Ernest: Coincidimos un verano trabajando en una tienda de ropa y conectamos enseguida. Yo estaba estudiando un máster de dirección de arte y diseño, había hecho publicidad, y fue a partir de ahí cuando empecé a colaborar en la parte de diseño de la marca: logotipo, tarjetas... Poco a poco nos hicimos muy amigos y luego también empecé a ayudar en sesiones de fotos, catálogos…
Ariadna: Sí, es una parte que a mí no se me da bien y a él sí se le da bien.
Ernest: Luego al fin y al cabo, como solo somos dos personas, no es que ella haga un trabajo y yo otro, sino que todo lo hacemos entre los dos.
Ariadna: Creemos que lo guay de la marca no es sólo el producto final, sino también todo lo que la rodea: cómo está puesto el producto, poder ver las fotos del lookbook junto con los zapatos, la atmósfera del sitio. Todo eso es muy importante.
Ernest: Digamos que es un espacio en donde se crea marca y donde realmente respiras todo lo que tiene que ver con About Arianne.
Ernest: También nos facilita las cosas porque conoces más a tu público. No es una venta impersonal, como en cualquier cadena grande. Es una venta muy personal, de hablar mucho con el cliente, de conocerlos, no que simplemente vengan aquí y compren el zapato, sino de que haya un poco de conversación y se vayan a gusto con su compra.
Ariadna: Además, vendemos a fuera y ahí nos piden modelos o colores que aquí no están, que no tenemos porque igual aquí no se venderían, como por ejemplo en Japón.
Ernest: Hay un feedback mucho más directo que cuando vendes a través de otra tienda o por Internet. Aquí puedes saber más lo que gusta o cómo el cliente interactúa con el zapato.
Ariadna: Y de cada colección ves que hay siempre dos o tres modelos que salen un montón, por ejemplo, de este invierno, el Artic,un botín de bloque negro, o el Glasgow. Vamos haciendo modelos nuevos pero siempre hay modelos que son clásicos de la marca.
Ernest: No pensamos en nadie en concreto, sino más en nosotros, en hacer algo que nos guste y de lo que estemos convencidos, algo que nos pondríamos y nos encantaría llevar. Cuando diseñas algo así es cuando realmente sale bien.
Ariadna: Sí, es ahí también cuando lo puedes defender. Ya que sobre gustos no hay nada escrito y puede gustar o no, pero sabes que está bien.
Ernest: Sí, la parte de darle sentido a la colección. Y sí, hay que estar muy detrás para que todo salga.
Ariadna: Es algo tuyo, y si no estás tú detrás no va a estar nadie. Desde que empiezas a tener una idea, la producción, hasta que llega aquí y lo tienes que revisar todo, los envíos los hacemos nosotros... todo somos nosotros.
Ariadna: No estamos siguiéndolas, pero luego con lo que hacemos como que “acertamos”. Lo que sí que miramos un montón son los Tumblr, o marcas que salen nuevas, pero todo más “especial”.
Ernest: Tenemos un gusto y una estética bastante clara y a los dos nos gusta lo mismo. Nos ceñimos bastante a nuestros gustos en cuanto a todo. Por mucho que esté de moda algo y sepamos que se va a vender, si a nosotros no nos gusta, no lo hacemos.
Ariadna: Por ejemplo en el Primavera Sound, hemos visto a muchas chicas con los zapatos, y ese es un target de decir ¡qué bien!, porque realmente nosotros también vamos y disfrutamos de los conciertos. Es un público que sabemos dónde se mueve, lo que le gusta... y es porque a nosotros también nos gusta.
Ernest: La parte de bocetos nos ayuda mucho a vender el producto y cuando hacemos el catálogo, a que todo tenga un sentido y se complemente, que guste al cliente cuando lo ve.
Ariadna: Puedes tener un producto genial, pero tiene que ser un mundo, un todo, tienes que hacerlo bien desde el principio. A parte que si no, no te van a entender, tienes que ser muy exacto. Quizá estés en un sitio que hacen muy bien el calzado pero que no entienden tu producto, entonces tú tienes que llevárselo todo muy fácil para ellos, muy visual, y realmente esa es una de las partes más complicadas. Vas puliendo para conseguir lo que quieres y eso es paciencia, tiempo...
Ariadna: Sí, aunque la marca vaya cada vez a más, esa esencia no la queremos perder. Nos gusta hacer los looks nosotros mismos.
Ernest: Las modelos también son amigas o conocidas nuestras, y los fotógrafos, dependiendo de la colección y lo que nosotros tenemos en la cabeza, sabemos elegir de entre nuestros amigos fotógrafos quién lo va a poder hacer mejor.
Ariadna: Las chicas que escogemos, excepto una, son chicas normales, no modelos profesionales, para que tú puedas decir ¡yo también puedo llevarlo!
Ernest: Nos gusta también lo unisex. El rollo masculino siempre nos ha gustado pero una cosa no quita la otra, ya que tenemos modelos más masculinos y otros más femeninos.
Ariadna: Empezamos más con el rollo masculino, el oxford, los cordones... Ahora el público está más con el bloque, la plataforma... ¡quizá cuando tengamos 50 años haremos tacones de aguja, porque nuestras chicas lo van a llevar! (risas) Más adelante nos gustaría continuar haciendo más modelos de chico, pero por ahora nos centraremos más en los de chica.
Ernest: A mí lo que me ha motivado es que nunca encontraba un zapato que me gustase, y eso lo tuve presente cuando diseñé los primeros de chico.
Ernest: No soy muy fan de diseñadores de pasarela. Siempre me gusta más el diseño streetsyle, casual. Tom Ford sí que me gusta.
Ariadna: De zapatos, me gusta mucho Robert Clergerie, un francés que lleva un montón haciendo calzado y que evoluciona mucho, no se estanca. Y si nos llama para colaborar Miu Miu, pues colaboraríamos, ¡perfectamente!
Ernest: Yo en cuanto al zapato lo he aprendido todo, ya que vengo del campo del diseño gráfico y dirección de arte, y diseño de moda nunca había hecho.
Ernest: Queremos ir a alguna que otra feria más, pero siempre que encajen con nuestro público. Fuera hay más público que va a invertir más en un zapato bueno, en un zapato fabricado en España, de buena calidad, de piel buena. Aquí cuesta más que la gente invierta en calzado, siempre valoran más que sea barato. Tenemos amigos en Nueva York que nos han dicho que allí la gente se gasta mucho dinero en zapatos, o bien que van a lo barato, pero que falta un zapato que no sea ni tan caro ni tan barato y de buena calidad. Y es ahí en medio donde encaja nuestro producto porque es algo que falta.
Ariadna: De la primera colección nos compraron dos modelos en Whistles, una cadena de Londres y se vendieron bien. Luego nos contactó Vogue USA para hacer fotos y yo pensé ¿dónde está la cámara, ¡no me lo creo! Nos han ido pasando cosas de estas, bastante fuertes.
Ernest: Es lo que te motiva, lo que te anima a seguir adelante.
Ariadna: En general estamos súper contentos, tenemos caña para rato.






