La exposición La otra mirada. Archivo Sybilla reúne, hasta el 15 de septiembre, una selección de fotografías de las campañas de la diseñadora en la Galería Plaza del Gato. Integrada en PHotoESPAÑA 2026 y comisariada por Agustina Covián junto a Sybilla, la muestra desplaza el foco de la prenda a las imágenes que la hicieron circular: más de medio centenar de obras de Pepe Lamarca, Miguel Oriola, Ouka Leele, Javier Vallhonrat, Juan Gatti, Félix Valiente y otros cómplices que, durante cuatro décadas, han construido una manera muy concreta de mirar la moda.
Sybilla Sorondo Myelzwynska llegó a Madrid desde Nueva York siendo niña, pasó por los talleres de Yves Saint Laurent en París y, a principios de los ochenta, volvió con una intuición que no se parecía demasiado a nada de su alrededor. Su primera colección, presentada en 1983, combinaba tejidos encontrados, formas envolventes y una relación muy física con la naturaleza. En 1985 entró en el prêt-à-porter con la pasarela Gaudí; poco después, las licencias y la expansión internacional la situaron entre las figuras decisivas de la moda española. El acuerdo con Itokin en Japón, firmado en 1989, amplió ese alcance sin diluir el control de la autora sobre sus códigos. Pero reducirla a una silueta reconocible —volúmenes suaves, color, geometría, una feminidad sin estridencias— sería perder la mitad de la historia.
La otra mitad está precisamente en estas fotografías. Sybilla entendió pronto que una campaña no era el remate publicitario de una colección, sino otra fase de su creación. Ella participaba en la dirección de arte, llevaba las prendas, los materiales y las obsesiones; al otro lado había artistas con una gramática propia. La imagen final transformaba la ropa. Por eso los cuerpos pueden parecer esculturas, los sombreros convertirse en personajes y un gesto mínimo explicar mejor un vestido que una ficha técnica.
El recorrido también corrige la idea de una autoría aislada. Con Lamarca aparece el impulso de sus comienzos y la energía de una escena creativa marcada por los vínculos latinoamericanos de Madrid. Con Vallhonrat, la precisión y el artificio se vuelven casi coreografía; Juan Gatti suma tipografía, diseño gráfico y una lógica de cartel que hace de cada envío una pieza de colección. Ouka Leele llevó su imaginación coloreada a la campaña institucional Moda España: hecha para vivir, de 1985. Más tarde, la contundencia gráfica de Félix Valiente prolongó ese universo sin convertirlo en una fórmula.
Eso explica por qué las imágenes conservan hoy una rareza tan fresca. Antes de Instagram, la fotografía viajaba en revistas, invitaciones, displays y catálogos que se abrían despacio. No había retoque digital que aplanara el proceso: la luz, el estilismo, la peluquería, la modelo y el encuadre tenían que encontrar su sitio en el mismo instante. Sybilla lo sabía, y dejaba que cada colaboración tensara su lenguaje. Aun así, el conjunto seguía sonando inconfundible.
En la galería que la propia diseñadora abrió con el arquitecto Andrés Serra en 2025, el archivo vuelve libre de nostalgia. La muestra propone mirar esas campañas como fotografías autónomas y como la memoria de una forma de trabajar en común. En un momento en que la moda se consume a velocidad de scroll, La otra mirada recuerda algo sencillo y bastante radical: una marca puede tener firma sin hablar siempre con una sola voz.
La exposición La otra mirada. Archivo Sybilla se puede visitar hasta el 15 de septiembre en la Galería Plaza del Gato, calle Noviciado, 20, Madrid.
metal-sybilla-edit-01.webp
Juan Gatti
metal-sybilla-edit-11.jpg
Javier Vallonrat
metal-sybilla-edit-12.webp
Javier Vallonrat
metal-sybilla-edit-05.jpg
Felix Valiente
metal-sybilla-edit-13.webp
Javier Vallonrat
metal-sybilla-edit-14.jpg
Javier Vallonrat