La moda es una de las formas de arte más polivalentes: mezcla fotografía, cine, música y artesanía. Vive del imaginario colectivo, del peso de la historia y de la fascinación por lo oculto, por esos detalles que pasan desapercibidos a simple vista. Es desde esta idea que damos la bienvenida a la décima edición del Moritz Feed Doc, el Festival Internacional de Cine y Moda de Barcelona, que tendrá lugar del 18 al 22 de marzo en los Mooby Bosque Cines y la Casa Capell. Además, este año toma las riendas Toni Sánchez como director, aportando al festival una nueva visión sobre la industria y el peso que tiene en nuestras vidas.
Esta edición dedica una retrospectiva a Reiner Holzemer, uno de los pilares del cine de moda contemporáneo. Desde esa mirada eterna, atemporal e identitaria, se proyectarán cuatro de sus películas más destacadas, que ejemplifican a la perfección su visión creativa. Entre la selección destacan piezas como Dries (2017), donde Holzemer acompaña a Dries Van Noten durante uno de los años más memorables de su carrera para construir un retrato sincero y directo de la vida y presencia de este gran diseñador;  Margiela: In His Own Words (2019), un film que aborda una de las figuras más radicales del sector a través de un testimonio enigmático combinado con material de archivo. Una pieza que permite intentar comprender, por fin, el anonimato y ese deseo tan ferviente de Margiela de esfumarse detrás de sus creaciones. Akris (2025), un documental que orbita alrededor de la firma suiza dirigida por Albert Kriemler y su particular manera de equilibrar tradición, innovación y lujo. Finalmente, este repertorio se corona con Thom Browne: The Man Who Tailors Dreams (2024), una inmersión en el universo fantasioso y transformador del diseñador estadounidense, donde la línea entre el cuento y la vida real se difumina.
La sección Mirada Crítica acogerá la proyección de Youth (Homecoming) y Youth (Hard Times), dos piezas de la trilogía Youth del cineasta Wang Bing, un ambicioso proyecto documental que indaga en cómo la industria de la moda condiciona la experiencia y el futuro de las nuevas generaciones. En este marco, el festival propone cuestionar la relación entre la moda y el sentimiento de comunidad, así como la necesidad de pensar la sostenibilidad desde una perspectiva crítica, generando una reflexión que se sitúa más allá de los relatos dominantes de la industria.
Pero esto no es todo: la programación completa, que saldrá a principios de febrero, incluirá no solo proyecciones, sino también exposiciones y actividades paralelas en colaboración con diversos proyectos e instituciones culturales de Barcelona. Esta próxima edición marcará un punto de inflexión para el festival, abriendo sus horizontes y alimentando el amor por la moda desde otro punto de vista, más honesto y auténtico, que nace desde dentro.