Cuando hablamos de las piezas que Cristina crea, no podemos evitar hablar de la reinterpretación de una joyería clásica y religiosa; de un juego de improvisación que se divierte con aquello etéreo que acompañó a la gaditana durante su infancia en algo que la representa, tanto a ella como a la persona que decide llevar sus diseños.
Y esta nueva colección se nos abre paso como una visión en un campo de trigo. De hecho, el vídeo –ideado por Sau Poler– para la nueva colección Otoño/Invierno 2017 nos muestra una modelo vestida de malva y tonos rojos con unas piezas de oro –como pueden ser unos pendientes en forma de asterisco u ondas, anillos con esferas relativamente grandes y grabados con palabras como ‘Fe’ o cadenas con pequeñas chapas que nos recuerdan a las que llevaban nuestras abuelas.
Porque Cristina Junquero habla sobre eso, sobre apropiarse de un imaginario con el que crecimos, que tiene muchísimo significado, y hacerlo propio; coger todo lo que está en antaño y jugar con ello para no solamente crear un estilo novedoso y contemporáneo, sino una estética potente que, pese a sus imperfecciones, define a la perfección este nuevo movimiento joven que no se conforma con el pasado y lo hace suyo.
















