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¿Cómo es posible combinar la inocencia con el gamberrismo? ¿Bailar hasta desfallecer mientras tienes ganas de llorar? Solo Trashi sabe la fórmula. El conjunto de origen murciano formado por Sergio Nicolás, María Lázaro, Luz Abril y Luis Morera han decidido declararle la guerra a todo, incluso a su propio nombre en su primer EP, Lo que pasó ese verano. Y si bien su esencia cutre (como ellos mismos la definen) sigue latente, ahora nos topamos ante una cutrez refinada gracias a la producción del nominado a los Latin Grammy, InnerCut.

Y llega justo a tiempo, porque las seis canciones nos hablan de la esencia del verano. Tras los singles Desde un mañaneo, en colaboración con Pedro LaDroga, hasta un bonus track que nos brinda su propia versión del conocido tema Fiebre de Bad Gyal. Un EP lleno de color y buen rollo que al mismo tiempo presenta un pop íntimo, centrado en lo cotidiano frente al deber de destacar y el fingimiento que imponen las redes sociales.
Habéis bautizado al EP como Lo que pasó ese verano. ¿De dónde sale el título? ¿Quizá algo que ver con I Know what you did last summer, de Jim Gillespie?
En primer lugar, porque creemos que desde el primer momento Trashi ha estado muy relacionado con el verano y con todo lo que conlleva. Por ejemplo, No me ves :(, que es nuestro primer single, fue hecho con emociones e historia de verano. Sobre todo se llama así porque el verano pasado nos cambió a todos un poquito la vida y la manera de ver, afrontar y sentir las cosas. Queríamos que de algún modo se quedara ese verano guardado para poder volver a él cuando quisiéramos.

Cierta onda nostálgica teñida de sensibilidad infantil y color inunda vuestras letras. ¿Echáis de menos esa inocencia, o es que queréis trasladar el carácter cándido a la adultez?
Seguimos teniendo un poco de esa inocencia, pero seguramente sea porque tenemos inconscientemente miedo al paso del tiempo, y como nos lo hemos pasado tan bien siempre y hemos vivido tantas cosas juntos desde muy adolescentes… Cuando escribimos entre todos es inevitable que se note esa onda. Sí, somos unos nostálgicos de mierda.
Hablando de letras coloridas, hay que felicitar a Javier Peñalver por el lettering y la portada que ha diseñado, que captura perfectamente vuestra esencia. Tengo entendido también que es amigo de la banda. ¿Qué podéis contarme del apartado artístico de vuestro proyecto?
Javier se unió a nosotros cuando teníamos 17 años, casi cuando empezamos a hacer música juntos. Desde entonces él no ha parado de trabajar con nosotros en la imagen como grupo: fotos, portadas, etc. Al igual que cuando hacemos música, sabemos cómo trabajar y entendernos entre todos. Con todo el apartado artístico y visual nos entendemos muy bien con Javier porque es uno más en Trashi y nos ha visto ‘madurar’ en nuestra forma de expresarnos artísticamente.
Una de las premisas más significativas de cara al EP es el notorio aumento de calidad musical, tanto a nivel compositivo como en producción. No obstante, vuestro propio nombre remite a cierto nivel de trash, de dejadez. ¿Os asusta que pulir más el sonido implique renunciar a parte de vuestra identidad musical?
Ese es el punto que queríamos buscar, llevamos ya mucho tiempo trabajando desde la dejadez. Antes íbamos un día al estudio y lo que saliera se mezclaba, masterizaba y se subía. Con el proyecto del EP nos propusimos llevarlo a otro nivel, para poder enseñar a la gente que tenemos mucho más que proponer, y que Trashi ha venido para quedarse.
En ese sentido, ¿qué os ha aportado trabajar con InnerCut?
Inner es impresionante, aparte de ser un amor de persona, es muy bueno con el sonido, sabe exactamente qué hacer para que todo suene como queremos y es bastante divertido el proceso con él. Estuvimos como 2 meses encerrados en el estudio casi todos los días y se hizo súper ameno, fue genial.
Lo que pasó ese verano cierra con una cover de Fiebre de Bad Gyal, que al mismo tiempo metamorfosea en Alocao. ¿Por qué? ¿Qué os llama la atención de traer temas más comerciales a vuestro estilo?
Esta versión la hicimos cuando empezamos con Trashi en nuestro primer concierto en 2019. Cuando empezamos a tocarla, vimos cómo la gente bailaba y gritaba y recibimos mil mensajes después tipo: “¿Dónde la puedo escuchar?”. Así que empezamos a tocarla en todos los directos, y cada vez más gente la pedía en plataformas. Creíamos que usarla para cerrar el EP un poco como bonus track iba a ser guay y también algo casi simbólico.

Por canciones como la anterior sabemos que tras esa apariencia cute se esconden cuatro gamberros que hacen radicalmente lo que les da la gana. ¿Creéis que tenéis un límite musical? ¿Algo que nunca os plantearías?
En principio diríamos que no tenemos un límite musical como tal. Poco a poco nos hemos dado cuenta de que podemos hacer varios tipos diferentes de música y se sigue manteniendo ahí la esencia de Trashi, de manera un poco mágica casi. No creemos tener un límite, sí sabemos cuál es el estilo donde mejor nos desenvolvemos, pero también mola salir a veces de eso y jugar un poco. No nos cerramos ni nos queremos encasillar en un género para siempre. Lo respetamos, pero no es el caso de Trashi.
Y ya de paso, ¿qué tal Mañaneo, la colaboración con Pedro LaDroga? ¿Algún artista más con quién os gustaría colaborar que no nos esperábamos?
Fue una experiencia maravillosa, estuvimos todo el día en el mismo mood todos y fluimos bastante en el estudio. Todo lo que se iba proponiendo nos gustaba a todos y estábamos flipando a medida que hacíamos el tema.
Y en cuanto a otra colaboración, tenemos varias cosas pensadas, pero eso, solo son pensamientos aún. No diremos nombres, ¡preferimos que sea una sorpresa venga lo que venga!

En el vídeo de Dime que sí, una tormenta os obliga a quedaros en casa. Resulta simbólico al pensar en cómo fue vuestro periodo de enclaustramiento por los meses de mayor azote pandémico siendo una banda de cuatro personas. ¿Cómo hicisteis para crear por separado?
Fue exactamente eso: un reflejo de cómo la cuarentena nos dio un poco de bajona, ya que ocurrió nada más haber sacado el primer single. Fue una etapa dura y cada uno de nosotros estábamos en lugares distintos, pero no paramos en ningún momento y seguimos sacando música como buenamente podíamos.

Se os ha categorizado como ‘bedroom pop’, a pesar de la sorpresa que habéis manifestado alguna vez hacia esa etiqueta. La categoría nace del proceso creativo de componer desde una habitación con pocos medios, pero lo cierto es que este fenómeno también lo encontramos con casi cualquier artista emergente y en géneros muy diversos. Si os dieran la oportunidad de elegir el nombre o etiqueta para vuestro sonido, ¿cuál sería?
Música triste para bailar. De momento ese sería el más indicado (risas), como bailar echando de menos… Como cuando suena Me rehúso y estas de fiesta, ¿sabes esa sensación? Algo así.
El videoclip de Quiero dormir contigo tiene una narrativa visual muy concreta, similar a la que tendría una película, y lo mismo podemos observar con otros temas como mal mal. ¿Qué enfoque pretendéis darle a lo audiovisual? ¿Quién os inspira en este sentido?
Para nosotros lo visual cobra mucha importancia porque es una buena manera de acompañar a una canción y además nos encanta el proceso creativo que lo envuelve. Los chicos de Cosmic Tree han sido los que han creado estos maravillosos videoclips, ¡y personalmente nos flipan!

Después de tantos años tocando, estoy convencida de que llevaríais mucho tiempo soñando con lanzar el EP. Ahora que ya habéis dado el paso, ¿qué es lo siguiente?
La verdad que el siguiente paso va a ser la posibilidad de tocar el EP en directo. Tenemos muchísimas ganas de que lo escuche en vivo, va a ser increíble. Además, habrá nueva música prontito, de eso podéis estar seguros al 100%.

Texto
Alexia G. Ferrer

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