A través de los looks, se retrata una historia y una evolución. Con el paso de los años y en las diferentes etapas de nuestra vida, la perspectiva que tenemos acerca de la realidad se va transformando en función del contexto, de nuestro interior y de las experiencias adquiridas cada día que pasa. Para trasladar este concepto evolutivo a prenda, Habey Club ha tomado como punto de partida los colores y las texturas, donde la sucesión y el orden de los mismos hacen referencia estéticamente a la madurez que se adquiere con el tiempo. Los primeros looks consisten en piezas en tonos pastel y tenues, con varios puntos de blanco, esto hace referencia a las primeras etapas, la niñez y la adolescencia, donde no existe una consciencia muy fuerte acerca de la realidad y todo es más fluido y superfluo.
Con el paso de los looks vemos como los tonos son cada vez más fuertes y vibrantes, los rojos y naranjas cobran vida al lado del blanco cada vez más presente y también aparece el negro en prendas tanto exteriores como interiores. Los materiales también se transforman de unos mucho más ligeros en los primeros looks a otros más pesados y contundentes hacia el final, como la piel en las gabardinas y faldas. Las prendas finales pierden color y tienden a tonos oscuros y formales, aludiendo a esa madurez final resultante de una depuración posterior a las etapas más experimentales. Las siluetas a lo largo de la colección son alargadas, reflejando el concepto de crecimiento que se relaciona con la perspectiva y el cambio, y los lazos son el elemento simbólico que complementa los looks y que al hacer referencia a las distintas maneras que tenemos de atar los cordones de los zapatos, representa como la vida es una constante transformación.



































