La música la puso Álvaro Naïve, y entre canción y canción fueron desfilando bandejas con bocados deliciosos y cócteles de colores que hacían juego con algunas de las piezas expuestas en perchas y estanterías. Arrasaron los zapatos de mujer, que fue de lo más fotografiado, y las prendas acolchadas en piel, que por cierto Maisie Williams luce en una de las portadas; así como las cazadoras de piel de hombre y la sastrería de líneas más depuradas. Los que os hagáis con la revista podréis ver algunas de estas prendas en la fantástica editorial que la fotógrafa Sarah Blais ha disparado junto a la estilista Monika Tatalovic.














































