Se abre un umbral a otra realidad desde Oviedo con el nuevo LP de from, Modelo para armar. Un mosaico de géneros que parten desde el post-punk para llegar al jazz, al pop, al folclore, o incluso a la bossa, con una producción muy rica y esmerada. Un álbum que dibuja paisajes distópicos que nacen desde la introspección, pero que cada uno puede interpretar según su propio mundo interior. Hablamos con Fernando Romero, alias from, de carpintería, de pesadillas, de amor, de Cortázar o de la sencillez. Pero sobre todo de canciones y de cómo armarlas.
¡Enhorabuena por tu último LP! ¿Cómo lo ha recibido la gente ahora que han pasado un par de meses?
Para mí ha tenido un buen recibimiento. Más allá de Spotify y plataformas, los conciertos se han llenado, el disco se ha vendido muy bien y he conseguido dar un pequeño paso hacia delante con él, aparte de la satisfacción de sacar un disco que compuse y grabé hace menos de seis meses.
¿Cuál ha sido el camino recorrido desde Insecto, tu anterior álbum, hasta este? ¿Qué ha influido en el nuevo sonido?
Cuando grabé Insecto pasé mucho tiempo componiendo, mucho tiempo grabando y pasó mucho tiempo hasta que salió. Para mí es muy importante que las cosas sean frescas y más espontáneas, y en Modelo para armar pasaron solo cinco meses desde que se compuso hasta que se llevó a fábrica.
Hay un sonido vertebral que recorre el disco, pero a la vez dejas que cada canción se aleje lo que quiera de este eje. Con Una flor azul y otra naranja, por ejemplo, ¿vino primero la idea de hacer algo más dirigido al folclore o fue algo orgánico durante la composición?
La canción es de las primeras que grabé para el LP, ya que estaba un poco estancado y no sabía qué dirección tomar. Venía de haber estado bastante enganchado a clásicos del nuevo flamenco como Lole y Manuel, y probé a hacer algo en ese estilo, que era lo que me estaba inspirando esos días en concreto. También crecí oyendo flamenco, ya que en mi casa se escucha mucho.
¿Por qué Modelo para armar? ¿Es por la novela de Cortázar?
Sí, había leído varios cuentos de Cortázar pero no 62/Modelo para armar, y cuando estaba buscando título para el disco encontré ese. Me pareció muy bueno para el LP y al final me lo acabé quedando. Fue después cuando leí la novela.
La reseña que ofrece tu sello, El Volcán, en su web sobre tu LP habla de cómo no hace falta buscarle significado, e invita a buscarlo a los oyentes a través de las propias canciones. Algo para armar tú mismo, al fin y al cabo. Pero ¿por qué estas canciones? ¿Qué hace que las piezas encajen juntas?
Para mí es el hecho de que reflejan un momento muy concreto, el último trimestre de 2023: lo que hacía, pensaba y escuchaba en esos momentos. La cohesión entre los temas está ahí.
Y dentro de esas piezas, ¿hay alguna que te resulte más especial? Alguna que quizá haya resultado especialmente problemática o alguna que te resuene especialmente por dentro.
Me gusta mucho Siempre que pasa el tren, la última canción. Creo que es la letra más sincera del LP. La había editado con un minisello que tengo con un amigo y decidí encajarla al cerrar el disco.
¿Cómo surgen las letras? ¿De momentos en tu vida que te llevan a volcarlo, de sentimientos que vienen y las traen o de otras cosas?
Las cosas que pasan y las cosas que a uno se le pasan psor la cabeza. No soy muy buen letrista pero es divertido intentar explicar algo encajándolo en una melodía. Hay letras que son de amor, hay letras que hablan de pesadillas, pero son letras abiertas que cada uno puede interpretar como quiera.
La portada de Bandiz Estudio encaja a la perfección con el sonido del álbum. Además, es muy chula. ¿Cuál era la idea detrás de la portada?
Transmitir un poco la sordidez del título y de las canciones usando diferentes elementos muy sencillos que se repiten en la composición. Elementos como los colores básicos y las letras pequeñas, que reflejan muy bien el contenido del disco.
Desde aquel primer EP, from tape, han pasado ya cuatro años, en los que has estado activo en el mundo musical. Es difícil la vida del artista. ¿Qué es lo peor y lo mejor?
Creo que llevo haciendo música de peor o mejor calidad mucho, mucho tiempo, me parece imposible no hacerlo. Si no lo estuviera haciendo tendría que estar haciendo alguna otra cosa manual, construir maquetas o algo así. Creo que el concepto de artista está sobreexplotado. Yo soy músico; estudio música y dedico mi vida a ello como un carpintero dedica su vida a la carpintería. Pero todos, músicos o carpinteros, solo somos artistas en función de la obra que hacemos y con respecto a ella.
¿Cuánto del Fernando adolescente hay en tu proyecto musical? ¿Sigue habiendo influencias musicales de aquellos tiempos?
Bueno, algunos referentes ya no los comparto para nada, pero la base está ahí. La verdad que en mi pequeño bloqueo artístico antes de grabar el LP decidí volver a escuchar lo que escuchaba cuando empecé a hacer música, en este caso el clásico Salad Days de Mac Demarco y mis listas de hace unos años.
Si pudieras montar un festival de un día con cinco grupos que todo el mundo debería conocer y escuchar, ¿cuáles serían?  ¿Y un nombre para ese día tan memorable?
Ahora mismo los que más estoy escuchando son Fiesta en el Vacío, Tarquin Manek, los PIL, Lewsberg y Emilio José (el de Quins). Y lo llamaría “el festival más difícil de rentabilizar de España”.
¿Qué crees que es lo que trae el futuro para from?
Espero poder tocar en todos los sitios del planeta donde me dejen y editar todas las canciones que pueda en todos los formatos posibles.
¡Muchas gracias! 
¡¡¡A ti!!!
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