Dentro del entorno de Sergio Larrain (1931-2012) nos encontramos en Chile, en París, en Londres, por todo el mundo, y experimentamos lo que es sentir la soledad pero también la felicidad. Producida por Magnum Photos y co-organizada por la Biennal de Fotografia Xavier Miserachs y La Fundación Foto Colectania, la primera exposición retrospectiva en Catalunya del fotógrafo chileno, titulada El vagabundo de Valparaíso, comisariada por Agnès Sire, y que se puede visitar del 22 de enero al 24 de mayo, presenta cómo el artista revolucionó la fotografía contemporánea a lo largo de su carrera.
Las fotos de Larrain son una forma de poesía dedicada a la condición humana y nos hacen reflexionar sobre cómo vivimos nuestras vidas. Como afirma la directora de la Fundación Foto Colectania, Elsa Medde, “nos permiten regresar en el tiempo” y analizar “la manera en que miramos el mundo”. Pero también nos hacen investigar las injusticias de la pobreza. Por ejemplo, en la exposición encontramos algunas de sus fotos más famosas de niños callejeros, algunos fumando con tan solo siete años, otros con las uñas sucias y enfangadas de buscar monedas en el suelo y otros objetos de valor. Fue “un proyecto que cambió muchísimo su vida” y también “una experiencia estética para poder intentar ver las cosas desde la perspectiva de los niños”, dice la representante de Magnum Photos, Christina Vieria.
A pesar de lo duro de sus imágenes, también transmiten una belleza implacable gracias a lo innovadoras que son en cuanto a composición y luz. Larrain experimenta con estos aspectos del medio para producir fotografías que comunican no solo la injusticia social, sino también los sentimientos de aislamiento y soledad de los colectivos más marginales. Todo esto cobra más sentido cuando indagamos en la vida del autor, que creció en una familia burguesa que le hizo sentirse aislado en su propia casa, ajeno a lo que pasaba a su alrededor. Este privilegio le hizo sentirse incómodo en un país donde las desigualdades eran irreconciliables, y fue a través de la fotografía que empezó a plasmar ese malestar, esa incomodidad. Vieria cuenta que Larrain fue “una persona muy marcada por su identidad de vagabundo”, y así se acercó a gente radicalmente distinta a él, sobre todo en lo que a clase se refiere.
En 1959 se unió a la prestigiosa agencia Magnum Photos, ahora dueña de la mayoría del trabajo del artista chileno, y que ayuda a mostrarlo alrededor del mundo después de su fallecimiento. Cuando Henri-Cartier-Bresson vio lo que Larrain hizo en Londres, donde capturaba la inmediatez de la ciudad británica, las nuevas tendencias y por supuesto la división de clases, le invitó a formar parte de la agencia, convirtiéndose él en el primer miembro latinoamericano. De hecho, aunque la ‘latinidad’ no era un tema abordado ni casi existente en esa época, la mirada de Larrain ayudó a visualizar algunas diferencias, como por ejemplo, el aspecto más acogedor de la sociedad latinoamericana, que se vislumbra en retratos de gente sonriente y pasándolo bien. Demuestra “la atmósfera mágica con instantes de claridad” en sus fotos de Chile, nota Vieria.
Como contrapunto, sus fotos de las sociedades europeas muestran individuos desconectados de su entorno y de aquellos que les rodean. También dibujó paralelismos a través del paisaje: las colinas de Valparaíso versus las escaleras mecánicas de Londres, contraponiendo así ideas de naturaleza y artificio. Es un “fotógrafo que siempre primero intenta centrarse en su interior y después pasa la mirada al exterior”, concluye Vieria.
Después de ser fotoperiodista, Larrain se retiró del público y se aisló para enfocarse en su espiritualidad, el yoga, el budismo y la meditación. Aunque no dejó de crear, sí dejó de publicar. En la exposición de Foto Colectania, encontramos algunos de sus dibujos y fotos de bodegón que hizo en ese periodo de aislamiento, acercán donos a él más como persona que como figura pública. Sire cuenta que ahí, en el aislamiento, “se siente tan limpio que sus fotografías parecen llenas de gracia”.
La exposición El vagabundo de Valparaíso de Sergio Larrain se puede visitar del 22 de enero al 24 de mayo de 2026 en Fundació Foto Colectania, Passeig de Picasso 14, Barcelona.

Niños bajo un puente del río Mapocho, Santiago. Chile, 1955. © Sergio Larrain / Magnum Photos

Valparaíso. Chile, 1954. © Sergio Larrain / Magnum Photos

Calle principal de Corleone. Sicilia, 1959. © Sergio Larrain / Magnum Photos

Valparaíso. Chile, 1953. © Sergio Larrain / Magnum Photos

En el puerto, Valparaíso. Chile, 1963. © Sergio Larrain / Magnum Photos

Bar, Valparaíso. Chile, 1963. © Sergio Larrain / Magnum Photos
