Suena techno a todo volumen, y si cerramos los ojos podríamos imaginarnos en un after o en una rave. Pero no, estamos en la fasgship store de Desigual, en la madrileña calle Preciados, celebrando que la nueva colección
Desigual x María Escoté está ya a la venta. A los platos, Andrea Vandall; y anda por aquí también la artista
Charlotte Allard poniendo tooth gems a todxs aquellxs que se animan a comprar alguna prenda. Como siempre, la colección que firma María Escoté junto a Desigual es una de las más esperadas y celebradas, sobre todo entre la gente más joven que ha abrazado sin remilgos el universo creativo de la diseñadora, donde lo cute y naif se codea con el descaro punk dando lugar a unas prendas con carácter y sobre todo mucho color. En esta ocasión, Escoté se da una vuelta por las raves de finales de los 90 y primeros 2000 para plasmar en las prendas toda aquella energía que nos tenía bailando hasta el amanecer. Y Desigual, por su parte, demuestra una vez más que su propósito de rejuvenecer la firma va por muy buen camino. Puede que en el pasado fuese más fácil encontrar alguna de sus prendas en el armario de tu hermana mayor. O, peor aún, en el de tu madre. Pero los tiempos cambian y esta colección es un buen ejemplo de ello. En otras palabras, ¿pero tú has visto este vestido rojo y esas sudaderas?