Y sin embargo, también es una oda al pasado lo que canta Moritz Feed Dog. Documentales como Paris Couture, que narra el declive de la alta costura y cómo las más lujosas maisons francesas se reducen de más de cien a poco menos de veinte en tan solo cincuenta años; Cambodian Textiles, que retrata el proceso tradicional de la elaboración de la seda en el país asiático, que hasta ahora ha conseguido escapar (afortunadamente) del ritmo frenético y destructivo del fast fashion; o incluso Il Patto della Montagna, un curioso documento sobre cómo en un pueblito de Italia se consiguió la igualdad salarial y laboral entre hombres y mujeres en tiempo de guerra. Sin olvidar, claro, el acertado Les dessins de Christian Dior, que se inmiscuye en el extenso archivo de esbozos del couturier.
Cuatro días en los que podrás conocer más de cerca cómo trabajan o han trabajado algunas de las personas que todavía hoy siguen siendo referentes inamovibles, pero sobre todo, cómo han luchado para llegar a la cima y cambiar los paradigmas que los habían constreñido. Y también, para enamorarse otra vez de la industria de la moda, que a pesar de ser una de las más nocivas para el planeta hoy día, también es una de las más poderosas y con más proyección para cambiar las cosas.












