adoptará para hacerle frente. O NFT Exhibition, the NewFuTure sobre los retos que el arte digital suponen ya en el presente y el futuro más inmediato.

Y como con el mejor rock, las giras internacionales no tardan en llegar. Con el mismo espíritu de abrir espacios antes reservados a las élites al público más urbano, en octubre de 2021 Moco Barcelona abrió sus puertas en el Palacio Cervelló del barrio del Born. Al igual que su hermano holandés, la galería cuenta con obras de grandes maestros como Warhol, Banksy, Haring, KAWS o Kusama. Pero también da su espacio al arte inmersivo digital de teamLab y a la primera muestra europea de Guillermo Lorca, en la que el artista chileno contemporáneo combina la magia y el realismo en Esplendor de la noche.

Pero esto no acaba aquí, porque no sólo “In art we trust”, claman Lionel y Kim Logchies. También “Show must go on”. Y Moco se vislumbra como un proyecto que quiere ser la voz de la calle, un escenario global donde presentar artistas que dejen huella en los visitantes y les empujen a cambiar el mundo.


Texto
Jorge Lorenzo

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