Beats polirrítmicos que viajan a través de continentes de la mano de artistas como Kampire, Nicola Cruz, Moscoman o Bob Moses. Polo & Pan nos transportan a un sueño de verano, creando unos patrones rítmicos que enlazan la infancia con el optimismo de la juventud, dándole un french touch irresistiblemente contagioso. Por su parte, KiNK adopta el espíritu del house y el techno, añadiéndole una buena dosis de futurismo. Los sonidos cautivadores de Carista se complementan con el buen rollo de Channel Trees; los cantos de sirena de IAMDDB con el soulful house de Maribou State, como un puzzle electrónico en el que las melodías forman un ecosistema propio.
Pero sin duda, si hay tres nombres que resuenan por todo lo alto en esta amalgama de sonidos son la aclamada DJ coreana Peggy Gou con su envolvente música a medio camino entre el house y el acid, Superorganism, considerados como los reyes de la electrónica, y Pional, uno de los mayores tesoros de la electrónica española.
Y no solo eso. Paraíso también es un espacio que se nutre y dialoga con otras artes, como las visuales, la arquitectura, el diseño, o el arte vivo, con el objetivo de ofrecer una experiencia multisensorial durante todo el festival. Podemos casi aventurarnos a decir que la nueva edición de Paraíso va a ser épica, y más después de vivir la fiesta de inauguración del nuevo Escenario Nido, dedicado al efervescente panorama de la noche madrileña, con DJs y productores que están cambiando la escena. Así, hace apenas unas semenas en el espacio Reebok Human Lab, artistas como El cuerpo del Disco, a_mal_gam_a y Possible Others pusieron ritmo a este aperitivo de un festival que promete ser vibrante. Un paraíso terrenal donde fluir con los beats.















