En CosmoCaixa, recuerda Elisa Durán, la directora adjunta de la Fundación Bancaria La Caixa, lo han hecho varias veces: uniendo neurociencia y filosofía o hablando sobre los misterios sin resolver de la ciencia que forman parte de la cultura popular. Esta vez, Durán, se sirve de una cita del recién fallecido Stephen Hawking para presentar la nueva exposición del centro: “El universo no sería gran cosa si no fuese el hogar de la gente que queremos”. El hermanamiento entre la belleza artística de las instalaciones y el rigor científico invitan a aumentar la capacidad crítica de los visitantes para intentar entender mejor el universo como espacio en el que vivimos.
En Otros mundos, Michael Benson propone tomar perspectiva con el objeto de estudio, en este caso, la Tierra, para comprenderla. El fotógrafo, cineasta y escritor utiliza fotografías de la galaxia tomadas por la NASA y la Agencia Espacial Europea para crear imágenes que el ser humano aún no ha sido capaz de conseguir. La mayoría de las imágenes que utiliza son originalmente en blanco y negro, pero gracias a datos y estudios sobre el reflejo de la luz del sol en los cuerpos del universo, consigue recrear los colores reales.

Por su parte, Eugènia Balcells es Premio Nacional de Artes Visuales de Catalunya y presenta Años luz, seis instalaciones audiovisuales en las que invita a vivir una experiencia multisensorial a través de imágenes y sonidos que, dice, son “la voz de la luna”. Habla de la luz como un lenguaje universal y, por tanto, una realidad que construye una danza energética en la que los participantes somos bailarines afortunados. La importancia que le da a la tabla periódica tiene que ver con que todos sus elementos constituyen todo a nuestro alrededor. Balcells afirma que “si fuéramos conscientes todo el tiempo de todo lo que formamos, trataríamos mejor todo lo que nos rodea”, y argumenta que es fundamental comprender el universo “porque construimos con nuestra vida individual, nuestra visión colectiva”.
La artista va más allá y plantea cuestiones relacionadas con el tiempo. Explica que la luz del sol, en realidad, tarda ocho minutos en llegar a nuestros ojos, así que lo que vemos se está configurando con cosas del pasado. Todo lo que veamos en estas instalaciones pretende traspasar nuestras conciencias “para tener más sabiduría, felicidad y perspectiva”. Así que si quieres saber más sobre el Universo, el planeta en el que vivimos, o simplemente disfrutar de una exposición única, no dudes en pasarte por CosmoCaixa si estás por Barcelona.







