Hay días en los que el verano es idílico y otros en los que salir a la calle parece una prueba de resistencia. El asfalto arde, las persianas se quedan a medio bajar y el ventilador pasa a formar parte de la decoración y de la banda sonora de casa. En esos momentos, quedarse dentro con el aire acondicionado, una bebida fría y una buena película es un plan difícil de mejorar.
También están esas noches en las que el calor no deja dormir y cualquier distracción sirve para hacer que el tiempo pase más rápido. El cine tiene algo especialmente útil entonces: puede llevarnos a una playa, a una carretera, a una ciudad sofocante o a una selva húmeda sin movernos del sofá.
Porque no hay una única manera de filmar el verano. Puede ser deseo, aburrimiento, infancia, precariedad, descubrimiento o amenaza. Estas diez películas recorren lugares muy distintos, pero todas comparten una misma temperatura: huelen a sol, a noches largas y a días en los que parece que todo puede pasar.
Mad Bills to Pay (or Destiny, dile que no soy malo) (2025), Joel Alfonso Vargas
Rico pasa el verano vendiendo cócteles caseros en Orchard Beach, en el Bronx, hasta que Destiny, su novia de tan solo dieciséis años y embarazada, se instala con su familia. El debut de Joel Alfonso Vargas mezcla humor, precariedad y caos doméstico sin idealizar a nadie. Rico es encantador e irresponsable a partes iguales, y esa contradicción sostiene la película. Se estrenó en Sundance, donde ganó el Premio Especial del Jurado NEXT al reparto.
Aftersun (2022), Charlotte Wells
Sophie recuerda unas vacaciones en Turquía con su padre, Calum, cuando ella tenía once años. Piscinas, karaoke y cámaras de vídeo conviven con una tristeza que la niña no alcanza a entender. En su debut, Charlotte Wells construye una película delicada sobre la memoria y aquello que descubrimos demasiado tarde sobre nuestros padres. Paul Mescal fue nominado al Oscar por su interpretación.
Beau Travail (1999), Claire Denis
Inspirada libremente en Billy Budd, de Herman Melville, la película sigue a un sargento de la Legión Extranjera francesa destinado en Yibuti. La llegada de un joven soldado despierta en él celos y resentimiento. Claire Denis convierte los entrenamientos militares en coreografías bajo un sol cegador. Es una película sensual, extraña y contenida, cuya última escena se ha convertido en una de las más memorables del cine reciente.
Y tu mamá también (2001), Alfonso Cuarón
Julio y Tenoch emprenden un viaje por carretera con Luisa, una mujer mayor que ellos, rumbo a una playa inventada. Lo que parece una escapada de verano se convierte en una historia sobre sexo, amistad, clase y despedidas. Con Gael García Bernal, Diego Luna y Maribel Verdú, Alfonso Cuarón firmó una de las road movies más libres y melancólicas del cine reciente. Ganó el premio al mejor guion en Venecia.
The Florida Project (2017), Sean Baker
Moonee pasa el verano con sus amigos en un motel barato de Orlando, muy cerca de Disney World. Para ellos, los aparcamientos y lavanderías son parques de atracciones; para sus madres, son el escenario de una precariedad difícil de sostener. Sean Baker filma la infancia con alegría y libertad, sin esconder la realidad que rodea a los niños. Willem Dafoe fue nominado al Oscar por su papel.
Tropical Malady (2004), Apichatpong Weerasethakul
Dos jóvenes se enamoran en Tailandia, pero la película cambia de rumbo y se adentra en una selva nocturna poblada por animales, fantasmas y deseo. Apichatpong Weerasethakul mezcla romance, misterio y fábula sin explicar demasiado, dejando que el sonido y la vegetación hagan su trabajo. Ganadora del Premio del Jurado en Cannes, es una experiencia hipnótica: un verano tropical convertido en sueño febril.
Do the Right Thing (1989), Spike Lee
En el día más caluroso del verano, una calle de Brooklyn se convierte en una olla a presión. Mookie trabaja repartiendo pizzas mientras las tensiones raciales entre vecinos y comerciantes van creciendo hasta explotar. Spike Lee usa el calor como un personaje más: todo está saturado, sudado y a punto de estallar. Nominada a dos Oscar, sigue siendo una película tan divertida como incómoda y urgente.
Creatura (2023), Elena Martín Gimeno
Mila vuelve a una casa junto al mar con su pareja y empieza a revisar su relación con el deseo, desde la infancia hasta la adultez. Elena Martín Gimeno dirige y protagoniza una película íntima que observa cómo aprendemos a mirar nuestro cuerpo y nuestra sexualidad. Sin dar lecciones ni respuestas fáciles, Creatura convierte el verano en un espacio de memoria y descubrimiento. Ganó el Europa Cinemas Label en Cannes.
La ciénaga (2001), Lucrecia Martel
Una familia pasa el verano en una casa de campo cerca de Salta, entre una piscina sucia, alcohol, tormentas y niños sin supervisión. El debut de Lucrecia Martel no necesita grandes giros: la tensión está en los sonidos, los silencios y las conversaciones que no llegan a nada. La ciénaga es sofocante, física y muy divertida a ratos; una gran película sobre el verano como estado de descomposición.
Estiu 1993 (2017), Carla Simón
Tras la muerte de su madre, Frida se va a vivir con sus tíos y su prima al campo catalán. Tiene seis años, está de vacaciones y no entiende por qué su vida ha cambiado tan deprisa. Carla Simón filma el duelo infantil sin subrayados, a través de juegos, silencios y pequeños conflictos familiares. Su ópera prima ganó en la Berlinale el premio a mejor dirección novel.