Si paseas por la calle, no es raro encontrarte con gente haciéndose selfies, grabándose mientras camina, o apoyando el móvil en un alféizar para grabar tiktoks. Y si vives en una ciudad turística como Barcelona, Madrid o Palma de Mallorca, hordas de personas van cámara en mano sacando fotos de todo lo que ven, temerosos de olvidarse de ese viaje especial. Sin embargo, este fenómeno es muy reciente, y trabajos como el de Helen Levitt, pionera de la fotografía callejera, nos lo recuerdan. El KBr de Barcelona acoge, hasta el 1 de febrero de 2026, una muestra que recorre su trayectoria con más de doscientas fotografías que nos invitan a mirar el mundo con otros ojos.
Dividida en nueve secciones, esta exposición es mucho más que una ‘simple’ muestra antológica. Por primera vez, se presenta un proyecto nacido de la totalidad de la obra y archivos de Levitt, recientemente abiertos al público, con fotografías inéditas, trabajos realizados en México en 1941 y una amplia selección de su obra en color, una técnica que empezó a explorar en los años cincuenta. Una sala incluye también la proyección del documental In the Street, que codirigió, y una proyección de sus diapositivas en color.
Nacida y criada en Brooklyn, Levitt desarrolló una sensibilidad particular marcada por el Surrealismo y su pasión por el cine de vanguardia. Sus escenarios favoritos eran las interacciones de la gente en las calles, las escaleras de las casas y las aceras de su ciudad natal. Levitt observa, espera y se mimetiza con el entorno. Sus fotografías, tomadas con una Leica de 35 mm y una mirada empática, están abiertas a múltiples interpretaciones y transmiten humor, emoción y una cierta fragilidad. Para captar estos momentos, empezó a utilizar un visor de ángulo recto que le permitía mirar hacia un lado mientras disparaba hacia otro: la herramienta perfecta para capturar las interacciones espontáneas.
En 1941, Levitt, inspirada por Henri Cartier-Bresson, viajó a México para fotografiar realidades sociales más crudas. Al principio le costó encontrar su lugar en un sitio desconocido, pero al final acabó construyendo allí una voz propia. De vuelta a Nueva York, y con la ayuda del escritor y crítico James Agee, dio forma al libro A Way of Seeing, publicado en 1965, que reunió fotografías de Levitt junto a un ensayo del escritor.
En los años setenta empezó a trabajar en color, creando un registro emocional diferente. Aun así, volvió al metro de Nueva York para seguir capturando a personas en los vagones y andenes, centrándose en sus gestos y expresiones bajo una luz apagada. A partir de los ochenta retomó el blanco y negro, dentro y fuera de la ciudad.
Con un trabajo que se expande durante décadas y que recoge los cambios sociales, políticos, económicos y culturales en las calles, Helen Levitt nos recuerda que lo cotidiano, marginal y lo aparentemente invisible puede contener un lado poético y bello que nos invita a mirar de otra manera.
La exposición de Helen Levitt se puede visitar hasta el 1 de febrero de 2026 en el KBr de Fundación Mapfre, Avenida Litoral, 30, Barcelona.

New York, 1939 © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne

New York, 1939 © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne

New York, 1975 © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne

New York, 1939 © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne

Mexico City, 1941 © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne

New York, 1939 © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne

New York, 1940 © Film Documents LLC, courtesy Zander Galerie, Cologne