¿La clave? Una propuesta cuidada que se apoya en dos pilares fundamentales: la calidad en su line-up e interactuar con un enclave, la ciudad de Compostela, para ofrecer al público una experiencia diferente a la de otros festivales. Con esa voluntad nació el WOS. Su aspiración desde el inicio ha sido ofrecer al público una experiencia diferente. Explorar distintas formas de expresión artística en torno a la electrónica de vanguardia, tanto en música como en artes tecnológicas y visuales.
Con esta premisa, el festival toma forma en torno a doce sedes repartidas por todo el centro urbano e histórico de la capital gallega, tratando de fomentar espacios diferentes al de la sala de conciertos, como el Museo de Arte Contemporáneo de Galicia (CGAC), la Ciudad de la Cultura, el Paraninfo de la Universidad (una sala barroca del siglo XVIII) o el cine independiente Numax. Entornos no masificados para audiencias limitadas. Y como resultado de todos estos esfuerzos conjuntos, esta joyita que nos llega en forma de festival. ¿Nuestros imprescindibles para esta edición? Plaid, Blanck Mass, Kode9, Amnesia Scanner, Gazelle Twin, Marina Herlop, o Bill Houligas.











