Adaptarse, reírse de ello o morir. Inmersos en la Barcelona profunda, como si hubiese otra, Carlos Granero, Albert Díaz, Sergio Ramon, Alex Astorino y los miles de personas que les siguen en redes se han decantado por la segunda opción. Su motor es el “barnaguarrismo”, término científico que designa eso mismo que retratan: la cruda realidad de la capital catalana, de la que nadie o casi nadie puede permitirse escapar. Así, desde la pandemia, el colectivo Santa Penya lleva ironizando a través de animaciones todo lo que se le pone por delante.
Del ‘campechano’ a Santiago Segura, pasando por Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos del 92, nadie se salva de protagonizar alguno de sus vídeos. Entre dibujito y dibujito, han sacado un rato para contestar a unas preguntas, algunas un poco estúpidas, otras mucho. Hablamos sobre sus comienzos, su situación actual y su futuro... y sobre fumar, Estopa y Óliver Laxe.

Empezasteis el proyecto medio en broma. ¿Ha dejado de serlo en algún momento?
En el momento en el que nos tuvimos que abrir una SL para convertirnos en productora. Ahí todo cobró un poco de seriedad, aunque seguimos siendo los mismos cuatro gilipollas de siempre haciendo lo que les gusta.
Hace unos años decíais que solo perdíais dinero con ello. ¿En qué punto estáis ahora?
Ahora mismo nos da para poco, la verdad. Seguimos con trabajos paralelos al proyecto, esperemos que no por mucho tiempo.
Entonces también os planteabais la posibilidad de adentraros en el sector. Desde hace unos meses colaboráis con 3Cat en APM?. Es un gran paso, ¿no?
Ha sido una gran oportunidad de meter un pie en el mainstream y creemos que ha funcionado muy bien, aunque tenemos un proyecto entre manos que va a ser bastante gordo.
El año pasado ya vio la luz uno bastante importante: el cómic Trabajos invisibles: El puto cómic de Santa Penya. Se os conoce principalmente por lo audiovisual, y el formato físico exige otro ritmo y otra forma de contar. ¿Os visteis limitados en algún aspecto?
Nos tuvimos que adaptar al medio por completo. Jamás habíamos hecho un cómic y eso nos daba cierto miedo. Después pensamos que tampoco habíamos hecho nunca animación y nos había ido guay, así que decidimos tirar pa’lante sin mirar atrás. Aprendimos mucho durante el proceso y fue un lujazo poder trabajar con la peña de Penguin, sobre todo con nuestro editor, Marco Ascione, que es más majo que las pesetas.

¿Ha sido algo puntual o podemos esperar más ediciones?
El destino dirá (se ponen proféticos de golpe, ¿no? Vaya tontos).
En realidad, habéis creado una comunidad de fieles bastante poderosa, casi como una religión. ¿Cuáles son las normas de Santa Penya y qué pecado es imperdonable?
La primera norma es fumar. La segunda es pedir fuego. Y la tercera es que, en caso de que la persona a la que se lo has pedido no disponga de fuego porque no fuma, decirle: Pues muy bien hecho, el tabaco es lo peor. En cuanto a lo del pecado más imperdonable, para nosotros es que seas un pijo.
En la serie de vídeos Trippieconte, el protagonista encadena situaciones cada vez más surrealistas. He visto por ahí que todo está inspirado en el guionista… Albert, ¿todo bien?
Tranqui, son años de terapia.
“Es algo muy serio para nosotros y nos gustaría aprovechar esta entrevista para subrayarlo: esto no es Estopa.”
Si Santa Penya fuera una empresa al uso, de las de camisa y luz blanca que abrasa las pupilas, ¿a quién despedirían primero?
A José Corbacho, que es el que nos lleva las redes.
Y si tuvierais que fichar a uno de los personajes para trabajar con vosotros, ¿cuál sería?
Marisa sería una gestora de puta madre, la verdad.
Necesito que me expliquéis también el porqué del “esto no es Estopa”.
A ver, en cierta forma es cierto. Esto no es Estopa. A efectos prácticos no hemos mentido jamás con este tema. De hecho, es algo muy serio para nosotros y nos gustaría aprovechar esta entrevista para subrayarlo: esto no es Estopa. Gracias.
¿Hay alguien a quien no hayáis parodiado todavía y que le tengáis muchas ganas?
A Óliver Laxe. Pero estamos esperando a que se corte el pelo.
Ahora que el proyecto está creciendo, ¿cuál es el siguiente paso lógico? ¿Y el que vais a dar en realidad?
Nuestro sueño es meternos de pleno en el mundo de la ficción y hacer como Dios manda una serie de animación para adultos hecha por y para peña de aquí. Y, spoiler: estamos muy muy muy cerquita de cumplirlo




