Esta publicación pretende mostrar el compromiso de la literatura en distintas épocas, analizando presente y pasado bajo un diseño claro y aséptico. De este modo se consigue una cohesión gráfica con un diseño limpio y homogéneo y un tratamiento monocromático de las fotografías, para causar atemporalidad entre escritores de épocas distintas pero con un mismo denominador común.
Las fuentes de inspiración no tienen que estar ceñidas a los límites del diseño gráfico. Buscar estímulos en el cine, la fotografía, la literatura, el arte o la arquitectura es fundamental para afrontar cualquier tipo de proyecto con una mayor perspectiva. Por citar a dos referentes, siempre he admirado el trabajo de los fotógrafos Bernd y Hilla Becher y del legendario diseñador industrial Dieter Rams. Luego están las redes sociales, revistas, medios especializados y plataformas de comunidad para profesionales, como Behance o Domestika, que son muy útiles para buscar inspiración. Aunque el abuso de estas herramientas está produciendo una globalización dentro del diseño gráfico, los diseñadores estamos expuestos a las mismas tendencias que se generan e incluso inconscientemente se sigue una misma línea.
Desde mayo colaboro con estudiococo, un magnífico estudio de Granada especializado en branding y con una sensibilidad especial por la tipografía, donde estoy aprendiendo cada día.























