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Influenciado por la isla de Gran Canaria en lo personal y en su estilo musical, Abhir Hathi ha sacado a la luz su primer álbum llamado Lazos y nudos, su trabajo más profesional y exigente hasta la fecha. Lo ha realizado de la mano de grandes amigos de la industria y potentes artistas españoles como Cruz Cafuné, Delaossa y Recycled J. Esta fusión de diferentes artistas y la versatilidad de Hathi han dado lugar a canciones muy personales con un gran mensaje y otras que, desde su publicación el 21 de mayo ya se han convertido en un hit.

El 21 de mayo salió a la luz tu primer álbum Lazos y nudos, enhorabuena. ¿hay algo detrás de este título o con esto que dices de “No sé si eres un lazo de amor o un nudo en el estómago” ya está todo dicho?
Muchas gracias. En este momento no tengo mucho más que añadir al nombre del disco. Me he quedado a gusto entre el eslogan y las veces que hago referencia al título en las canciones.
Este es tu primer disco oficial, pero en 2019 ya sacaste un EP de cinco canciones llamado Marea baja. Me parece que la esencia de uno a otro se mantiene, ¿dirías que es así?
Diría que se puede notar que es la misma persona pero que está en puntos muy distintos. Creo que se me nota mucho más seguro en Lazos y nudos. El tracklist de este disco es muchísimo más sólido, la producción está más cuidada y las letras son más personales. La seguridad no es solo por un crecimiento a nivel personal sino porque soy consciente que ha pasado más filtros, ha pasado por personas que han sido más exigentes conmigo, tanto a nivel musical como visual y de empaquetado. También es verdad que he tenido mucho tiempo para entenderme con el ingeniero de este proyecto y que llevamos un año trabajando. Por último, noto mucho la figura nueva del productor vocal.
Eres canario y ahora resides en Madrid, en una entrevista afirmaste que eres de ascendencia india, aun así en Instagram aludes a un origen paquistaní... En España tenemos la mala costumbre de llamar a todas las personas sudasiáticas como ‘pakis’, ¿es esta tu manera de reírte sobre ello o incluso de crear una conversación alrededor de estas agresiones racistas?
Puede ser que la promoción de Puliendo pakistaní haya dado pie a confusión en este tema, pero no tengo nada que ver con Pakistán. Mi abuela nació en territorio indio (en los años cuarenta) que ahora es territorio pakistaní. El pakistaní al que me refiero no soy yo sino el polen, que es famoso por su calidad y porque se deshace solo, no hay que darle fuego al ‘pulirlo’, ‘picarlo’ o ‘desmenuzarlo’.
Ahora, lo que mencionas sobre reírme de que en algún momento me hayan llamado ‘moro’ o ‘paki’ es cierto, en mi canción Jonathan Viera hago referencia a eso: “Este tema se lo puse a mi jefe, ahora soy jefe, me traen los cafeses. Me llaman moro, pero soy un jeque, me llaman paki, ‘sos putos paquetes”. Me encanta reírme de esas cosas, pero es verdad que está feo usarlo de forma despectiva. Con lo fácil que es llamar a alguien ‘patrón’ en vez de paki; eso hago yo.
Has sacado una edición limitada de tu vino semiseco favorito, en honor al nuevo álbum Lazos y nudos. Mediante el post de Instagram en el que lo anunciaste contabas que empezaste a componer este disco en la cuarentena acompañado de este vino. No todo el mundo tiene su propia botella, ¿cómo lo conseguiste?
Es algo que llevo planeando mucho tiempo pero que al principio era platónico. Sabía que quería hacer algo con Yaiza porque es una marca que me encanta y con la que creo que estoy muy alineado. Confiaba mucho en la botella como botella y luego florero, por suerte les pareció bonito (creo que hay marcas que no se lo tomarían tan bien).
Cuando rodé el videoclip de Rodeos en Lanzarote les contacté y me di un salto por la bodega donde se hace el vino. Hicimos una cata y hablamos de colaborar, les pareció interesante mi perfil y mi idea de hacer un crossover de gastronomía y arte canario. Me mantuvieron en el radar y vieron que desde que salió Rodeos en enero hasta que les volví a contactar con una propuesta en abril mi proyecto había crecido, creo que eso ayudó a generar confianza. La directora de marketing de la marca, María José Méndez, es una persona que confía en ideas poco convencionales.
Para ser tu primer disco has puesto el listón muy alto en cuanto a las colaboraciones... Delaossa, Recycled J, Cruz Cafuné y grandes productores consolidados forman parte de este nuevo trabajo, ¿internacionalmente con quién te ves sacando un tema? ¿Y con alguna artista femenina?
De España me encantaría trabajar con Judeline y Little Simz del Reino Unido, ambas me parecen brutales. Como colaboración femenina soñada ahora mismo te diría Summer Walker de Estados Unidos, su álbum Over It me pareció el disco del año 2020 y ella siempre me ha inspirado mucho. Recomiendo mucho a estas tres artistas.
Canciones como Puliendo pakistaní, Rodeos, Reflejos o Santa Cruz son canciones muy personales y con sentimiento, en las que se aparecía tu trabajo en solitario. Sin embargo, canciones como Mil días o A medias verdades, son más movidas y comerciales, y casualmente son las que haces en común con más artistas. ¿En cuál de estos dos registros crees que se refleja mejor la personalidad de Abhir Hathi?
En Puliendo pakistaní es donde más se refleja mi personalidad porque voy alternando entre chulería y tristeza y eso es muy propio de mí. Un día estoy muy arriba y al siguiente ni me dejo ver. No diría que Mil días o A medias verdades son menos Abhir, pero sí que la producción tiene otra intención. Puliendo pakistaní es lenta y tiene una estructura impredecible. Quizás ahí me permití un momento de libertad absoluta y en Mil días fui más estructurado, pero todas son autobiográficas. En esta última canción cito cosas como “Dime si se te curó, si Madrid te está sentando bien, hace tiempo me contabas que el pecho te dolía, el cuarto se encogía, pero creo que era yo, no esta ciudad de mucha gente, esta mañana tuve un pálpito, lágrimas en medio del tráfico”, que podrían estar en la línea de un Puliendo pakistaní.

La canción Habibi es de mis favoritas, tiene un estilo muy trap estadounidense y muchos detalles en la base, como el sonido de las uñas tecleando la pantalla o la pelota de baloncesto botando. ¿En qué artistas te inspiras para crear este tipo de canciones?
Sinceramente ambas ideas fueron de Kiddo, le encanta meter sonidos foley de este tipo y es casi uno de sus sellos, igual que Choco. No fueron detalles inspirados de otras canciones sino marcas de los productores. Reflejos por ejemplo tiene un par también y esa es de los mismos productores.

El videoclip Puliendo pakistaní se presenta en un formato muy novedoso, un vídeo en 360 grados donde da la sensación al espectador de estar acompañándote en ese maravilloso lugar de Tamadaba (Gran Canaria). ¿Cómo surgió esta idea? ¿Costó mucho llevarla a cabo?
Esta idea es de mi director creativo, Maker Fly. Él está medio loco y se aburre fácilmente así que siempre está en la búsqueda de formatos nuevos que llevar a cabo o formatos nuevos en los que presentar música. Creo que es su mayor virtud.
Volví a Gran Canaria de Madrid y estuve un par de días para hacer este vídeo y coordinar la venta de los vinos allá. En el vídeo se nota mucho viento y teníamos todos un frío de locos. Tamadaba está a una hora de mi casa y para llegar a ese punto hay que caminar un poco. Aun así volver de mi casa en el centro de Madrid a mediodía, aterrizar en Gran Canaria a las cinco de la tarde y estar arriba en Tamadaba rodando a las ocho fue la bomba; encima venía del típico calor seco de Madrid.
Es una idea que queda bien pero cuando está bien empaquetada, hay que darle importancia a cosas como el color o detalles como los textos que se borran cuando paso por delante (señalando el Teide, Agaete, Tamadaba). Les mando un beso muy fuerte a Maker Fly y a Javier Tilouni por hacer eso conmigo.

En ese mismo videoclip transmites sensaciones muy intensas: la unión de tus letras, la base, tu actitud en cámara y la belleza natural de tu isla... ¿Qué significa Gran Canaria para ti? ¿Qué te ha aportado como artista?
Me ha aportado una gran parte de mi personalidad, luego esto se ve muy reflejado en lo artístico. Quiero más que a nadie a mi gente de casa y siento que solo con ellos comparto la sensación de que nos subestiman, de tener que currar más para llamar la atención porque estamos más lejos o tenemos menos infraestructura para conseguirlo ahí. Obviamente se puede hacer desde Canarias, pero hay que pisar mucho la península porque hay cosas que solo se pueden hacer aquí.
Formas parte de un esqueleto creativo formado por artistas muy potentes de la escena canaria actual, como son Dawaira, Choclock y Ellegas entre otros. Entre todos vosotros os ayudas e impulsáis a crear vuestros mejores trabajos. ¿Qué significa esto para ti?
Nos tenemos mucho cariño, no se me ocurren muchas cosas más bonitas que tener a tres o cuatro personas en el estudio contigo ayudándote a quedarte satisfecho con tu obra. Significa que disfrutamos de los hitos colectivos porque sabemos que juntos nos lo pasamos mejor y llegamos más lejos. Sin ellos no habría Lazos y nudos ni entrevista ni nada.
La canción Sacrificios refleja bastante bien tu visión respecto a muchos aspectos importantes de tu vida, tanto artística como personal. En este tema y en otros del álbum haces referencia a la 922 y a la 928, ¿qué significan estos números?
Es nuestra forma de referirnos al archipiélago, pero para nada es algo que se use o deba usar exclusivamente por canarios. El que quiera usarlo que lo use y el que se lo quiera tatuar que se pinche. Me han llegado muchas fotos de peña tatuándoselo últimamente y me parece increíble.
Por estrofas como: “Yo no sé ni pronunciar esas bebidas, así que pido recomendación al sommelier y hago lo que él diga”, das a entender que vas con la humildad por bandera, al contrario que muchos artistas de tu género. ¿Es así?
Es humildad sincera, pero es humildad acompañada de flexeo. La siguiente frase es: “Es la única vez que se me dice cómo hacer, tú conmigo no tienes ni que hablar, ya sé cómo hacer”. En este caso esa humildad solo estaba anticipando un momento más fardón, pero no es una humildad falsa. La llevo por bandera porque Abhir cantante y Abhir persona son prácticamente lo mismo, y en distancias cortas me considero una persona modesta menos cuando toca.
El trabajo visual que acompaña a tus canciones es el complemento ideal para crear la escena a la que quieres transportar a tus oyentes a través de tu música. ¿Cómo dirías que es tu identidad visual?
Intentamos que se asemeje a las sensaciones que provoca la música, pero es algo que no puedo decir yo. Diría que siempre buscamos la elegancia y la sinceridad, eso sí. Podemos hacer un vídeo en un terrero de lucha canaria si apetece porque Perros va a ser coherente en ese contexto.
“Los lazos son todos los míos, los nudos son mis enemigos”. En la situación actual del panorama musical en la que te encuentras, ¿dirías que tienes más lazos o nudos?
Lazos cien por cien.
En redes sociales hay muchos comentarios aclamando Lazos y nudos como disco del año, pero ¿qué expectativas tienes tu respecto a este álbum? ¿Estás trabajando ya en el siguiente?
He ido aprendiendo a no crearme expectativas con lo que pueda o no pasar con la música cuando se lanza y a sentirme tranquilo pase lo que pase. Me cuesta, pero con este disco me ha ido mejor, he estado menos atento al móvil y a las estadísticas y más atento a lo que tenían que decir las personas o medios que respeto y valoro.
Me alegra muchísimo que esté gustando. No estoy trabajando en el siguiente disco, estoy trabajando en música siempre, pero quiero dejar margen entre Lazos y nudos y el siguiente proyecto largo.

Texto
Carmen Marigorta Shaw
Foto
Will Reyes & Gonzalo de León

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