Desde que debutó en la pasarela Samsung Ego de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con su colección Cushame en 2018, Vidal ha experimentado un evidente proceso de madurez creativa –y empresarial– gracias al cual no ha caído en el olvido. Y es que, lamentablemente, la gran mayoría de propuestas presentadas en la jornada dedicada al talento joven tiende a desaparecer de la escena pública a los pocos meses. “Lo que sin duda se mantienen son las ganas con las que hace más de cuatro años empecé el proyecto”, manifiesta el valenciano, quien ha consolidado las bases de su imaginario en el último lustro, dotándolo de “una carga social mayor, tratando de aportar un granito de arena a la sostenibilidad, el uso de la tecnología y la apuesta por el comercio local”.
“Ilusión, constancia y trabajo, aunque suene a tópico” son las tres palabras que escoge el diseñador a la hora de describir su trayectoria en el sector de la moda. Tres elementos que, si echamos la vista atrás, ya hacían acto de presencia en su primera propuesta, Be Transparent, lanzada en 2015. No obstante, la de ahora es una marca mucho mejor definida, después de que Quique haya impreso sobre ella el ADN con el que siempre soñó. “Ahora sí me atrevo a decir que la esencia de Becomely está perfectamente forjada y es exactamente lo que siempre he querido transmitir”, comenta.

A mediados del mes de abril, Becomely se convertía repentinamente en el centro de todas las miradas. La firma valenciana acababa de compartir su último desfile a través de sus redes sociales. Y no, no se trataba de una pasarela al uso grabada y posteriormente editada. Vidal nos estaba presentando su colección Fall/Winter 2020, titulada Sueño de una noche de verano, apostando íntegramente por el formato online. Nunca hubo un desfile como tal. Y nunca lo habrá. “Lo que más me costó fue plantearlo, pero una vez tuve claro el concepto fue muy fácil trabajar en ello”, explica el valenciano, a la vez que ensalza el trabajo de su equipo, quien le ayuda a materializas todas y cada una de sus ideas. “Nada sería posible sin María y Nerea, el dúo de fotógrafas que componen Antártica Estudio, y con el que hemos hecho todas nuestras campañas”.
Cuando hablamos con él en 2016, la cuenta de Instagram de Becomely ni siquiera alcanzaba los mil seguidores. Hoy supera los diez mil. “Todo ha cambiado por la importancia que han adquirido las redes sociales en la última década, tanto en la comunicación directa con el cliente como en la relación con prensa”, explica Quique.

Si Instagram le ha ofrecido una plataforma en la que atender los requerimientos de sus consumidores, Madrid ha supuesto una fuente a la que recurrir en busca de inspiración. “Me apetece seguir explorando la ciudad, pero también me he dado cuenta de que me descubro a mí mismo viajando, conociendo ciudades que inspiran mi proceso creativo”, reconoce. A la vez que sondea nuevos ecosistemas, Vidal indaga en nuevos terrenos profesionales. Estudio Cartulina es su último proyecto, a través del cual ofrece servicios de dirección creativa, comunicación y producción –siempre desde la sostenibilidad. “Ya hemos lanzado la página web y la cuenta de Instagram. Estamos centrados en varios proyectos de diferentes ámbitos, tanto en trabajos de producción de piezas impresas en 3D como en la comunicación de marcas”, dice, a la vez que deja caer algunas de las enseñas a las que está brindando ayuda. “Lamner, D the Brand o Rulls, en las que creo firmemente”.
Antes de despedirnos, le preguntamos por su reto más inmediato. “Sin duda, mantenernos e ir creciendo internacionalmente. Pero como siempre digo, muy poco a poco y sin volver atrás” responde decididamente. En cuanto a sus próximos trabajos: “Me encuentro trabajando en la próxima colección de Becomely, que verá la luz a finales de verano. Y a la vez, desarrollando varios proyectos con Estudio Cartulina”, concluye.


















