El año pasado llegaba su primera colaboración con la artista Marria Pratts, con una colección de mantas de lana mohair pintadas a mano. Este año apuestan por un tejido más ligero pero sin perder la exclusividad que los caracteriza. La colaboración con Jesús Monterde está compuesta por una serie de pañuelos de seda, donde el artista estampa sus fotografías más viscerales. La cara oculta de la vida rural, expresada en imágenes de entrañas, sangre, decrepitud y fertilidad, que contrastan con el bello material que las soporta. Esta colección de diez lienzos se presentó el pasado 18 de noviembre en el Bar Brutal de Barcelona, con una sobria performance, rodeados de amigos de la firma.












