Louis Vuitton abre un nuevo capítulo en Barcelona con una tienda temporal en pleno Passeig de Gràcia, donde ya está su tienda insignia. El espacio, abierto desde el 2 de febrero, estará ahí mientras se renueva su tienda principal. Un local efímero que mantiene viva la presencia de la Maison en una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad.
Distribuida en dos plantas, la boutique propone un recorrido por el universo Louis Vuitton: moda femenina y masculina, relojes, joyería y Objets Nomades, siempre con el viaje como hilo conductor. El diseño combina muebles procedentes de Milán, arquitectura luminosa, materiales cálidos y piezas de mobiliario icónicas para crear una experiencia sofisticada, envolvente y con un toque resort.



