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La semana pasada se celebró la edición Fall/Winter 2020 de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid, en la que la diseñadora sevillana Cherry Massia fue uno de los grandes descubrimientos. Irene Romero Massia, la diseñadora detrás la marca, empezó el proyecto hace tan solo dos años. Su primera y segunda colección fueron seleccionadas en dos ediciones diferentes por Samsung Ego para desfilar y competir en la pasarela de Ifema. Aunque no ganó en ninguna de las dos ocasiones, la plataforma Ego le dio mucha visibilidad, lo que la ha llevado a vestir a gente como La Zowi, Mala Rodriguez y Nathy Peluso.

Casualmente, esta edición marcaba su debut desfilando por su cuenta como parte del calendario oficial de la MBFW Madrid. El desfile tuvo lugar en el Museo del Ferrocarril y a su vez sirvió un poco como el evento clausura de esta edición. No es difícil entender el atractivo de la marca. Hablamos con ella después de su desfile para que nos cuente sobre su nueva colección y sus planes para el futuro.

Antes que nada, empecemos por el principio. ¿Siempre has querido ser diseñadora de moda?
Desde que tengo uso de razón, siempre me ha llamado mucho la atención la moda. De pequeña gastaba folios y folios dibujando personajes, y me interesaba especialmente la ropa que llevaban. Mis hermanas se pasaban el día disfrazándome y a mí me encantaba. Aprendí muy pronto que la ropa es un arma muy efectiva para transmitir emociones.
Dicen que lo que vivimos en nuestra infancia es lo que más nos afecta cuando somos adultos. ¿Hay algo en particular de tus primeros años que sientes que haya influenciado o que continúe influenciando tu trabajo como diseñadora?
Si me paro a pensar, todo viene por algo. Por ejemplo, mi madre tenía una bata de satén cuando yo era un bebé, lo recuerdo perfectamente. A día de hoy me resulta muy difícil no utilizar satén en mis creaciones, es algo inconsciente. En general, mi familia y nuestras vivencias han sido y son una gran influencia para mí, sobre todo a la hora de encontrar la inspiración para mis colecciones.
Además, mis padres son profesores y me han enseñado a ser constante y exigente conmigo misma, a luchar siempre y a intentar dar lo mejor de mí. De pequeña me encantaban las Bratz y maquillarme, pero también jugaba con espadas y armaduras con mis vecinos en la calle. Supongo que esta dualidad se ha mantenido tanto en mi propia estética como en mis creaciones.
En el 2018 lanzaste tu propia marca. ¿Por qué y de dónde surge el nombre Cherry?
Me dio por ahí porque de adolescente me leí Rebeldes y uno de los personajes se llamaba así. También porque me gustaba mucho el personaje de Cherry Darling de Planet Terror. Sinceramente, me cambié el nombre en Tuenti hace mil años y todo el mundo me empezó a llamar así. Cuando decidí crear mi firma, no me imaginaba a nadie queriendo llevar mi nombre en una prenda, así que utilicé ese seudónimo.

Aunque sea una marca joven que empezó hace tan solo dos años y todavía estés en proceso, ¿cómo definirías Cherry Massia?
Cherry Massia es muy dual. Con mi firma me interesa reinterpretar los códigos del lujo con una estética más bien underground y un concepto detrás. Creo que mi firma se caracteriza por la creación de prendas que forman un diálogo entre nuestros sentimientos y el mundo que nos rodea. Quiero que las mujeres que lleven la firma se sientan ellas mismas y poderosas. Me interesan el concepto de la lucha y la idea de convertir lo negativo en algo positivo. Para mí, la ropa es como una coraza que podemos elegir, que nos protege, nos define y nos delimita.
Cuéntanos cómo es tu proceso creativo a la hora de abordar una nueva colección, ¿algún orden en específico en el que trabajas las cosas? 
Lo primero es el concepto. Le dedico mucho tiempo a analizar el trasfondo de mis colecciones, lo que quiero comunicar. La estética que utilizo y las prendas son el medio. Voy diseñando como si fuera un puzzle. Me interesa capturar las emociones humanas e investigar cómo influye la ropa tanto como vía y como meta a la hora de expresar lo que sentimos. Una vez lo tengo claro y he investigado lo suficiente, utilizo una serie de códigos estéticos para poder transmitir mis ideas a las prendas.
Como las emociones son abstractas y muy difíciles de acotar, suelo tirar de una inspiración estética que se pueda relacionar con esas emociones. A continuación viene la gama de color, el tipo de silueta, la progresión de las prendas, los recursos… Por último, trabajo con patronistas y talleres donde se materializan mis ideas.

“Para mí, la ropa es como una coraza que podemos elegir, que nos protege, nos define y nos delimita.”
Por curiosidad, ¿tienes alguna manía durante este proceso?
Soy bastante metódica a la hora de diseñar, y como mis inspiraciones suelen partir de dentro, antes de hacer moodboards con imágenes o referencias, escribo, analizo y lo organizo todo en listas. Creo que es mi única manía.
Acabas de desfilar por primera vez dentro del calendario oficial de MBFW Madrid. ¿Cuál ha sido tu motivación en querer presentarte en la semana de la moda de Madrid? ¿Qué tal ha sido experiencia?
La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid es la plataforma más importante de España a la hora de poder mostrar nuestro trabajo. Siempre ha sido mi sueño poder presentar mis diseños ahí, y a día de hoy, estoy muy agradecida de que hayan apostado por mí desde el principio, primero en Samsung Ego, y ahora en el calendario Off. Es un honor y un orgullo. ¡La experiencia ha sido increíble!Presentamos la colección en La Nave de Fomento del Museo del Ferrocarril, que fue el marco perfecto.
Presentaste tu propuesta para Fall/Winter 2020, llamada Nadir. Cuéntanos un poco de qué va esta colección.
Esta colección está inspirada en la necesidad de romper el silencio de las enfermedades mentales y el suicidio. Para tratar este tema, me he apoyado estéticamente en La Desbandá, una masacre que ocurrió en Andalucía en 1937. Me interesan los conceptos de la huida y de la autodestrucción, y creo que ambos temas tienen mucho en común: lo tabú, el silencio generacional, la pérdida… Con Nadir, pretendo generar un diálogo entre épocas, un camino donde discurren a la vez dos planos espacio-temporales, un juego de micro-macro donde se contraponen el pasado y el futuro, no solo a nivel conceptual, sino también formal.
En las prendas hay muchas referencias a la Andalucía rural de principios del siglo XX; aparecen mantas que envuelven la figura, aberturas en el pecho que simbolizan el desgarro y el desarraigo, piezas que cubren la boca y muchos símbolos muy sutiles que evocan una huída del horror. La heroína que quiero representar con esta colección se encuentra en uno de sus momentos de mayor adversidad, por eso esta colección se llama Nadir.


Comentas el silencio que existe a la hora de hablar sobre la salud mental. ¿Por qué crees que aún existe ese tabú sobre el tema de la salud mental y el suicidio? ¿Qué crees que tenga que pasar para ir eliminándolo o superándolo?
Somos los nietos de la generación del silencio y los hijos de los que fueron educados por ellos. Antes no se hablaban estas cosas, se veía como algo que generaba vergüenza o rechazo, incluso dentro de las mismas familias afectadas. En el caso del suicidio, por ejemplo, sigue ocurriendo. No se habla, y creo que tanto a nivel individual como a nivel social sería clave romper con ese silencio, de cara a normalizar este tipo de conflicto y que sea más fácil encontrar herramientas para su prevención. Creo que como sociedad, cada vez estamos más dispuestos a generar un diálogo sobre estos temas.
Hoy en día, entre los jóvenes, lo más normal es que la ansiedad o la depresión sean temas que surgen en una conversación cotidiana y todo es mucho más sencillo cuando se comparte y te das cuenta de que no estás solo, de que no eres raro y de que puedes salir de lo que sea con el apoyo y la disposición necesaria. Creo que es fundamental que se nos eduque en estos términos, que compartamos más, que nos cuidemos más unos a otros a nivel emocional y que sepamos que no todo el mundo es igual. La salud mental es un pilar clave en nuestras vidas y deberíamos tener información y recursos al respecto desde la escuela.
¿Qué importancia le das al casting en tus desfiles? ¿Hay algo en particular que sueles buscar en la modelo?
El casting es fundamental. Esta ha sido la primera vez que hemos tenido la oportunidad de organizar nuestro propio casting (en Ifema, compartimos modelos con los demás diseñadores de Samsung Ego) y es algo de lo que me llevo muy buen recuerdo. Buscamos personalidad, fuerza y actitud, diversidad y, sobre todo, que las chicas tengan una esencia propia. Estoy muy agradecida a mis amigos Luis Mba y Rodrigo Laguna, que ayudados por Vera Amores, han reunido al casting de mis sueños. También a todas las chicas que han participado en el desfile, cada una de ellas es única y en conjunto representan a la perfección a la mujer Cherry Massia.
Hablando de ‘la mujer Cherry Massia’, ¿quién es? ¿Cómo la describirías?
Me interesa la dualidad. Siempre hablo de abrazar la feminidad desde el poder, sin que se asocie el poder como algo necesariamente masculino. La chica Cherry Massia proyecta fuerza, tiene fuego dentro, pero su poder puede ser frágil y puede surgir del miedo. Es cualquier mujer que luche por sus sueños.

Como diseñadora joven que empieza a hacerse un hueco en la escena, ¿qué opinas del panorama actual de la moda en España?
Creo que se está gestando una generación muy potente de creativos jóvenes muy interesantes y diversos entre sí. Se está viviendo un momento muy interesante a nivel moda emergente y soy muy feliz de formar parte de ello. Creo que es lo más bonito de la moda, hay muchos creativos queriendo comunicar valores, ya sea desde un prisma más underground o desde firmas consolidadas. Cuando la moda se vuelve superficial y capitalista, se vuelve también aburrida.
Tu 2020 ha empezado muy bien, ¿qué otra cosa te gustaría hacer con Cherry Massia lo que resta del año? ¿Cuál es la próxima meta?
Cada vez que empieza un año nuevo, le digo a todo el mundo que va a ser mi año. Y 2020 va a ser mi año, ya lo está siendo. Estoy muy agradecida con todas las oportunidades que se me han planteado a lo largo del 2019 y que ahora se están materializando. La firma y yo crecemos juntas, cada colección me ha enseñado mucho, y este año vamos a vivir muchos cambios. Quiero trabajar en la próxima colección lo antes posible, tengo muchas ganas porque va a ser la continuación de Nadir y la que ponga el punto final a esta historia de cuatro capítulos. Quiero centrarme en la venta, ya que hay mucha gente que quiere llevar la firma y hasta ahora he tenido poco tiempo para sacar piezas que puedan verse en la calle. También me gustaría seguir planteándome retos. Me apetece mucho desfilar fuera, pero es un sueño por el momento.
¿Alguna colaboración o proyecto que nos puedas compartir?
En breves voy a sacar una colaboración con la firma de streetwear española Grimey – #grmyxcherrymassia. Para mí ellos siempre han sido un referente y es un honor que se fijaran en mi trabajo. Les admiro muchísimo y ha sido un sueño poder poner en común nuestros universos.


Texto
Walter Adrian
Fotos
María Roba

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