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Si quieres complacer tu estómago con los mejores salazones, ahumados y conservas de Barcelona al ritmo de flamenco en vivo, este es tu sitio. Hablamos con Diana Jové y Antonio Soria, creadores y dueños de El Villa, una vermutería que surgió como homenaje a la embarcación familiar del mismo nombre en Almería, perpetuando así la tradición pesquera. Descubre los orígenes de este proyecto y cuál es su plato estrella, ese que sin duda debes pedir cuando visites el local.
Diana, Antonio, antes que nada, vayamos al origen de todo. La embarcación El Villa la construyó Antonio Soria, vuestro suegro y padre respectivamente, y ya lleva en la familia tres generaciones. Vosotros habéis abierto una vermutería con el mismo nombre en Barcelona. ¿Fue para conservar y hacer un tributo a esta tradición pesquera, o es tan solo un guiño algo nostálgico?
Este proyecto gastronómico es un tributo a la tradición pesquera y también a la ciudad de Almería, ya que a los dos nos unen lazos familiares en la ciudad –nos conocimos y casamos allí.
Antonio, tú fuiste marinero. Pero según me han comentado, y tal como se dice en la jerga de los de ‘la mar’, tú eres más de agua dulce y dejaste la pesca. ¿Qué te impulsó a dejarlo, y cómo has vivido el cambio del agua a la tierra firme, y, además, en un sitio tan bonito como El Villa?
Empecé muy joven y pensé que me gustaría probar otras cosas. Esto es una tradición familiar y perdurará para siempre, y siempre tendré una puerta abierta en el mar. Además está en muy buenas manos con mis hermanos pequeños liderando la embarcación. Como hermano mayor he querido rendir un homenaje a nuestra tradición, y qué mejor que abrir un espacio gastronómico que tenga un storytelling que explique el trabajo de los pescadores y te transporte a la costa andaluza mediante la música, los olores, la comida y la bebida.

Inaugurasteis en enero de 2018, ¿cómo habéis vivido la apertura y crecimiento en durante este primer año? ¿Qué tal van las cosas?
Como todos los negocios, los comienzos son difíciles. Pero como lo hacemos con tanta ilusión y ganas, nos impulsa a seguir adelante con nuestro proyecto. Afortunadamente, las cosas están funcionando bastante bien, y eso que el proyecto es bastante especial y diferente a todo.
Os definís como la primera vermutería especializada en salazones de Barcelona, ¿qué os diferencia de las demás? Y, ¿por qué El Villa debe ser un destino obligatorio para todos los barcelonenses?
Hemos hecho una selección muy cuidada del mundo del mar con mucha variedad y gama, consiguiendo ofrecer lo mejor del salazón, ahumados y conservas. Hemos querido salir del tópico de la mojama e introducir nuevos conceptos como la hueva de atún, de mújol, de maruca, así como la pintarroja, el pulpo seco o el bonito seco, entre otros.
La vermutería está especializada en salazones, pero siendo un negocio familiar, seguro que tenéis un plato estrella (¿la receta de la abuela?). En vuestro caso, ¿cuál es la especialidad de la casa?
Nuestra especialidad es, sin duda, los boquerones en vinagre, que son pescados por El Villa (la embarcación familiar) y preparados por nosotros. Además, también ofrecemos, fuera de carta, platos cocinados típicos de Almería, como pueden ser la marraná de pulpo, las migas o los gurullos.

Anchoas, bonito, pulpo, pez espada… Si tuvierais que escoger un plato de la carta, vuestro favorito, ese que os hace salivar solo de pensar en él, ¿con cuál os quedaríais? 
La joya de El Villa es el pulpo seco, ya que se trata de un producto muy antiguo que reivindica la vuelta a los orígenes y contrasta con la modernidad del local. Es una fusión entre lo viejo y lo nuevo.
Buscáis complacer el paladar de todos vuestros clientes, y para ello conseguís los mejores productos de todas las aguas que bañan la península: el Mediterráneo, el Atlántico y el Cantábrico. ¿Qué destacáis de cada una de las tres costas?
Del Cantábrico, las anchoas. Del Atlántico, las conservas (zamburiñas, mejillones, berberechos, etc.). Y del Mediterráneo, la pintarroja, el pez espada, el pulpo seco, y todos los salazones y ahumados, en general.
El flamenco tiene una importancia caudal en el ambiente de El Villa. ¿Qué referentes os han marcado más en este estilo? ¿Con que artistas creéis que se identifica más vuestra familia?
Los grandes artistas que nos han marcado desde la infancia son Paco de Lucía y Camarón. Aunque también nos gusta acompañarlo con flamenco underground y rumba.

He visto que los jueves y sábados contáis con artistas actuando en vivo. ¿Cómo han recibido vuestros clientes esta propuesta?
Muy bien. Todos coinciden en que hacen falta más locales con música en vivo en Barcelona. Aporta una experiencia mucho más atractiva y enriquecedora al cliente.
Vuestro local destaca por unos interiores y una decoración exquisitos, elaborados por el dúo arquitectónico Estudio AMOO, compuesto por Aureli Mora y Omar Ornaque. ¿Con qué referencias jugaron para hacer el restaurante a vuestro gusto?
Gracias a su buen hacer, calidad y profesionalidad, sólo nos faltó decirles tres palabras: pescadores, Almería y flamenco.

Texto
Mònica Màrquez
Retratos
Sebastian T. Thorsted
Fotos
José Hevia

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