Nuestro yo de la infancia no tenía miedo a explorar el armario de nuestra madre, de ponerse cada prenda que encontráramos mirando más allá de su función o de su modo de uso convencional y creando combinaciones imposibles que en nuestra cabeza funcionaban perfectamente. ¿Por qué llega un momento de nuestra vida en el que dejamos de actuar con tal libertad y despreocupación de los mandamientos estéticos? Para demostrar que con la lucidez de la adultez no tiene por qué llegar una depuración estilística, Palomo Spain propone contrastes de texturas, colores y tendencias, haciendo alusión a este mix and match infantil que da como resultado looks en los que conviven vestidos románticos, piezas sastreras, reinterpretaciones de prendas deportivas y abrigos de piel.
Esta mezcla indudablemente resulta en una estética donde no existe el género y donde la libertad al vestir es total. Los complementos cumplen un gran papel en construir el concepto. El calzado navega entra la formalidad de los mocasines y botas en su mayoría adornados con lazos y lo sport de las zapatillas en colaboración con Puma, la joyería Swarovski resalta a modo de apliques en varias de las prendas y los bolsos clásicos de la firma como el Castellana también están presentes. Los tocados de Ruslan Baginskiy que recuerdan a almohadas y toallas y el gran abrigo/edredón del último look dan el toque final en el que se evoca comodidad dentro de la libertad.













































