Rober: Joder, una cosa es que sea el mismo cuestionario para todo el mundo y otra que ni os molestéis en presentar a vuestros entrevistados. ¿Habéis mandado este mail a toda la lista de contactos y los que lleguen de vuelta los publicáis? Ese ha sido el criterio, ¿no? En fin, aquí va la respuesta: soy Rober Bodegas, cómico, la mitad de Pantomima Full, también hago monólogos, guiones y alguna cosa más, pero vamos, quien no me conozca por lo primero, será difícil que lo otro le diga algo. Ah, y os contesto desde Madrid, el epicentro de la movidita.
Alberto: Me lo he tomado con bastante despreocupación hasta que me vi encerrado en casa, lavando el móvil y las llaves por salir a tirar la basura y quedando por Skype para tomar una cerveza. Hasta ese día todo era felicidad.
Rober: Yo lo llevo bastante bien, algún día se hace un poco pesado, pero en general me entretengo y no me agobio. Pues no se me ha dado por aprender a cocinar, ni por apuntarme a una clase de zumba en streaming, ni por intentar animar a los de mi barrio poniendo canciones de mierda desde el balcón. Básicamente hago lo que hacía antes cuando estaba en casa y tenía tiempo libre, pero durante más rato: ver pelis, leer, jugar a la Play… Y de vez en cuando curro un poco, o entro como invitado en uno de los dos mil streamings que hace la gente para charlar sobre la cuarentena.
Rober: Cuando uno no está bien, no ser el único suele consolar bastante. Igual es de ser mala persona pensar así, pero funciona. En ese sentido, os voy a contar algo que os va a consolar al menos a los que viváis en Madrid. Tengo terraza, y orientada al sur, y aún así hace un frío de cojones, no aguantas más de media hora y solo al mediodía cuando más da el sol. Que no os engañen las fotos de Instagram de gente intentando dar envidia con sus aguacates y su zumo y su tumbona, enseñando sus pies descalzos al fondo del bodegón. Esa gente DESAYUNAN DENTRO, solo salen para hacer la foto.
Rober: Con Beethoven. El perro de las pelis, no el compositor. Me gustan los perros y no puedo tener uno porque siempre estoy de gira y paso mucho tiempo fuera de casa. Con un perro te lo pasas bien, pero luego no se enfada si solo tienes un mando para jugar a la Play, ni tampoco dice ‘Esta peli me da pereza’. Es un San Bernardo, puedes colgarle un barrilito con whisky del cuello y llamarlo para que venga y no tener que ir a la cocina. Y está acostumbrado al frío, así que si se pone pesado, puedes encerrarlo en la TERRAZA sabiendo que él sí estará a gusto.
Rober: Hace poco volví a ver Crash (la de Paul Haggis, hay otra de Cronenberg que también se titula así), que la había visto hace mil años y me pareció una maravilla. Y también me pasó lo mismo con Babel. Son pelis de gente que se cruza con otra gente: ciencia ficción.
Alberto: Sucession. La mejor serie que he visto últimamente. Te enganchas a la vida de unas malas personas.
Rober: Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Me lo leí este verano porque en invierno soy más de libros de 200-300 páginas que de 600-800, pero ahora que hay tiempo, es un buen momento. Aparte de todo su valor literario que cualquier crítico sabrá explicar mejor que yo, tiene ese rollo de novela de viajes que mola leer ahora que hay que estar encerrados. Están todo el día de un sitio para otro y quedando con gente, y en bares, en muchos bares. Todo lo prohibido. También podéis leer El señor de los anillos, pero cuando esto acabe, no podréis ir a La Tierra Media a rememorar sus párrafos –y a México o a Chile, igual sí.


Alberto: Suddenly, de Caribou. El temazo del álbum: Sunny’s Time.
Rober: Uncharted 4. Después de no jugar a videojuegos desde los tiempos de la Play uno, la providencia quiso que me diese por comprarme una Play 4 un mes antes de que empezase todo esto, y la verdad es que ayuda a echar el rato. Y Uncharted y The Last Of Us han sido los juegos que más me han gustado. Tampoco estoy descubriendo nada, que son de los más famosos, pero es que he empezado por lo básico.
Rober: Nada especial. Seguir con mi vida de antes. Eso ya implica casi todas las cosas que me gustan y no estoy pudiendo hacer: ver a la gente de mi entorno, salir, volver a actuar en directo. Si acaso, ir a un restaurante guay a comerme un rodaballo, porque como cocinero soy un poco limitado y en mi barrio, siempre que voy a comprar, la gente ya ha arrasado con todo lo bueno. Todo eso que dice la gente de que la va a liar muchísimo no me lo creo much. La gente hará lo que hacía, el que era un liante se liará y el que era de ‘aprovechar el dominguito’, madrugará para ir con la bici a dar vueltas por la casa de campo.






