El dúo detrás de Habey Club continúa con la exploración introspectiva de diferentes momentos y experiencias humanas, usando las pasarelas de la 080 Barcelona Fashion como escenario para exponer sus pensamientos y cavilaciones hechas prendas. Poniendo el foco en las segundas oportunidades, esas que pasan más desapercibidas que las primeras, pero que esconden en sí un mundo simbólico dentro del que se comprende la evolución, la persistencia y la transformación, David Salvador y Javier Zunzunegui reflejan en sus diseños estos procesos, desde la forma más literal hasta los gestos más figurados.
A lo largo de sus pasadas colecciones podemos notar un común denominador, además de la indudable estética de Habey Club que se ha ido afianzando y expandiendo con el paso del tiempo: existe una presencia constante de la curiosidad hacia el cambio, el paso del tiempo y la metamorfosis conceptual que ocurre en los seres humanos. Siendo una marca que basa gran parte de sus propuestas en tratar de entender ese lado más sensible y vulnerable que habita en nosotros, al presenciar sus desfiles no se hace difícil comprender sus intenciones y captar los mensajes que intentan enviarnos, pues es sencillo verse reflejado en ellos.
En esta oportunidad y bajo un nombre que lo explica todo, Just One More Try, la firma reflexiona sobre la importancia y el impacto de volver a hacer algo por segunda vez. Como los diseñadores explican momentos antes de comenzar el show, existe una gran expectativa y un largo discurso acerca de las primeras veces y todo lo que las rodea, pero hay algo muy especial en repetir, en decidir retornar a ese lugar, a ese momento, a esa acción o emoción que nos marcó tanto como para querer sentirlo todo de nuevo.
Un símbolo de esto, y podría decirse que de todo el universo de la firma, son las mariposas. En su metamorfosis se ve representada una segunda vida, una lenta y valiosa transformación que resulta en un cambio de forma, pero donde la esencia y base son siempre las mismas. Haciendo uso de esta inspiración, tanto explícita como implícitamente, los motivos alusivos a este insecto son el hilo conductor de su propuesta esta temporada. Desde recortes con su forma hechos en delicadas telas que adornan y dan un volumen especial a vestidos y faldas, hasta modificaciones en los patrones para, en ocasiones, elongarse más allá de lo establecido y hacer como si la tela volara tras el cuerpo, o en otras, encerrarlo o contenerlo en formas que se asemejan a una pupa o capullo.
Ambos formatos de prenda se ven acentuados por la acertada elección de materiales, tanto pesados como livianos, y un evidente perfeccionamiento en el trato de los mismos y la atención al detalle, que refleja cómo, mientras la marca crece, lo hace también la calidad de sus prendas. La ampliación del universo de la marca es evidente, no solo en la cantidad de looks y el tamaño de la colección, sino en la fuerte propuesta en bolsos y calzado, con siluetas que ganan un gran protagonismo y que son una extensión de lo logrado con las prendas. Con cada colección, Habey Club gana en presencia, calidad y solidez.
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