
La idea de crear Herencia nace del primer confinamiento, en 2020. Cuando estaba claro que el asunto no iba a durar un mes, y empiezas a sentir la necesidad de tener alguna motivación u objetivo en mente para evadirte. En este libro hay mucho color, la gama cromática es algo que me obsesiona. He jugado bastante con el paisaje, cosa que antes no hacía mucho. Una gran parte de las imágenes están pensadas desde cero, mientras que en mi primer libro la mayoría eran espontáneas. Cuando la gente pueda ver el libro físico –si consigo la financiación (risas)–, parecerá que están viendo un micro universo donde la reapropiación del espacio público y diurno es un ‘hecho’. Y te lo digo entre comillas porque no es verdad, ni de lejos.
La sesión con Abelarda, Fernanda y Medusa por Las Ramblas fue muy bonita porque no había apenas gente e hicimos el paseo de las paradas de flores hasta Las Golondrinas, y la gente no molestaba gracias a lo de la distancia social. Con Panterino solamente pude salvar un par de fotos porque el sol se fue y empezó a hacer mucho viento de golpe. Hizo el maquillaje Kelin Dura, que también aparece en el libro. Y por último, la portada es de Mina Serrano, que estuvo Vanina ayudando. Hacía mucho calor, nos comieron los mosquitos y hasta ahí puedo contar.













