El documental es un género que cabalga entre disciplinas. En él, cinematografía y realidad se unen para dar forma a relatos. No es una representación, son historias genuinas, pedazos de existencia verídica y registrada. Con esta premisa tendrá lugar la vigésimotercera edición de Documenta Madrid, un espacio de preservación del cine de autor y no ficción como herramienta narrativa y lugar de pensamiento colectivo.
Organizado por el Área de Cultura, Turismo y Deporte, el festival es un punto de encuentro para metrajes alejados de lo convencional que abordan de manera introspectiva, desde lo humano, una variedad de temas socioculturales. La Filmoteca Española, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, La Casa Encendida, la ECAM y el Goethe-Institut acogerán también parte de la programación. El evento, bajo el lema Tomar el pulso y con Luis E. Parés en la dirección artística, albergará hasta treinta producciones. Será el martes 26 cuando se reproduzca la pieza inaugural, una reinterpretación en directo de Rivisitazione dello sciopero, proyecto inconcluso de Pier Paolo Pasolini.
Como cada año, habrá incentivos y premios a filmes procedentes de hasta dieciséis países, divididos en tres secciones competitivas. En el concurso internacional, los ejes temáticos transitarán entre lo tradicional, lo contemporáneo y lo fronterizo de la mano de cineastas como Kevin B. Lee, Maureen Fazendeiro, Julián Castronovo, Clarisa Navas, Lee Anne Schmitt o Mon Dewulf. Lo harán pasando por el espectro político de diferentes latitudes y abordando cuestiones como la guerra.
De igual forma, el enfoque reflexivo estará muy presente. Ross McElwee plantea en Remake una paradoja sobre la figura del director consumido y devorado por la necesidad de filmar. Sauf le passé de Sanaz Azari, The Recce de Daniel Mann y With Hasan in Gaza de Kamal Aljafari indagan en las relaciones de poder grabadas a fuego en las imágenes y en el tiempo. José Jiménez con Lengua muerta, Lesley Loksi Chan con Lloyd Wong, unfinished, Aaron Brookner con Nova ’78 y Natalia del Mar Kasik con Perseidas completan este bloque.
En el apartado estatal tendrán especial protagonismo conceptos como la memoria histórica o la resistencia, explorados desde diferentes prismas. Atlas de la desaparición y Memorias del exilio, de Manuel Correa, lo hacen desde la búsqueda y el camino que todo afán de encontrar la verdad conlleva. Mauricio Freyre, desde la restauración de una identidad desligada de su tierra siglos atrás con Estados generales. Despois das cidades, de Xacio Baño, reconstruyendo Santiago de Compostela a partir de postales; una historia sobre el desarraigo contemporáneo que ya representó al cine español en el Festival Internacional de Cine de Róterdam (IFFR) el pasado enero.
También habrá espacio para la reivindicación y la crudeza. En Crías, Xiana do Teixeiro muestra el pensamiento de la mujer desde temprana edad en un archivo de diarios, con relatos ligados a la figura femenina en la sociedad. Este cuerpo mío de Afioco Gnecco, Krakatoa de Carlos Casas y Fomos ficando sós de Adrián Canoura simbolizan la exploración y supervivencia de cuerpo, alma y familia. David Varela, Luciana Espinoza Hoempler, Gala Hernández López, Rocío Mesa o Magdalena Orellana serán otros de los nombres que proyectarán sus obras durante la sección nacional.
Finalmente, el Corte Final se reserva a películas españolas que se encuentran en su última fase de montaje. Los días 27 y 28 de mayo, Fernando Vílchez y Lili Albornoz en Escribir nuestro nombre y seguir, Armin Marcheisini en Las termas y Chus Domínguez en Río exploran temas como la vejez, la violencia de género o los sentidos. El 31 de mayo, como pieza de clausura, se proyectará Vial matadero, un filme de Juan Cavestany rodado en exclusiva para el festival, de la mano de Matadero Madrid y Cineteca Madrid.
De este modo, Documenta Madrid se consagra como un exponente del cine independiente y experimental, reivindicando la pantalla como recurso comunicativo y vehículo de expresión. Se trata del relato sobre el conflicto y sus consecuencias, sobre los errores, la resiliencia, las experiencias vitales y el crecimiento personal. Serán días de historias donde pasado, presente, memoria y actualidad convivirán para rendir homenaje a uno de los formatos por excelencia del séptimo arte.
metal-documenta-madrid-2026-extra-04.webp
metal-documenta-madrid-2026-extra-06.webp
metal-documenta-madrid-2026-extra-05.webp
metal-documenta-madrid-2026-edit-03.webp
metal-documenta-madrid-2026-edit-04.webp