Amantes de la cocina japonesa, esto os interesa. Monster Sushi acaba de inaugurar su segundo restaurante en Madrid. La localización escogida es el Callejón de NUGA, el nuevo espacio gastronómico de NUGA Castellana que, desde su apertura en noviembre, reúne distintas propuestas culinarias en un pasaje peatonal abierto y luminoso.
El lugar destaca por algo poco habitual: la luz natural. Una gran claraboya atraviesa el espacio y marca el ambiente desde que entras. En vez de apostar por la penumbra o por interiores más cerrados, el nuevo local de Monster Sushi en Madrid opta por la calidez, ofreciendo una atmósfera envolvente perfecta para compartir con amigos. Su propuesta gastronómica, muy completa, invita a pedir varios platos al centro, combinando clásicos de la cocina japonesa con opciones más personales.
Tras afianzarse en la calle Zurbano, Monster Sushi consolida con su última apertura su presencia en Madrid, manteniendo una propuesta reconocible basada en la cocina japonesa con producto de calidad y una carta en la que no hay lugar para artificios, haciendo del sabor y el buen producto los verdaderos protagonistas. Entre los entrantes, las gyozas de pollo, el Ebi Furai (gambas crujientes con salsa tártara japonesa) y el Tori Katsu (pollo crujiente marinado, con mayonesa japonesa y shichimi) funcionan bien para arrancar, junto a un imprescindible de la gastronomía nipona, la sopa miso.
Si nos adentramos en el apartado Muy Monster, aquellos entrantes que mejor condensan la identidad del proyecto, no debemos pasar por alto el tataki de atún, sellado con sésamo y un aderezo especial, que demuestra que cuando la materia prima es buena no hace falta añadir demasiado. El Gyu Katsu Sando, un sándwich de solomillo de ternera con salsa Katsu y Dijonnaise, también es un acierto seguro.
Llegamos entonces a la sección de Fuego, en la que destacan el Chicken Teriyaki, salteado con setas shiitake y cebolletas tiernas sobre arroz; el Poku Kare Udon, con fideos udon frescos y ragú de cerdo al curry japonés, y clásicos como el Yakisoba.
Con un amplio abanico de uramakis, que abarca desde propuestas más sofisticadas como el Nikkei (langostino tempura, aguacate, atún y salsa leche de tigre) y el Sauvage (tartar de atún, pepino y cebollino, cubierto de gamba roja y huevas Ikura), hasta opciones más atemporales como el California o el Samba, con salmón y mango cubierto de huevas, Monster Sushi ofrece la opción de combinarlos en distintos formatos; una fórmula muy útil si vienes en grupo.
Tras una parada obligada en sus nigiris, clásicos y flambeados, makis y sashimi, llegamos a las opciones dulces que cumplen con el broche final. Nuestra recomendación: el lemon pie. Y aunque el espacio redondea la experiencia, también hay opción de delivery para quienes prefieran disfrutar de esta propuesta gastronómica desde casa.












