Yoko Ono no es solo ‘la artista conceptual’ ni ‘la viuda de Lennon’: es una idea en movimiento. Una mente que desde los años 60 entendió que el arte no tenía por qué colgarse de una pared, que podía ser una instrucción, un gesto, un grito o una invitación a imaginar. Activista, pionera, performer, compositora y agitadora cultural antes de que todo eso estuviera de moda, Ono ha pasado décadas dinamitando los límites entre arte y vida. Por eso tiene todo el sentido del mundo que el MUSAC le dedique ahora una gran exposición porque su obra habla directamente a nuestro presente, a una generación que entiende el arte como experiencia, participación y pensamiento crítico.
Inaugurada en noviembre y abierta hasta el 17 de mayo de 2026, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León acoge Yoko Ono. Insound and Instructure, la exposición más ambiciosa de la artista en España en la última década. Más de setenta obras ocupan mil setecientos metros cuadrados para trazar un recorrido que va desde sus primeras piezas de los años 60 hasta proyectos recientes, confirmando que Yoko Ono no es una figura del pasado, sino una creadora radicalmente vigente.
El título de la muestra no es casual. Insound and Instructure nace de un concierto-exposición que la artista realizó en Kioto en 1964 y condensa dos pilares de su práctica: el sonido y la instrucción. Muchas de sus obras parten de textos breves (las famosas Instructions) que no te dicen qué ver, sino qué imaginar, qué hacer o cómo completar la pieza. Aquí el material es secundario, lo importante es la idea y lo que tú haces con ella.
La exposición, comisariada por Jon Hendricks, Connor Monahan y Álvaro Rodríguez Fominaya, reúne algunas de las obras más emblemáticas de la artista, como Cut Piece (1964), Voice Piece for Soprano (1961) o Draw Circle Painting (1964), donde la participación del público no es opcional, sino el núcleo de la obra. Ese diálogo directo con el espectador continúa en piezas inmersivas como A Maze (1971), un laberinto transitable, o En Trance (1990), una estructura arquitectónica que funciona como entrada conceptual a la muestra, entre el juego y la transformación. Porque entrar en el universo de Yoko Ono nunca es pasivo.
El recorrido también incluye instalaciones más recientes como Doors (2011) o Invisible Flags (2015), donde el pacifismo, una constante en su vida y obra, vuelve a tomar forma. Además, hay espacio para su faceta cinematográfica, con una potente selección de películas como Rape (1968), Fly (1970/71) o Freedom (1970), algunas realizadas junto a John Lennon, pero siempre desde una voz propia y claramente reconocible.
Yoko Ono. Insound and Instructure no es solo una retrospectiva, es una experiencia que te recuerda que el arte puede ser una herramienta para pensar, sentir y actuar. En un momento en el que su obra está siendo revisitada y celebrada por grandes instituciones internacionales como la Tate Modern o el Museum of Contemporary Art de Chicago, el MUSAC se suma con una exposición imprescindible, abierta y profundamente contemporánea, que requiere que visites con la mente abierta.
La exposición Insound and Instructure de Yoko Ono se puede visitar hasta el 17 de mayo de 2026 en el MUSAC, Av. de los Reyes Leoneses, 24, León.







