Moverse al ritmo de la música. Esa podría ser una definición sencilla de lo que es bailar. Pero todos sabemos que es mucho más. El baile es sentimiento, es diversión, es comunidad, es lenguaje, es plenitud, es pasión. Y es deporte. Eso lo saben bien quienes se dedican a ello en cuerpo y alma, pero también el resto de los mortales cuando nos levantamos tras una noche de baile desenfrenado. Hoy nos unimos a Nike para celebrar la danza y reivindicar su papel en el mundo del deporte. Para celebrar el baile y su poder inclusivo y transformador. Hoy estamos aquí para decirte: ¡baila! No importa cómo ni dónde: en la calle, en el gym, en el parque, en los clubs, en tu casa, solo o con amigos, a tu rollo o con un profesor. Muévete y hazlo bailando.
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Sí, cuando bailas estás haciendo deporte. El baile supone no solo una cierta sensibilidad artística, también buenas cualidades físicas que como en todo deporte puedes perfeccionar con entrenamiento. Pero más allá de eso, más allá de ser una herramienta con la que mantenerte en forma, tanto física como mentalmente, la danza es también una forma de relacionarte con tu entorno y con los demás, una forma de generar comunidad, de hacer piña, de establecer vínculos afectivos y trazar confianzas y complicidades. Esto Nike lo sabe bien, y por eso ha querido colaborar con diferentes bailarines a lo largo y ancho del planeta para difundir un mensaje positivo y alentador a través del baile.

Y nosotros hemos estado con tres de ellos, dejad que os los presente. Aquí a mi lado están Rafa Redvolcon, cordobés de 39 años que en 2011 formó su compañía especializada en dancehall, One Love Inna Di Place, con la que ha girado por más de diez países; Artis, 38 años, barcelonés de raíces peruanas especializado en breaking, miembro de la crew Furious Styles Spain y del movimiento Originality Stands Alone, que además de ser bailarín y profesor es también tatuador; y Walid, 31 años y barcelonés de origen marroquí que lleva desde los 20 bailando hip hop y house como miembro de la crew Street Life, y que ahora además de ser profesor también ejerce de DJ en los directos del grupo de hip hop D’Moors.
¿Qué ha supuesto la danza para cada uno de ellos? Rafa: “Gracias al baile he aprendido a conocerme mejor como persona y artista. Aprendí a escuchar y a entender los diferentes puntos de la creación. Y he confirmado que la humildad, la constancia y la pasión son de las cosas más importantes para poder llegar a construir ese sueño que desde pequeño ves tan lejano, pero que puede llegar si realmente lo sientes y lo crees”. Artis: “Absolutamente todo lo que soy y cómo soy me lo ha dado la cultura hip hop, en la escuela era un caso perdido y apenas tenía personalidad, la cultura hip hop y el lifestyle de las calles de Mislata (Valencia) y Barcelona me han hecho ser la persona que soy ahora”. Walid: “El baile me ha dado mucho, he conocido a muchísima gente, he viajado a países increíbles y he tenido experiencias maravillosas”.

Bailar genera endorfinas, te hace sentir bien, aumenta tu confianza y tu autoestima, es divertido. Entonces, ¿por qué ese miedo al ridículo, esa vergüenza? Artis lo tiene clarísimo, esos complejos, esos miedos, no tienen nada que ver con el baile, es la sociedad que te va inculcando esa vergüenza con sus absurdas normas, sus estereotipos caducos y una desmedida exigencia para alcanzar la perfección. Todos coinciden: sacúdete la vergüenza y empezarás a pasarlo bien. Y viéndoles bailar a ellos no lo dudas ni por un momento. Vale la pena conocer un poco mejor su historia, cómo han llegado hasta aquí.
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RAFA REDVOLCON
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¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado de con baile?
Recuerdo que de niño, cuando se hacían fiestas en mi casa o en casa de familiares, bailaba una canción muy típica de la época, Scatman (skip bap-bop-ba-dop-bop). Ahí empecé a sentir el baile hasta el día de hoy.
Tras una primera incursión en el hip hop finalmente acabarías descubriendo el dancehall, ¿por qué te fascinó tanto? ¿Tuviste claro en ese momento que iba a suponer un momento de inflexión en tu carrera?
En la época en la que empecé a bailar hip hop también conocí la música dancehall pero no sabía cómo bailarla, simplemente me movía. Lo que me enganchó desde el primer momento fue el feeling diferente que tenía cuando la escuchaba. Por aquel entonces solo quería aprender, aprender y aprender, sin ningún objetivo más allá de disfrutar lo que hacía y sentía. En ningún momento pensé que esta cultura iba a cambiar mi estilo de vida, me iba a dar tantas cosas y me iba hacer cumplir tantos sueños.
En todo este tiempo que llevas bailando, ¿cuáles dirías que han sido tus mayores logros?
Mis mayores logros en mi carrera han sido viajar, conocer gente de diferentes culturas y países, ver crecer a las personas que siempre están a mi lado, y compartir con las personas que admiro y amo cada semana.
¿Qué más es el baile para ti?
Para mí el baile es una forma de expresión, un lenguaje, un sentimiento. Simplemente hay veces que uno no sabe qué decir y sin embargo cuando uno baila, habla desde la parte más interna de su ser. Para mí eso es la danza: un lenguaje en movimiento.
¿Crees que hay cierto reparo o cierto respeto a la hora de iniciarse uno en el baile? ¿Qué les dirías a todos aquellos que quieren bailar pero no acaban de decidirse?
A todas esas personas que quieren bailar pero no lo hacen por timidez o por vergüenza de lo que piensen los demás, les diría: chicos, solamente escuchen la música y hagan lo que sientan en ese momento, como si estuviesen compartiendo con sus amigos de pequeños en el parque. A veces, cuando uno crece, se olvida de aquellos momentos cuando jugabas horas y horas, y disfrutabas de tus propias historias sin pensar en nada más. Quizás si empiezas a bailar de esa manera te divertirás mucho más.
Imagínate que estamos en el primer día de clase y tienes enfrente a un grupo de alumnos entusiasmados por aprender y, quién sabe, quizá un día llegar adonde tú estás, ¿cómo es ese primer día, qué consejos les das?
Les diría que sean felices disfrutando lo que aman con amigos y familiares, y que se abran a compartir con todas las personas que tienen alrededor del aula en ese momento y todos los que están por llegar. Tanto si quieren dedicarse a la danza o si bailan por hobby, disfrutar y compartir son la clave.
El baile es un lenguaje que nos ayuda no solo a conectar con los demás sino a conectar con nuestro propio cuerpo. Durante todos estos años que llevas bailando, ¿en qué medida el baile te ha hecho evolucionar y crecer como persona?
El baile me ha hecho crecer en muchos aspectos de mi vida, me ha ayudado a estar cada día más cerca de la espiritualidad y sensibilidad de las personas que conozco. Eso es una de las cosas más bonitas que me ha enseñado la danza.
Gracias a tu trabajo has visitado un montón de países impartiendo clases y haciendo shows, dirías que en todos el baile se aprecia, se imparte y se practica de la misma manera o hay algunas diferencias importantes entre ellos, ¿nos puedes contar algo al respecto? ¿O al final es algo tan visceral que no entiende de geografía?
Como bien dices es algo tan visceral que no entiende de fronteras. En todos los países que viajé entienden la danza desde puntos diferentes, pero todos acaban en el mismo camino. También es verdad que en Rusia y en Asia, la disciplina y constancia son espectaculares.
¿Cómo está resultando esta experiencia de colaboración con Nike? ¿Hay algún proyecto en camino?
Está siendo una experiencia espectacular. Y, sí, hay unas clases y jam programadas pronto en las que podremos disfrutar de mucho dancehall.
¿En qué más andas en estos momentos?
Justo estoy trabajando con mi compañía en la creación de una nueva pieza, Emotions.
  
ARTIS
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Llevas 23 años bailando, ¿cómo empezaste y qué te atrapó del baile? ¿Has pasado por alguna escuela?
Empecé en la ciudad de Mislata, en Valencia. Me atrapó su cultura, su energía, su libertad y sobre todo esa magia que te hacía ser ‘diferente’. Soy totalmente autodidacta, mi escuela fue la calle, cuando empecé la cultura hip hop era muy underground. Yo empecé con el baile y el graffiti a la vez, hoy en día sigo vinculado a ambas cosas, probé rapear pero soy malísimo, y uno de mis retos es probar a ser DJ.
¿Qué ha cambiado desde entonces? Estamos hablando de un baile que de nacer en la calle pasará a disciplina olímpica en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Han cambiado muchísimas cosas, pero creo que lo más importante es que la cultura hip hop hoy en día es la cultura de los jóvenes. Antes éramos muy pocos, hoy en día está en todas partes. Debo de decir que el breaking ya se bailó en la ceremonia de unos Juegos Olímpicos (Los Angeles, 1982) y fue uno de los espectáculos más fuertes de esa ceremonia.
Me pregunto si algo que nace del underground callejero llevará bien el hecho de encajar en un ecosistema tan estructurado y lleno de normas como unos Juegos Olímpicos, ¿ayudará a su expansión y popularización?
Creo que es una forma de captar a un público más joven, pregunta a los chavales sobre esgrima, hípica o tiro al arco, los jóvenes ya no buscan eso. Definitivamente en un futuro será más ‘normativo’ y los chavales jóvenes crecerán con esto. Yo no estoy de acuerdo con que lo hagan así pero no llueve a gusto de todos. Mi trabajo es y será mantener esa frescura en los eventos que haga para la comunidad, mantener esa tradición y esa libertad de hacer lo que quieras, ya que como bien dices al ser un movimiento nacido en la calle no tiene normas, solo una: ser fresco.
Actualmente compaginas el baile con tu profesión de tatuador, ¿desde cuándo tatúas, tienes tu propio estudio? ¿Cómo te organizas para compaginar ambas cosas?
Tatúo desde hace unos 2 años, siempre he vivido cerca de esa cultura, sobre todo porque me encanta la cultura californiana y el tattoo forma parte de ella. Siempre he pintado graffiti, y sentí que era un paso natural llevar el graffiti a otro nivel. No tengo estudio propio, pero trabajo en el estudio de mi hermana Rosa, Soul Tattoo BCN. Cada mes me hago un calendario con los trabajos grandes que tengo, y cada domingo me organizo las citas de la semana con mis clases, reuniones y entrenos. Parece difícil, pero en realidad siempre se saca tiempo para todo.
En todo este tiempo que llevas bailando, ¿cuáles dirías que han sido tus mayores logros?
¡Seguir quemando los cyphers con 38 palos! En serio, seguir el legado de los que estaban antes que yo, llegar a ser un referente en mi ciudad y en mi país, formar parte del movimiento Originality Stands Alone y crear el grupo Furious Styles Spain ya que es un capítulo de un grupo legendario de USA con 27 años de historia con sus tradiciones, colores, filosofía y metas.
El mensaje de Nike resalta que el baile es comunidad y deporte, ¿qué más es el baile para ti?
La forma de conectar espiritualmente con tu yo más tímido.
Decides ir al gym o salir a correr, hacer yoga o baloncesto, pero parece que el baile exija ciertas habilidades que frenan a mucha gente. Y luego está eso del ridículo. Nadie piensa, no voy a correr porque voy a hacer el ridículo, pero en cambio sí lo pensamos del baile.
Creo que hay cierto temor a hacer el ridículo pero eso no es por culpa del baile, eso es la sociedad que te hace tener miedos o vergüenza a según que cosas. Si miras a un niño pequeño bailar, hace lo que quiere porque aún no sabe qué es la vergüenza. Cuando aprendes a quitarte esa vergüenza es cuando sientes que el baile es infinito y disfrutas con ello. En mis clases, el miedo siempre es el mismo: qué dirán los de alrededor. Tienen un miedo enorme a ser juzgados y eso es un error.
¿Qué consejos das a tus alumnos?
Mi consejo siempre es paciencia, constancia y aceptación. El breaking es una constante evolución de tu ser. Ten paciencia con la danza, sé constante y acepta tus miedos.
Has participado en muchas batallas de breakdance y tienes un buen puñado de premios, ¿qué es lo más emocionante de participar en este tipo de eventos? ¿Tienes algún tipo de ritual que hagas antes de participar?
Lo más emocionante para mí es cuando llegas al jam. Imagínate esto, vas a un jam en Los Ángeles, por ejemplo. Organizas el viaje, trece horas de vuelo o más si haces escala, llegas a una ciudad que no es la tuya, y los nervios te recorren el cuerpo al pensar que te has cruzado medio mundo solo por el baile. Jet lag, comes mal y llegas a la puerta del evento cansado, con sueño y nervioso. Y piensas, ¿qué hago aquí? Y de repente entras en el jam y la música te pega en el pecho, las luces están bajitas y el cypher estar al rojo vivo. Y es entonces cuando te das cuenta que lo que haces ahí es ¡¡VIVIR!! Cuando entras en ese modo te sientes vivo y sabes que vives para esto, notar el sonido en el pecho, y salir a tu primer cypher de la tarde a demostrarte a ti mismo que estás vivo y vas a demostrarlo. ¿Un ritual? Dar las gracias a mi grupo por estar siempre a mi lado. Antes de cada batalla y después de cada batalla les doy las gracias.
Formas parte de la crew de bailarines que colabora con Nike para difundir su mensaje. ¿Cómo está resultando la experiencia? ¿Hay algún tipo de actividades organizadas que nos puedas detallar, algún proyecto, etc?
La experiencia es muy bonita porque quien lleva esa crew es gente de la comunidad y eso me parece mágico. A veces las grandes empresas se ponen a llevar temas que no controlan, pero en este caso Nike cuenta con gente del movimiento y con muchos años de experiencia, y eso se nota. Siempre agradecido por darme esta oportunidad. Hay un proyecto por ahí que estamos intentando cerrar, no puedo dar muchos detalles, pero apunten las fechas: 29, 30 y 31 de julio.
  
WALID
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¿Desde cuándo bailas, has pasado por alguna escuela o eres autodidacta?
Todo empezó en 2010 con los amigos, de manera muy autodidacta, como una forma de escape a la situación del barrio. Imitábamos los vídeos y videoclips que salían en la televisión y luego los poníamos en práctica en discotecas, plazas y en salas de baile. Con el tiempo nos formamos más profesionalmente con un profesor francés llamado Hamza Sadki.
Te especializas en hip hop y house, ¿cierto?
En los 12 años que llevo como bailarín de danzas urbanas me formé en diferentes disciplinas pero hip hop, house y breaking son las que más me identifican, sobre todo el hip hop y el house. Con el breaking tengo una relación de amor/odio, pero no puedo dejar de entrenarlo.
Formas parte de la crew Street Life, todos vivís por la misma zona, ¿verdad? En qué medida la ciudad o el barrio en el que vivís influye (o no influye) en el baile.
Sí, la mayoría somos de Ciutat Vella, de barrios como el Raval, el Gótico y el Born. Pienso que eso influye mucho en el baile, ver tus orígenes, principios y normas que no están escritas hace que te curtas para lo que sea, y que cuando vayas a competir vayas con más hambre, más ganas y más autoexigencia para seguir subiendo.
Dices en tu bio que formas parte del grupo de hip hop D’Moors como DJ, ¿eres su DJ en los directos o cómo va?
En el grupo musical D’Moors formo parte como DJ en los eventos en vivo, pero eso no quiere decir que sea su único DJ, también está Rokko Rosa Negra, que produce muchos de los beats de las canciones, nos alternamos en los conciertos.
¿Esto de poner música vino después del baile o todo ha ido un poco de la mano?
Esto de ser DJ y compaginarlo con mi carrera de baile vino porque hace 6 años aproximadamente tuve una lesión en la rodilla derecha que me impidió bailar durante un año y medio. A raíz de la lesión y el gusto por la música aprendí a pinchar y mezclar canciones, hasta ahora que combino a la perfección el ser DJcon el baile.
¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado de con baile?
Yo empecé a bailar a los 20 años, antes era futbolista como muchos, hasta que encontré el baile. De mis inicios tengo recuerdos buenos y malos. Uno malo fue cuando participé en mi primera competición de baile y me quedé en blanco, congelado, sin saber qué hacer ni saber cómo moverme. Uno bueno fue cuando gané mi primera competición en España junto a Adnan D’Moors (bailarín entonces, cantante del grupo en la actualidad). Fue una ilusión muy grande y un avance en mi confianza.
¿Y qué dirías que has aprendido a través del baile?
He aprendido a expresarme, a saber escuchar y entender a otras personas, a conocerme física y mentalmente, a ver cómo las barreras del miedo se rompen, a crear muros sólidos de confianza. He aprendido que no todos tenemos las mismas historias. Y he aprendido a respetar el baile. Y que el baile se baila como uno quiere.
Estas entrevistas y las fotos que pueden verse aquí se enmarcan dentro de este mensaje de Nike que resalta que el baile también es un deporte, mientras nos anima a practicarlo para ejercitar nuestro cuerpo como lo haríamos con otras disciplinas deportivas. ¿Qué te parece?
Pienso que el deporte, acondicionar el cuerpo para la ejecución y el estar ready mentalmente es necesario para el baile o para un bailarín profesional. Los bailarines más exitosos dedican mucho tiempo a preparar físicamente su cuerpo para que la mente esté segura del movimiento que va a hacer.
¿Crees que hay cierto reparo a la hora de iniciarse uno en el baile?
En general creo que hay dos tipos de personas dentro del baile: los que tienen talento y facilidad y los que no. Yo me considero de las personas que no tienen talento, pero la dedicación y el esfuerzo hacen que todos podamos llegar hasta donde nos propongamos. Yo estoy aquí por todas las horas y las ganas que puse para seguir adelante. Y luego está el miedo al ridículo, creo que todos lo tenemos, y lo único que hay que hacer es saber enfocar y convertir esa ridiculez en diversión.
¿Qué les dirías a todos aquellos que quieren bailar pero no acaban de decidirse?
Les diría que busquen un grupo de personas, por ejemplo una clase o un taller, que compartan la misma ilusión por baile y que den el primer paso. El camino se hace al andar, porque si no lo pruebas, siempre te quedará la duda.
¿Qué planes tienes para este año, algo que nos puedas contar?
Este año está lleno de proyectos, competiciones, viajes, espectáculos y muchas colaboraciones con el espacio que tiene Nike en Barcelona. Así que esperemos que se puedan cumplir. Uno de los proyectos es el Circle Vibes, que organizo junto a Ruth Prim, se trata una batalla de danzas urbanas que dura todo un año cuyo objetivo es fomentar la cultura y generar más comunidad.
Toda la ropa es de Nike.