Con un amplio programa, estos tres artistas convergen para hacernos vivir una experiencia enriquecedora. Patricia Dominguez, directora de Studio Vegetalista, trae una propuesta compuesta por cinco tótems futuristas que albergan reproducciones de las colecciones etnobotánicas de la Wellcome Collection de Londres y el Museo de América de Madrid, y piezas del Real Jardín Botánico y la Real Academia de La Historia de Madrid, procedentes de América del Sur y Europa, dando así voz a las narrativas de violencia y sanación que encarna el material expuesto.
Ingela Ihrman, caracterizada porque su trabajo está provocado por las fuertes emociones de la vida cotidiana y el deseo de comprender, cuestionar o expresar ciertos aspectos del ser vivo. Presenta A great seaweed day, una instalación silenciosa de algas corporales que alude a un periodo de convalecencia de la propia artista junto al mar, y a los vínculos entre la flora de su intestino y la de los océanos.

La exposición, fruto de La Casa Encendida en colaboración con la Wellcome Collection de Londres, comisariada por Bárbara Rodríguez Muñoz, continúa con la exposición Rooted Beings [Seres enraizados] que se celebrará en la Wellcome Collection en 2022. El conversatorio continua: en torno a la exposición, La Casa Encendida organiza este año un periodo de cautivadoras actividades que desde otras disciplinas como la literatura, la música, el cine, la fotografía o el arte sonoro, delibera igualmente sobre nuestra relación con las plantas.
La música toma protagonismo en La Terraza Magnética de La Casa Encendida en julio y agosto con una programación de conciertos. Desde las músicas –chamánicas, folk y ancestrales– realizadas en íntima conexión con el mundo vegetal, se aborda esa relación entre el ser humano y la naturaleza, que a lo largo de la historia ha propiciado un apasionante encuentro no siempre justo y equilibrado.

Estas y otras más actividades se estarán viviendo en La Casa Encendida. Como plantea Emanuelle Coccia en The life of plants, “la planta es el observador más puro a la hora de contemplar el mundo en su totalidad”, es hora de escuchar todo lo que nos tienen por contar.









