CookiesWe use cookies to make it easier for you to browse our website. If you, as a user, visit our website, it is our understanding that you are granting your consent to the use of cookies. You may obtain more information on cookies and their use hereOK
Cuando me siento frente al ordenador dispuesto a transformar toda la información que tengo en un cuestionario, me doy cuenta de que no sé absolutamente nada de este joven fenómeno musical. No, no es que no me haya documentado, simplemente creo que Rojuu es un total y absoluto misterio. Amigos, conocidos e incluso otros artistas me han hablado de él con verdadera pasión e, incluso yo mismo, tuve ocasión de conocerle en persona. Pero es que este joven cantante catalán es un verdadero enigma.

Con solo 18 años es callado y silencioso, pero su discurso parece el de alguien que ha vivido varias vidas. Resulta totalmente impredecible musicalmente y jamás sabes cuál va a ser su próximo paso. El de ahora es un tema titulado ¿Cuánto tiempo nos queda?, una balada electrónica sobre el desamor. Y es que Rojuu tiene eso que solo tienen los genios, esa capacidad de tocarte con lo que hacen sin saber cómo lo consiguen. Pero ahí está la gracia, ahí está el poder de un verdadero ídolo.

Navegando por la red, mirando entrevistas como la que te hicimos hace un tiempo, me he encontrado con una enciclopedia online dedicada al rap. En ella hay una página entera dedicada a ti. ¿Cómo te sientes al saber que hay alguien que se sienta delante de un ordenador a redactar un detallado resumen sobre tu carrera?
He leído esa web y hay un muy buen trabajo de investigación y contraste de información. Me gusta y aprecio que alguien se haya tomado el tiempo de hacer eso. Por lo general, creo que a todos nos puede estresar que hablen de nosotros. Evidentemente, da igual si la finalidad es buena o mala, simplemente el hecho de estar en bocas distintas a la tuya puede suponer una presión fuera de lugar. A veces hablan de ti como si tuvieran la verdad y termina recordándome al instituto. Pero, cuando hay un contraste de información, como en la web que mencionas, se agradece, ya solo por el trabajo que hay detrás de buscar bien la información. Me parece admirable. También creo que, en general, en internet se está empezando a perder cada vez más la información; está menos contrastada.
Hay incluso un apartado donde enumera los distintos nombres artísticos que has ido acumulando. Uno de ellos es Mimosín, que imagino que hace referencia a Mimosín Party, la primera playlist que colgaste en internet, poco después de lanzar tu primera canción titulada Cheese. Si, como me ha pasado a mí, te topas por sorpresa con esa mixtape y decides escucharla, ¿cómo te sentirías?
Son trabajos muy antiguos que hice de muy, muy joven, con 14 años. Hace mucho que no lo escucho, es una época que me tocó pasar para llegar a donde estoy ahora, pero que no recuerdo con especial amor. Era un niño que estaba muy confundido por aquella época. Ahora sigo igual de confundido o más, pero ya no soy tan niño. Yo hacía las portadas de esas mixtapes y retocaba la voz con el Sony Vegas. Todo muy primitivo, ni siquiera tenían auto-tune, simplemente reverbs. Estar expuesto a internet desde tan joven es una mierda, pero no sé que sería de mí si no hubiese pasado por esa época.
Ahora que te has convertido en un referente para muchos otros cantantes y que acumulas una buena legión de seguidores, ¿echas de menos aquellos tiempos en los que la vida era más un juego y solamente comentabas música en Youtube?
No echo de menos comentar música en Youtube, porque tampoco me llenaba, y ahora sigo cumpliendo una función similar en TikTok hablando de mangas. Sí que echo de menos la tranquilidad y cómo me tomaba la vida por aquel entonces. Ahora siento estrés al saber que hay gente que me admira y que me odia. Ha cambiado mi posición como resultado de mi trabajo, y es consecuencia, quizás, de tener ciertas responsabilidades que no son las que alguien de mi edad debería tener. Pero es lo que me toca. No sé cómo me podrá afectar a mi psique en un futuro, pero creo que me volveré más ermitaño de lo que soy (risas). Al final es lo que me gusta, el estar tranquilo y compartir mis creaciones con quien les guste, da igual si es música o dibujos.

“Estar expuesto a internet desde tan joven es una mierda, pero no sé que sería de mí si no hubiese pasado por esa época.”
Tu etapa en esa red ya no es la de antes. Hace años simplemente subías vídeos comentando música, ahora la haces y, encima, arrasas. ¿Echas de menos cuando la vida era más sencilla?
No te puedo decir que sí, porque a raíz de todo esto me han sucedido cosas alucinantes y se avecinan cosas muy, muy especiales que, sin haber sido constante desde el principio, no hubieran llegado. No obstante, ya empiezo a entender lo que quiero para mí, cómo quiero gestionar las redes, y cómo estoy más cómodo de cara al ojo público.
Hoy por hoy, hay algunas apps que ya ni miro o he borrado, algunas hasta las lleva mi equipo. Admiro mucho a artistas como Frank Ocean o Rihanna que no usan redes pero tienen un fanbase muy especial. Esos dos son el ejemplo más claro de fanbase sana y de bienestar personal. Pienso que lo más importante es cuidarse la mente, y todas las redes en conjunto me están alejando precisamente de eso. Imagino que poco a poco me iré convirtiendo en una persona más reservada públicamente. Además, estoy seguro de que mis seguidores lo entenderán. Realmente me preocupa mi fuerza mental y creo que las redes solo la debilitan.
Los proyectos que me están poniendo sobre la mesa se alejan de la música, son proyectos que cuesta afrontar hasta incluso con 10 años más de los que tengo. Es por eso que creo que necesito focalizarme de manera en la que yo pueda seguir adelante sin romperme.
Una cosa que me fascina son las portadas de tus temas. Cierto es que muchos comparten esa estética más kawaii o ligada a los dibujos como Bad Trip Camp o Cotard Delusion, pero otras, en cambio, son más artísticas como en OOO. ¿Cómo las escoges? ¿Es todo azar y aleatorio o hay decisiones fundadas para ponerlas?
Pues en función de lo que me transmita el álbum en concreto. Te voy a hacer un pequeño resumen de cómo elegí las portadas de los álbumes: Cotard Delusion es una portada que dibujé recién llegué de Tokio, y quise materializar el concepto del álbum con las dos figuras que se ven ahí. Bad Trip Camp fue hecho en la época en que volví a dibujar, fue también un momento desagradable. La cover en sí está inspirada en un artista que me encanta que se llama Stepphen Gibb, que ha trabajado para Trippie Redd, y a raíz de esa cover retomé el dibujo. OOO es una foto del videoclip de No molestes, y decidimos usarla de portada porque me parecía que encajaba a la perfección con el ambiente de ese trabajo. Además de que salía en ella mi perrita, que acababa de llegar a mi vida y me hacía ilusión. Roku roku la hizo un artista llamado Growngfx, y la idea fue hacer algo que se reconociera muy fácilmente, que todo el mundo identificase y que con el tiempo fuese sencilla de mitificar.
Al haber ido entrevistando a multitud de cantantes, me he dado cuenta de que todos te nombran como inspiración o referente. ¿Qué crees que tiene tu figura como cantante que hace que se fijen en ti?
No lo sé, quizás un soplo de aire fresco, pero tampoco es mi intención refrescar. Yo estoy aquí para hacer lo mío; mis dibujos y mis canciones, y quien quiera asomarse y verlo, yo encantado. No me gusta que me idealicen, soy un chaval con todo lo que conlleva. Es parte del proceso. Quizás también lo que les gusta puede venir de la poca diferencia generacional, no lo sé. Admiro a la gente que le gusta mi trabajo y me aportan ideas o sensaciones con el suyo.
Pasa lo mismo con las colaboraciones, muchos o han colaborado contigo o desean hacerlo. ¿Qué debe tener un cantante para que surja la oportunidad de colaborar contigo?
No hay que tener nada (risas). Soy un forofo de internet y estoy siempre descubriendo peña nueva, lo más probable es que, si me gustas, te abra pidiendo trabajar juntos.

Apenas 18 años y ya con un disco recopilatorio Grandes hits: Antes de los 18. ¿Cómo ha sido reunir todas esas canciones qué te han convertido en el artista que eres ahora?
Esas canciones son las que me gustan personalmente. No fue una elección que me rompiese el coco. Solamente están las canciones que más me molan a mí.
El disco salió hace poco más de un mes. Una vez estrenado, ¿dirías que hay alguna canción que te faltó por incluir?
Se quedaron fuera unas cuantas por temas de capacidad de vinilo. Tuvieron que eliminarse la de Kay trashu y me hubiese molado poner la de Solo a ti y, evidentemente, Brooklynbloodpop. Hay algunas que sí que me da rabia que no estén, pero como digo, un vinilo tiene un máximo de espacio y no podía llenarlo todo.
Tu nuevo tema ¿Cuánto tiempo nos queda? me hace creer que te encuentras en un fase muy romántica, como en tu disco Roku roku, donde del amor es como en las novelas del siglo XVIII, algo intrínsecamente ligado al sufrimiento e incluso a la muerte. ¿Cuál es realmente la visión que tienes sobre este sentimiento?
El amor ya no sé ni lo que es. No sé si es por edad o por experiencias, pero ya lo veo muy difuminado y con un valor cambiante. Creo que lo regalamos o llamamos amor a cualquier cosa de forma muy basta, pero eso no es amor. A lo mejor no tiene ni nombre, puede que sea semiamor, midamor, vete tú a saber.
Por cierto, la canción fue improvisada y algunos párrafos los saqué de un manga llamado Dead Dead Demons Dededede Destruction, ya que mientras improvisaba lo leía (risas).
A tus 18 años parece que el amor es un monstruo, una especie de Slender Man. ¿Qué has aprendido?
La figura de Slender Man la tomo de forma literal: una mentira prehistórica de internet con el objetivo de confundir. El amor puede provocarte eso, haciéndote ver cosas inexistentes, fabricadas por otro o por ti mismo, que no dejan de ser una mentira o una verdad. Todo está en tu jeta, pero ya me entiendes, el amor puede ser un bulo del 2008 a veces.

“Pienso que lo más importante es cuidarse la mente, y todas las redes en conjunto me están alejando precisamente de eso. Imagino que poco a poco me iré convirtiendo en una persona más reservada públicamente.”
La gran Sakura Haruno decía en algún momento de Naruto lo siguiente: “Las cosas que son más importantes no están escritas en los libros. Tienes que aprenderlas experimentándolas tú mismo”. ¿Qué has aprendido de todos estos años en el mundo de la música? ¿Qué te queda por experimentar?
Lo que más he aprendido es cómo se distorsionan los lazos con la gente. Realmente me parece que los padres de las experiencias son los institutos, y todo lo que me pasa en la música lo puedo traducir a situaciones vividas allí. De verdad que sigue siendo lo mismo, pero ahora, simplemente, tengo más gente viéndome, y eso es un estrés extra que me toca afrontar y que ojalá no fuese así. Pero se resume en lo mismo: problemas de instituto constantes.
Con el tiempo, voy perdiendo amigos y haciendo nuevos, nuevos lazos con gente y nuevos lazos rotos. Poco a poco voy aprendiendo cómo tratar con la gente... Yo soy bastante antisocial de primeras y conocer a tanta gente ahora me va bien porque me ayuda a socializar. He aprendido a no esperar demasiado de nadie que acabe de conocer en menos de un año.
¿Podrías adelantarnos algunos detalles de lo que musicalmente está por venir para Rojuu?
Como siempre, dar lo mejor de mí. Esta vez la producción y el tratamiento están a un nivel distinto. He colaborado a nivel producción con mucha gente. A nivel vocal aún queda por añadir gente. El próximo trabajo está acabado a un 40%, si Dios quiere. Aparte, cuando me mude en uno o dos meses, empezaré una nueva etapa y vendrá música distinta con gente de la escena de PC music.
En la entrevista que te hicimos anteriormente comentabas que la moda para ti es como una armadura. ¿Lo sigue siendo?
Y tanto, la moda es la forma en la que uno intenta aparentar y dar la imagen que quiere, su espada y su escudo, es absolutamente todo.

Texto
Juan Martí
Dirección creativa
Unax Lafuente
Fotografía y postproducción
Unax Lafuente
Estilismo
Pol Viñas Teule
MUAH
Manuel Perera
Producción
Adrían Rodríguez
Asistente fotografía
Katia Giovanna
Asistente estilismo
Abryl Casanova, Inca Zapater
Asistente de producción
Sergio Pinilla

ic_eye_openCreated with Sketch.See commentsClose comments
CategoriesFilterArchive
0 resultados