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Un hechicero, un mago, una sirena. Así se ve Kai Landre encima de un escenario, y así le pudimos ver nosotros el pasado jueves en la sala Ocaña de Barcelona. Con apenas 18 años, Kai desgrana un discurso en el que mezcla conceptos como la performance, la física cuántica, el cosmos o el amor. Lo que está claro es que encima del escenario, brilla. Incluso en las distancias cortas. Y aunque no hace mucho le hicimos esta entrevista, no quisimos perder la oportunidad de charlar un rato con él acerca de sus nuevas canciones y del concierto, que empezó con susurros y bases pausadas para acabar con temas más bailables de synth pop, tan luminoso a ratos como oscuro otros. Lo mío es el new wave, dijo él en algún momento, mientras el público embelesado no le quitaba el ojo de encima.
¿Cómo viviste el concierto el otro día?
Fue mágico. Me sentí como un hechicero llenando cada rincón con mis palabras y voz.
¿Qué es lo que más te gusta de poder cantar en directo, y más en un espacio tan pequeño?
Lo que más me gusta de cantar en directo es todo el movimiento que siento en mi interior. Dejar de formar parte del mundo físico y crear un puente entre todas mis realidades. Sentir cómo cada letra tiene un significado y transformarlo. En cuanto al lugar, sea pequeño o no, no influye demasiado hasta el momento final: la representación, donde todo adquiere un tono mucho más misterioso.
Tus nuevas canciones de nuevo conectan con el universo. ¿Por qué esa fijación con todo lo relacionado con el espacio?
Ahora mismo es así porque es mi principal fuente de inspiración. Desde que soy pequeño me gusta mucho la física cuántica; es algo que he estudiado por mí mismo y que siempre tengo en mente. Al empezar a estudiarla aluciné. Es una fuente de conocimientos y misterios que me permite adentrarme como si de un océano se tratase, sólo que en este caso la Tierra es el pez.
Al estudiar performance, ¿crees que aquello que pretendes transmitir con tus letras, en los conciertos lo puedes transmitir también con el cuerpo?
Sí, aunque no creo que esté condicionado por mis estudios. He aprendido a observar dentro de mí; y más en cuestiones de expresión. Supongo que al fin y al cabo transmito directamente lo que me pasa por la cabeza.
¿De qué manera crees que tus nuevas canciones pueden conectar con el público?
Creo que pueden conectar con el público en tanto que les estoy contando un cuento. Obviamente cada cual se puede sentir más o menos identificado con las letras, pero estoy seguro que cuando más conecto con el oyente es en directo. Como si fuera una sirena.
Hablas constantemente del universo. Pero en tus nuevas canciones también hay algo de experiencias personales relacionadas con el amor.
Sí. Por mucho que a veces intente lo contrario, aún soy bastante humano y el amor es algo que me pierde. Cuando estoy perdido necesito un mapa para volver entrar a mi cabeza; y la música es mi mapa.
Háblanos un poco de las nuevas canciones.
Para mí estos temas son la forma que tengo de abrirme al público para dejarme conocer. Situaciones que han creado a la persona que soy ahora, y que han condicionado en su totalidad mi evolución como artista. Cada sonido en la música es clave. No solo recito, trato de crear atmósferas que inunden vuestras mentes.

Texto
Adrián Saiz
Fotos
Isaac Flores
Maquillaje
Rosa Fernández

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