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Después de una larga trayectoria en el mundo del fast fashion, Rosa Gutiérrez decidió que era el momento de explorar otro camino en el mundo de la moda. Uno que le permitiera plasmar sus pasiones, sus vivencias y su forma de ver el mundo. Como ella misma dice, se trataba de crear algo que llevara cien por cien su ADN. Ropa con alma. Así nació Honne, una apuesta por los tejidos naturales y la calidad de las prendas. Por el equilibrio entre tradición y modernidad. En este camino, cuenta con la ayuda de sus diseñadoras, Estefanía y Eire.

Recientemente han estrenado la campaña de su primera colección cápsula, Muse, que ha corrido a cargo del estudio barcelonés Querida. En ella, nos presenta una parte de este universo suyo: un mundo onírico pero sin excentricidades. Puro, minimalista, cálido. Y en el centro, una mujer fuerte y delicada. Magnética. Como una diosa griega que inspira y es creadora a la vez.

Hace unas semanas presentabais la primera colección de Honne. ¿Cómo surge la idea de comenzar este proyecto?
La idea de comenzar este proyecto surge tras más de veinticinco años dedicados al mundo de la moda en grandes marcas internacionales de fast fashion. Cuando gestionas tantas colecciones y tendencias que pasan tan rápido, te planteas que hay otras maneras. Que se pueden crear colecciones en cercanía, con calidades naturales, líneas sencillas con un valor, un significado y, sobre todo, un sentimiento. Así que supongo que era mi momento de empezar algo que llevase cien por cien mi ADN, algo que me representase a mí y mi filosofía de vida.
El equipo creativo lo formáis tú, Rosa, como creadora de la marca, y Estefanía y Eire, que se encargan del diseño. ¿Cómo funcionáis entre vosotras a nivel de proceso creativo? ¿Qué roles ocupa cada una?
Honne ha estado definido desde mucho antes de que saliera la primera colección. Sin saberlo, las tres teníamos la misma idea en mente. Es esencial que una marca se diferencie, que plasme parte de ti, de tu historia, de tus vivencias. En nuestro caso, queríamos lo mismo en el mismo momento y nos apasionan las mismas cosas. Creemos en Honne. El proceso creativo entre nosotras, es muy sencillo. Una vez madurado el concepto, el proceso fluye un poco en conjunto seleccionando tejidos, decidiendo el colorido, etc. Luego cada una tiene una función un poco más específica: Estefanía se ocupa de la parte más puramente de diseño, Eire de gestión y marketing, y yo estoy entre las dos tomando decisiones y aportando mi visión y experiencia.
Para esta primera colección la presión y el nivel de exigencia eran altos. Somos un equipo con muchos años de experiencia y queríamos sorprender y aportar al cliente un producto nuevo y de calidad. Sabíamos a qué tipo de mujer nos queríamos dirigir pero hay tantos conceptos procedentes del arte, del cine, movimientos sociales tan importantes en este momento de la historia tan convulso.

Lino, seda, tencel; trabajáis con materiales naturales que, además, están producidos en España. ¿Qué crees que aporta este cuidado por los tejidos a la marca? ¿Piensas que la gente cada vez lo valora más?
Bajo mi punto de vista, vivimos en un proceso de cambio. El cliente ha cambiado en los últimos años y la moda también lo está haciendo. Es un cambio social a nivel global, de mentalidad y de industria. Después de la compra masiva que ha traído consigo la globalización y de ver sus consecuencias. Las nuevas generaciones buscan un compromiso tanto social como medioambiental. Esto es esencial. Además, la gente se espera más de los nuevos proyectos. Que haya una historia detrás. Nuestra idea es que cada prenda sea especial y con tejidos de calidad. Son esas prendas con alma que ocupan un lugar importante en nuestro armario.
La campaña para Muse, a cargo del estudio barcelonés Querida, nos presenta un mundo visual de formas suaves y colores cálidos, nude, beige y blanco con ligeros toques de color. Un universo un poco onírico que nos lleva incluso hasta los cuadros de De Chirico. ¿Cuál era la idea detrás de esta línea?
Nuestra intención era trabajar una colección que representase un estilo minimalista con mucha personalidad. De Chirico captaba elementos simples y conseguía llevar su simpleza a un primer plano, haciéndolos protagonistas. Para nosotras ese es uno de nuestros pilares, partir de esos pequeños detalles y hacer con ellos un mundo onírico pero sin pretensiones ni excentricidades. Líneas puras, colores cálidos, etc. Es también una oda a la feminidad y a la dualidad de la una mujer musa y artista que inspira y que crea, que  se expresa. 
En esta colección reivindicáis también la figura de Artemisa, diosa de la guerra, una mujer fuerte y luchadora. ¿Qué relación tiene la deidad con la marca/colección, y en qué creéis que se parece a la persona que viste Honne?
Lo que intentamos en Honne es convertir la deidad en algo terrenal y para nosotras lo más parecido a los dioses en la tierra es la mujer y todo lo que ella representa: la lucha, la supervivencia, la independencia, la valentía. Todos esos valores que creemos que en el siglo XXI son más que obvios pero nos vemos en el compromiso de mantenerlos presentes.

Además no os limitáis a la ropa. A la vez que la colección habéis lanzado una línea de cerámicas en colaboración con el artista Leonardo della Pietra. ¿Por qué crees que es importante apostar por estas sinergias entre distintas disciplinas artísticas?
Para mí, Honne no es solo una marca de ropa, es un concepto más allá; una forma de vida, y es importante plasmarlo en todos los ámbitos. Una experiencia, algo emocional y capaz de aportar algo más. En concreto, la combinación entre modernidad y tradición es algo por lo que siempre hemos apostado. Y tradición va de la mano de artesanía. La importancia de recuperar el trabajo artesanal, hecho con las manos, del que resultan piezas únicas e irrepetibles. Por todo esto, cuando tuvimos la oportunidad de colaborar con Leonardo, ni lo dudamos.
Trabajar con artistas y estar abiertos a crear conceptos nuevos es una de nuestras premisas. La moda se nutre del arte, de la música, y de otros mundos creativos. Honne pretende ir por este camino. Me gustaría, además, hacer mención al guiño solidario que hemos introducido en una de nuestras prendas: una camiseta en la que la artista catalana Carla Cascales nos ha ayudado a hacer una reivindicación en pro de las enfermedades raras. En este caso, la anemia BlackFan Diamond, algo que personalmente me toca muy de cerca. Todo el equipo creemos en que toda aportación social que podamos hacer es poca. 
Por el momento tenéis planeado lanzar dos colecciones cápsula al año, pero de cara al futuro, ¿cuáles son tus aspiraciones para la marca?
Creemos que esta primera colección nos define y representa. ¿Nuestro futuro más inmediato? Seguir disfrutando con lo que hacemos y conectar con un público que crea en el espíritu Honne. Todo evoluciona muy rápido y es importante encontrar nuestro hueco y asentarnos unas temporadas antes de pensar en cuál será el siguiente paso. Aunque nuestra cabeza nunca para de pensar. Vendrán mil cosas. Lo iréis viendo, poco a poco.

Texto
Blanca Quintanilla
Retrato
Viridiana Morandini
Fotos
Silvia Conde

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